viernes, 31 de diciembre de 2021

Cuando todo haya pasado

Cuando todo haya pasado, miraremos hacia atrás satisfechos. En paz si es que lo hemos dado todo, y hemos sido coherentes entre nuestros dichos y hechos. 

Con los cuerpos corroídos por el tiempo, y las mentes descansando del pensamiento. Satisfechos de haber sembrado una vida de buenos actos y de no haber acumulado resentimientos. 

Habiendo entendido y perdonado, un mundo lleno de traiciones y descuidado. Siendo conscientes de que heredamos una tierra herida y abusada, una humanidad maltratada y esclavizada.

Y que nosotros, siendo menos que un grano de arena, en un universo tan inmenso que aterra, a pesar de dicha insignificancia, tratamos de sembrar lo bueno. No siempre siendo coherentes, algunas veces pecando, otras ignorando, pero por sobretodo, siempre intentando acertar.

De a ratos nos descuidamos, de a ratos nos caímos, de a ratos nos maltratamos, sin embargo siempre supimos darnos la mano, levantarnos, sonreírnos, consolarnos. Formando grupos y amistades con quienes vinieron a enseñarnos, para integrar nuestras sombras de la mejor forma posible, y abrazar todo eso que tanto nos dolía. 

Fuimos infiltrados, un grupo de seres que en silencio, sin buscar reconocimiento, y dando por dar, por la alegría de ser y compartir, sembramos, y sembramos, sabiendo que muy pero muy pocas de esas semillas iban a germinar. 

Algunas siembras nos salieron bien, y germinaron de maravilla; vida, buenos proyectos, otras no tanto, desperdiciando infinidad de energía. De todas formas, nosotros, sabiendo que mañana el mundo se acababa, seguíamos sembrando.

Cuando todo haya pasado, el juicio será con nosotros mismos, y cada uno sabrá si perdonó lo suficiente, si amo lo suficiente, si disfrutó lo suficiente, si sembró lo suficiente. 

Cuando todo haya pasado, cosecharemos lo sembrado.

Cuando todo haya pasado, la verdad habrá ganado.


jueves, 30 de diciembre de 2021

Conformarnos

Tal vez sea momento de conformarnos. De entender que llegamos hasta nuestro techo. De aceptar que no vamos a poder salir adelante como especie, de entender que este es nuestro límite y de que hasta acá llegamos. 

De que tenemos que conformarnos con un trabajo que nos sirva para pagar las cuentas, de que las personas sobretodo trabajamos por dinero, no por amor, de que como especie solo sabemos extraer del planeta, y no tanto producir. 

De que probablemente nos armemos un hogar usando materiales que generen un impacto ambiental y tal vez requieran de mano de obra que no está bien paga, y familias que están corriendo para llegar a fin de mes.

De que vivimos vidas que se basan en la extracción y el uso de recursos naturales, sin luego devolverle a la naturaleza todo eso que ella nos da generosamente sin pedirnos nada a cambio.

De que no nos interesa realmente saber para qué estamos acá, o que significa vivir, sino que más bien somos como niños en un parque de diversiones probando y jugando a todo eso que se nos antoja, sin medir demasiado las consecuencias de nuestros actos.

De que al hacernos de posesiones y de dinero, eso nos da derecho y poder para actuar, hacer y deshacer, sin reflexionar sobre nuestros actos, o si los mismos generan un impacto en la sociedad en que vivimos, o en el ambiente, poniendo en riesgo la vida de las futuras generaciones.

Tal vez sea momento de conformarnos, de vivir sin tantas expectativas, y dejar que poco a poco se caiga lo que se tenga que caer, ser observadores silenciosos, y bajar la cabeza, aceptando que así somos, y así vamos a seguir siendo.