martes, 15 de diciembre de 2020

Casilleros

Siento que cada día es como un casillero. 

Según el día lo que toca. 


Hay días grises, dónde la mente se queja y el pecho se retuerce.

Hay día coloridos, donde el corazón vuela, y la mente imagina. 

Hay días negros, dónde el cuerpo se arrastra, y todo se pone pesado.

Hay días invisibles, donde estamos flotando y todo nos atraviesa.

Hay días vacíos, donde somos indiferentes a todo, y la vida nos resbala.

Días en que nos tomamos todo muy en serio, y todo nos preocupa. 

Días en los que tenemos soluciones para todo y resolvemos, disolvemos, como un ácido.


Y cada día es distinto, y la rueda va girando.

No somos los días, no somos lo que somos cada día.

Somos la forma si forma, que se mueve a través de las escenas.

Somos el personaje que trama la trama, y que juega a ser alguien. 


Jugamos a la mancha con cada experiencia. 

Algunas se nos pegan más, y nos dejan marcados.

Todavía te sigo buscando, ¡Saquenme esto que me quedó pegado!


Me subo a mi bici y me voy volando. 

Que alegría sentir cada vez más el cuerpo.

Todavía no entiendo bien que somos. No te miento.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Bienvenido/a a tu vida

Esta es tu vida, bienvenida. 

Bienvenido a todo lo que pasa,

A todo lo que tenes, a todo lo que no tenes.

A todo lo que sentís, y a todo lo que negas. 

Esta es tu vida. ¿Y si le damos la bienvenida?


Viviste de todo, innumerables momentos,

Estuviste arriba, estuviste abajo.

Te tropezaste, te levantaste. 

Reiste, lloraste, aprendiste. Te equivocaste.


Todo lo que pasó, ya pasó, y te trajo hasta acá.

A este momento. Ahora. 

Una cantidad de sucesos, todos relacionados, uno atrás del otro,

De una forma casi milagrosa, inexplicable, y todo eso, sumado,

Te hace ser quien sos, hoy. En este preciso momento. 

¿Qué realización no?


Y a cada segundo que pasa, y con cada nuevo día,

Tenes la oportunidad de renacer, de volver a elegir.

Que es lo que queres seguir llevando con vos,

Así como también de que te vas a desvestir.


Bienvenido. Bienvenida. Esta es tu vida.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Vuelvo a mis sueños

Vuelvo una y otra vez.

A tratar de sembrar los mismos sistemas. 

Eso me dijo Maru hace unos meses. Me quedó grabado. 

No se si son sueños míos, o un deseo colectivo. 

No tengo bien claro porque ni para que lo hago, 

Pero algo me dice que siga adelante, que es por ahí. 


De a poco voy soltando más, lo hago sin esfuerzo.

Me doy cuenta de que la siembra, mejor hacerla si la tierra está lista.

Elijo mejor dónde, con quien. Trato de estar más atento. 

Intento mimarme un poco más, cuidar más mi corazón. 

Registrar cuando abro, que tanto abro, y cuando mejor cerrar. 

Cuidar mi energía, no desperdiciarla. Disfrutar del camino.


Hoy casi se me prende fuego la terraza. 

Que locura, que susto. Apenas lo vi pensé que estaba en otro lado,

Fuera de mi casa. 

"Todo pasa por algo me dijo Franco". Lo se, veremos donde lleva. 

"Todavía somos jóvenes" me dijo Agus. Un paño frio para la ansiedad.

"Vamos despacio" me dijo Franco. Estoy tratando, te juro. 


Vuelvo una y otra vez a intentar lo mismo. 

Supongo que cada vez un poco más preciso.

Un poco más consciente.

Un poco más silencioso.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Trataré de Soltarlo

Cada tanto me agarran así como espasmos, como ataques, de ansiedad. 

Me dan ganas de comer todo lo que puedo, 

O de buscar a alguien para tener sexo, 

O de salir corriendo a hacer algo.


La tarde de hoy estuve secuencialmente empezando cosas en mi mente, 

Y no concretando ninguna. 

Como ganas de hacer algo,

Y al rato me bajaba del plan. 

Acto seguido otra idea u otro plan,

Luego lo desarmaba.


Si, súper desgastante. Así estuve como una hora. 

