A veces me pierdo.
No se bien que es. No se bien porque, o para que. Pero todavía me duele y me pierdo.
Tantas síntesis, tantos pensamientos, tantas virtudes, tantos defectos?
¿Qué me estará pasando? ¿Será que de a ratos me creo perfecto?
Delirios de grandeza, engaños de mi ego.
Si al final se que no existís, y que esto que somos es parte de un juego.
Celos, envidias, sombras, oscuridades, todavía me cuelgan, y a veces me arrastran a las profundidades.
"En cambio date cuenta de lo que es real" - "There´s no spoon" remata el niño en Matrix.
Es que es TAN real. Todo esto se siente TAN verdadero. ¿En serio me decís que no lo es?
Es para volverse loco, no jodamos.
¡Que miedo que da la verdad! Te lo juro.
También da mucha fuerza, casi como un pócima que sirve para disolver cualquier problema.
Y cada vez que encuentro algo verdadero, lo consumo, lo consumo al punto que pierde la gracia.
¿Será mi ansiedad? ¿Será mi angustia? Que desgracia.
De a momentos me siento en una licuadora. En una ruleta rusa, en dónde dependiendo del día el juego que toca.
Es verdad que también la actitud con la que lo encaro, lo cambia todo.
Sigo cayendo en los mismos casilleros. Tendré que volver a revisarlo todo.