Es lunes. Está nublado. Ayer por la noche llovió.
Me levante raro, con ganas y sin ganas. Recé, hice mis rituales, traté de perdonarme, de mimarme, de arrancar con el pie derecho.
Desayuné, medité, elongué, me bañe, y no en ese orden.
Finalmente logré sentarme en la compu, y me puse a ordenar mis escritos. No se puede explicar, no lo puedo explicar. El placer que me da el plasmar mis pensamientos a través de mis dedos, es una sensación única.
La que escribo siento, es mi mente. Todo el resto es un mecanismo para dejarla a ella pintar el cuadro. Elegir las palabras justas, cada una dónde tiene que ir, para hacer este dibujo. Que después te llega a vos, cuando lees las palabras y las transformas en una imagen.
Es como un código, o cuando un archivo se zipea. El proceso es el mismo, aunque la tecnología es mucho más ancestral. Como nosotros. Como nuestros cuerpos, nuestra inteligencia.
Me reconozco creativo, se que lo tengo. Sé que la llama de mi corazón todavía arde, aunque me frustra que ahora sea más tímidamente. Me pegué golpes fuertes, tengo que admitirlo. Y tal vez lo más difícil, sea admitir que en el fondo, fueron contra mi mismo.
Se que tengo algo, que es único y distinto, y me despierto todos los días, tratando de descubrirlo, tratando de relucirlo. Se que todos lo tenemos, y ahí esta la magia, solo que algunos lo buscan, otros ya dejaron de intentarlo, y otros ni siquiera empezaron.
Me reconozco creativo, y curioso por naturaleza, y se que no es algo mío, se que no es una proeza, el acierto es mantener al niño interno vivo, esa es mi certeza.
Con el corazón en las manos, y la mirada en el horizonte sigo buscando crear y mover estos gigantes. Aunque de a poco me voy cansando, y como alguna vez reflexioné, tal vez sea más inteligente ir ligero y preocuparme por mis propios instantes.
Estoy escribiendo después de no escribir por mucho tiempo. Estoy buscando cada vez más, hacer de verdad lo que siento. Somos instrumentos y podemos afinarnos. El desafío está en no traicionarnos.
Estoy repasando mis escritos, los estoy ordenando. De alguna manera siento que me estoy reciclando. Estuve escribiendo temas, y a veces hasta cantando. Hay algo en mi que de salir está tratando.
Es una lucha interna, es algo que se está gestando. Es una batalla que por mi libertad estoy librando. Creo que todos la merecemos y que por nuestros niños internos, la tenemos que seguir librando.