Después ganas de comerme todo (aunque ya había dicho que no, porque hoy... toma de tabaco).

Y por último, todo el consumo digital que te imagines. Instagram tiktok, hasta que me cansé. 

Pobre mi cabeza, termina medio mareada. 


Después de eso me calmo. Me tranquilizo. 

Y fue ahí que pensé... ok. Ya pasó. 


Ahora lo veo, lo identifico. Veo que hasta me cambia el ritmo de pensamiento. 

Veo que no estoy presente, que me voy. 

Lo dejo acá escrito. Para acordarme, para hacerlo tierra.

Ya empecé a verlo.


Trataré de soltarlo.

martes, 10 de noviembre de 2020

Un día Feliz

No entendí bien porque, 

Pero hoy lo fue. 

Son días sin tiempo, aunque con estructura. 

Son días en que los pensamientos apuntan bien. 

Son días en que las ideas fluyen, y se acomodan. 

Son días en que simplemente, la paso bien. 


Hay algo que tiene que ver con los buenos pensamientos creo. 

Hay algo que tiene que ver con no engancharse con lo que no es.

Hay algo que tiene que ver con sentir bien el cuerpo. 

Y hay algo de estarlo intentando continuamente. 


Tal vez sea el clima.

Tal vez sea la gratitud. 

Tal vez sea conformarse.

Tal vez sean los mimos de amigos.

Tal vez sea la inspiración. 

Tal vez sea aceptación.


No tengo bien claro que es, 

Pero cada tanto soy uno con Dios.


Gracias.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Conocí un Maestro

Me lo trajo un amigo.

Me tiró 2 o 3 datas. 

Me sentí afin. 

Me pareció que tal vez conectábamos. 

Llegó al jardín y desde que entró no paramos. 

Entre el mate y la vibra nos soltamos. 

Nos reímos, compartimos, vibramos. 

Data va, data viene, palabra a palabra creamos.

Imaginamos un futuro nuevo, un futuro posible. Un lugar en donde soltamos.

Todo lo viejo, todo lo denso. Todo aquello que arrastramos.

Una Red, un organismo vivo, personas presentes cruzándose como gusanos.

La energía circulamos, y la reciclamos. De hecho esa fue la última palabra, que en la charla usamos.

Hablamos de vibra, hablamos de fractales, hablamos de compartinos y de respetarnos.

Hablamos de los abuelos, de la tierra, de las plantas que enseñan y de la mierda.

Hablamos de la bici, de salir de la mente, de estar presentes, de ser conscientes.

Le mostré el jardín, me contó de su casa, de activar y de lo que nos pasa.

A veces es más fácil pensar lento y comunicar poco.

Hablamos del silencio, de dar el ejemplo,

Y de lo mucho que comunica,

Trabajar callados,

Con foco.


lunes, 26 de octubre de 2020

La tribu

A veces me cuesta. 

No te voy a mentir. Me trabo en medio del día, y no tengo idea de para dónde arrancar. 

Hoy me preguntaron cómo estaba, y me dio un poco de pesar. Lo resolví lo mejor que pude. 

Sigo tratando de entender cómo es que funciona todo esto. 

Me crucé con la frase "much of the pain you feel, is self inflicted", me sonó a verdad.

De a poco me voy conociendo, y voy entendiendo cómo interpreto las cosas, y porque me pasa lo que me pasa. 

A veces es como si tuviese una gran necesidad de compartir todo, de transmitir lo que me pasa, lo que siento. 

Puede volverse insoportable de a ratos. 

También reconozco los altos niveles de exigencia, y esa sensación de "nada alcanza". 

Me di cuenta hace un rato que sociabilizar es tremendamente necesario para mí. 

A veces desde la comodidad prefiero aislarme, estar solo, no interactuar, pero creo que me paso. 

Hoy casi todo el contacto está pasando a ser digital, y para los que quedamos medio solos en casa, la cosa se pone dura.

Hay trabajo, hay interacción, hay distracciones, pero que ganas de la tribu. 

Increíble que hayamos llegado desde la tribu hasta este punto de "aislamiento social".

Supongo que ya vamos a volver, se extraña.

domingo, 18 de octubre de 2020

Eterno

Hay días en los que me siento así, eterno. 

Por lo general se da después de meditar, de elongar, de contactar bastante conmigo, con mi mundo interno.

