Creo que uno de los grandes desafíos en vida, es aprender a surfear las vivencias.
Sigo cayendo en la cuenta, día a día, de que por más de que tenga más, o tenga menos, las sensaciones que me recorren siguen siendo las mismas una y otra vez.
Vivimos corriendo tratando de acumular y de garantizarnos riqueza, cuando la misma es efímera y lo que sigue importando y valiendo oro es cada segundo que pasa, cada momento vivido.
¿Cómo hacemos para encontrar ese fino equilibrio entre el presente y el futuro? A veces se siente como estar caminando sobre una cuerda floja. Como estar queriendo dar un paso hacia delante, pero viendo a la vez si el pie de atrás está apoyado.
Pasarla bien es un arte, es saber encontrar en cada segundo nuestro verdadero querer, y mimarnos continuamente con el solo fin de aprender a amarnos.
Pasarla bien es pasarla, es vivir tan en el presente como si no tuvieras nada, y tan en el futuro, como si lo tuvieras todo.
Pasarla bien es estar bien, fluir, soltar cada segundo que pasa. ¿Qué tanta práctica nos falta?
Que vivan los magos.