Siento en estos días que nada me puede tocar, que los problemas en verdad no existen, que todo esto es un juego, y que hay algo, un "no se que", que siempre está ahí, se mantiene, y es para siempre.

Es una sensación de mucha fortaleza, como si fuese una coraza, una defensa. Una especie de barrera contra esos pensamientos destructivos, que a veces crean problemas donde no los hay, o agravan situaciones que en verdad no son tan difíciles. 

Estoy aprendiendo que amar implica tomar riesgos. Implica animarse a dar algo muy profundo, muy propio con la absoluta garantía de que no vas a recibir nada a cambio. Eso, es de lo único que podes estar seguro/a. 

La mente lucha, se retuerce, forcejea. Busca motivos (egoístas muchos) para no hacerlo. Siempre hay algún buen argumento como para no amar.

Todavía soy muy aprendiz, y sigo cayendo en la cuenta de lo mucho que me falta aprender. Me confundo, me defino, y acto seguido se me cae, se rompe, y vuelvo a aprehender. 

Voy juntando flores en el camino y creo que la vida me quiere enseñar a soltar. Abro mi mano, la flor se cae, y una parte de mí se empieza a quemar. 

Angustias, melancolías, corrientes que de a ratos recorren el océano emocional. También hay vientos de felicidad, y de alegría que ayudan a las barcas a cruzar.

La receta frente a las angustias, sigue siendo estar presente. Y cada vez que la atención se va para el pasado, el futuro, o algún otro lado, traerla acá, a lo que está pasando. Al sonido del agua que corre, a como se siente mi espalda, a mí respiración, a como se siente el aire que me rodea. A hora.

Sigo practicando, buscando, dando y tratando de mejorar. Siento que juego a las escondidas con la verdad, que no está tan lejos, y que cada vez tengo un poco más claro de por dónde buscar.

No se esconde en muchos lados, y son pocos los que la pueden alojar. Ya estoy contando contra el árbol y con ganas de sacar la cabeza, allá voy... ya te voy a encontrar!! 

Que vivan los magos!


viernes, 9 de octubre de 2020

Amor mix

Hola blog. Te extrañe un poco. No te miento. 

Hace casi dos semanas si mi registro no me falla, que no te uso. 

Este pensadero es taaan útil. Hacer tierra los pensamientos es algo que siempre me viene bien, sigo agradeciendo y vuelvo a practicar. 

Escribir es el hábito que más colgado tenía, así que acá estoy, conectando con vos de nuevo maestro.

Estoy trabajando fuerte sobre mis hábitos, porque creo que habitándonos cada vez más, es como podemos desarrollar buenos hábitos, y que con esos buenos hábitos podemos habitar bien este planeta. 

Éstas últimas semanas fueron una gran mezcla de muchas cosas, muchas sensaciones. Estuve en el cielo algunos ratos, y obvio en la miseria otros tantos. 

Los dos son un poco irreales a decir verdad, aunque elijo quedarme con los momentos de paz, de presencia absoluta. 

La gratitud me está viniendo muy bien, y sigo eligiendo conectar con ella. Al igual que la constancia y la disciplina, hoy creo que ellas 3 se han convertido en mis tres grandes maestras. 

Seguir de cerca mis pensamientos y poner en práctica mi atención, está siendo una guía hermosa. No recuerdo bien en dónde cogí ese track, pero lo vengo siguiendo y ¡pam!, que hit. 

Pongo música y me dejo llevar, 

Se que puedo escribir, y empezar a vibrar,

De fondo suena monolink, y me puedo relajar. 

Cada oportunidad que tengo de amar, es sabrosa, al igual que dolorosa. 

Tengo que admitir que esta última me deja un sabor más dulce que todas las anteriores.

Me gustó mucho la forma en que me deslicé a través de todo lo que sucedió. 

Me vi coherente, me vi fiel, me vi sólido, me vi amable. Me gusté. 

Así y todo hay un gusto amargo de mi que todavía sigo masticando. Tengo mis shapes que todavía no entiendo. Tengo esos ángulos donde todavía quedo ciego y me sigo mintiendo. 

Me perdono, me acepto y le sigo metiendo. 

Sigo pensando que todo en la vida es gratis. Que cada segundo que pasa es un regalo para aprender, y que desde esta claridad, una y otra vez nos caemos y tenemos que tratar de volver a entender.

Tengo acceso a una cantidad ilimitada de ideas y de conocimiento. Me pesa de a ratos, me abruma, no se que hacer, y lo suelto. 

Como sostener una piedra muy caliente que quema, que me deja sin aliento.

Ahí mismo es dónde destruyo todo por un instante y no quiero saber nada. Después me recupero y vuelvo a esta gran obra de teatro, tratando de cumplir mi rol de la mejor forma que puedo, agradeciendo y jugando a que no se nada.

Peco de soberbio y lo sé. Es la parte de mi que ignora, que extraña, que se retuerce y sigue queriendo aferrarse a pensamientos, ideas, desilusiones, canciones que suenan muy mal. 

Respiro, suelto, me relajo, y vuelvo a empezar. Así una, y otra, y otra, y otra, y otra vez. 

Con la salvedad de que cada vez el camino es más corto, levantarse es más fácil, y los crushed sides se pulen más y más. 

Es la flawed mind de la que habla el budismo. Se puede pulir, se puede alisar. El rozamiento hace que las cosas avancen, las erosiona, las pule, y al final quedan esféricas. 

Por hoy creo que está bien. 

Disparar letras con los dedos me encanta. 

Gracias Dios por dejarnos jugar a todo esto. 

Rezo por que la ilusión se disipe cada vez más, la alquimia del despertar se multiplique cada vez más,

Y que todos los seres de todos los mundos sean felices. 

Amor.

Pd, (nota a mí): escuché el beat por segunda vez. La anterior fue en Río. Gracias por el regalo. Te amo.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Mi fondo

 La hoja en blanco, me recuerda escribir. 

Que a veces lo olvido, y algo en mí me lo hace sentir. 

Hoy toque la tierra de nuevo, y que bien me hizo sentir. 

La tierra puede curar las ansiedades, te lo tengo que decir. 


Escribir en rima, o sin. Tratar de ir a algún lado y no llegar. Vivimos entre delirios de deseos, y al parecer solo resta soltar. 

Nos creemos acreedores de misiones y de propósitos enormes. Tal vez sean solo juegos del ego, y tan solo tengamos que vivir sin uniformes. 

Me descubro y me escondo, una y otra vez, jugando a algo que ni yo mismo me respondo.

Escribo por escribir, escribo para decir, que muchas veces me quedo sin decir, y me ahogo en mi propio fondo.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Dar de verdad

Aprender a dar. Desde la idea, hasta la idea materializar. 

Entender hasta dónde. Que sea fuerza y no esfuerzo. Crear. Dejar cosas en el camino. Fluir con el dar. Revisar desde dónde. Soltar. 

Que la corriente sola te lleve, que te encuentre limpiando, sanando, compartiendo. 

Escuchando al otro y dejando que se abra. Marcarle los límites. No ser cómplice de lo que no es. 

Mostrarle como sanar. Tratar de darle y percibir hasta dónde recibe. Volver a mí si es necesario. Decidir dónde posar la atención.

Aceptar el regalo de un amigo. Alegrarme por su amor compartido. Amar tu apertura, recibirla, descansar, disfrutar. 

Volver al ruido un rato, escaparle. Juntarse a tratar de expandir. Explorar por dónde puede crecer. Conectar con un compañero de camino. Volver a casa. Darme. Recargar. 

Todo eso puede pasar en un día.

Sigamos caminando.

Que vivan los magos.

martes, 8 de septiembre de 2020

My way

This is my life

I´m on my own

May be it´s time

To start going home.


I´m lost again,

Sorrow digs deep,

Don´t know if to run,

Or going asleep.


Is this just my mind,

Am I on my own?

I´ve lost my sight

I feel really alone.


I know that you are out there,

Watching us all.

What is it that you want?

I´m trying it all. 


I´ve seen the ilusion,

I´m playing the game.

Don´t really know why,

In the end it seems the same.


I´m trying to love me,

I´m trying to love.

I get lost in abstractions,

I fear us all.


Out here it´s getting kind of crazy,

And my body wishes lazy.

It seems kind of confusing,

To keep walking and still bruising.


I´m gonna leave it here,

And pray for sorrow to wash away.

I guess sooner or later,

I will find my way.

jueves, 27 de agosto de 2020

Me pierdo

A veces me pierdo. 

No se bien que es. No se bien porque, o para que. Pero todavía me duele y me pierdo. 

Tantas síntesis, tantos pensamientos, tantas virtudes, tantos defectos?

¿Qué me estará pasando? ¿Será que de a ratos me creo perfecto? 

Delirios de grandeza, engaños de mi ego. 

Si al final se que no existís, y que esto que somos es parte de un juego. 

Celos, envidias, sombras, oscuridades, todavía me cuelgan, y a veces me arrastran a las profundidades. 

"En cambio date cuenta de lo que es real" - "There´s no spoon" remata el niño en Matrix. 

Es que es TAN real. Todo esto se siente TAN verdadero. ¿En serio me decís que no lo es? 

Es para volverse loco, no jodamos. 

¡Que miedo que da la verdad! Te lo juro. 

También da mucha fuerza, casi como un pócima que sirve para disolver cualquier problema. 

Y cada vez que encuentro algo verdadero, lo consumo, lo consumo al punto que pierde la gracia. 

¿Será mi ansiedad? ¿Será mi angustia? Que desgracia. 

De a momentos me siento en una licuadora. En una ruleta rusa, en dónde dependiendo del día el juego que toca. 

Es verdad que también la actitud con la que lo encaro, lo cambia todo. 

Sigo cayendo en los mismos casilleros. Tendré que volver a revisarlo todo. 


miércoles, 22 de julio de 2020

En un punto

Se mueve se mueve. La energía se mueve. 

Cuando se mueve es lindo. Se siente bien. Está vivo. 

Tal vez no seamos conscientes del regalo que implica estar vivos. 

De lo milagroso que es, estar metidos dentro de esta maquina perfecta. 

De poder navegar este océano de aire, usando nuestro avatar. 

Si lo meditas un poco, te sentás a pensarlo, de verdad, es un delirio.


Sentir, pensar, respirar, comer, caminar, ver, reír, llorar, latir.

Un regalo atrás de otro, y recién empiezo a contar. 

Pensamos demasiado, más de lo necesario. 

Menos pensamos más sentimos, más hacemos, más percibimos. 


Pulir la mente toma años.. ¿Tal vez vidas? 

La mente de por sí es vacía dice el Dalai. Como una esfera tal vez. 

La esfera simbolizaba el vacío para los pitagóricos. Era la forma perfecta. 

El centro de la esfera es equidistante de toda su periferia. 

Infinitos puntos unidos en uno, en su centro. 


Infinitos pensamientos, que se unen en un punto. 

Se deshacen, desvanecen. En un punto. 

viernes, 3 de julio de 2020

Threefold gate

Threefold is this soul-ruining gateway to hell: lust, anger, and greed. Therefore one should give up these three.

Pase por las tres, no hay dudas, pero una de las que a veces me toma, es la ira. Cuando me enojo me ciego, pierdo claridad, me ahogo. 

Fue un día difícil. Ayer lo escuche, empezó ayer. Con una voz de afuera que me trajo la emoción, pero yo ya la tenía dentro. 

Hoy a la madrugada me desperté, me desvelé. Estaba enojado, no sabía porque. Me levanté, fui a caminar, y se empezó a abrir. 

Repasé el mail en mi cabeza, realmente no lo podía creer. ¿En serio de nuevo esta energía? ¿En serio de nuevo él frenar nuestro todo este sueño por pequeñeces? 

A veces pasan cosas que simplemente me hacen perder la fe en las personas. De verdad que hay situaciones que todavía me cuesta aceptar.

El ser humano parece ser tan abundante como escaso. Es capaz de dos extremos tremendamente opuestos. De cosas tan maravillosas como la vida misma, y tan destructivas como la traición. 

Somos los dos, está claro. Sin embargo cada tanto vuelvo a tener uno de estos tragos amargos. 

Respiro profundo y sigo adelante. Se que odiar no es el camino, enojarse tampoco, hay que arremangarse y seguir, no queda otra, si queremos que el sueño se cumpla, el camino es seguirlo llamando.

Fue un día tan lleno de todo, hablando con gente que está tan arriba que parece que toca el cielo, y también con algunos que están tan abajo que parece que tocan el suelo. 

Vamos y venimos, subimos y bajamos, supongo que la clave sigue siendo tratar de mantener el centro, el equilibrio, y no distraerse. 

Gracias ira, de a ratos sos una gran maestra, mas por hoy, te dejo ir. 



viernes, 26 de junio de 2020

La Resurrección

Cuenta la historia, que en plena cuarentena, estando las personas encerradas, empezó a pasar algo...

Empezaron a florecer, a brotar. Pequeñas creaciones e imaginaciones. 

Como brazas encendidas que de a poco se van reavivando. 

Como pequeñas partículas, sueños, átomos que se van juntando. 

Ideas, sueños, suspiros, amores, colores, formas, sabores, que se atraen. 

Colapsan, se hacen densos, con den san. 

Así como se forma la gota, así como se forma la estrella, así como se formó la tierra. 

Poco a poco se fue catalizando. Como letras que forman una palabra, como miles de voces, charlas, realizaciones, escritos, otra vez sueños, e intensiones que se van fusionando. 

Empezaron a nacer mundos internos, nuevas explicaciones de la realidad. Se empezaron a dar cuenta de su poder creativo. 

De que tenían la capacidad de alimentarse con sus manos. De crear sus propias comidas. De arreglarse sus prendas, de reciclar sus deshechos. De arreglar sus bienes. De ayudarse con sus vecinos. De volver a hablar con ese familiar olvidado. 

Empezaron a recordar. A redescubrir todo aquello que nos hace humanos. Todo eso que nos une, que nos hace hermanos. 

Algunos se dieron cuenta de que las religiones dicen lo mismo. Escribieron y lo compartieron. 

Otros desde el arte, empezaron a expresarse. 

La música empezó a sonar más que nunca. 

La tele ya sonaba ruidosa, y hasta difunta. 

Esos deseos y viejos anhelos, empezaron a revivir, a resurgir con más fuerza, pidiendo salir. 

Se formaron nuevas parejas, y se rompieron las desparejas. 

Fue el impulso que necesitaba el despertar. Habíamos estado muy dormidos, por mucho tiempo. Finalmente se puso en marcha, una ola de sanación masiva, un movimiento al que se le llamó la resurrección. De la vida.

jueves, 25 de junio de 2020

Atento

Desafiado hasta los dientes. Con la mente cansada, casi crujiente. Cuesta cada palabra, aunque teclear, sean palabras o notas, es un yoga para mi mente. 

Con desbordes sexuales que roban energía, o tal vez es solo un engaño, de nuevo de la mente. 

Herramientas nuevas y flujos crecientes. Con la amenaza de un junior, pero las cuentas no lo sienten. Al final el desafío sigue siendo el mismo, estar cada vez más presente. 

Con el foco que ordena, entropía que baja, la creación más serena, y la realidad que me ataja. 

La tecnología me atrapa, y yo también la uso a ella. Una carrera incesante, que al final no se dónde me deja. 

Con las artes que me llaman para pegar cada vez más mi mente, que al final es paradójico, porque según el lama, ella es vacía, vacua, una existencia que a si misma se miente. 

Con el tiempo desdoblado, e inventando espacios, de a ratos me caigo, y de a ratos siento de verdad, por volver a ir despacio.

En la máxima velocidad, se siente lo mismo que en el movimiento más lento, el vértigo de perderlo todo, por dejar de estar atento. 


miércoles, 24 de junio de 2020

Dinámica

Todavía no la entiendo del todo bien. Es como que me pedís algo, me surge dartelo, y para eso te pido. Me das, te doy, y listo, se destrabó. 

No se que tan bueno haya sido leer toda esa info de la app, pero lo cierto es que ya algunos clicks me hizo. Este escrito tiene que ver con eso. 

De a ratos me confundo, estas semanas vienen siendo muy cambiantes. Ni hablar si a eso le sumamos todo lo que pasa allá afuera. Parece todo una gran locura. 

Lo estoy forzando un poco, lo sé. Todavía puedo bajar un cambio más, estar más chill. Pero todavía no me sale. Todavía soy un poco impulsivo. Apenas tengo mi rush de inspiración, me dan ganas de salir a escribirlo. 

En realidad un poco la voy entendiendo, es casi como un ocho. Ya me lo enseño Paloma, sin embargo la imagen ahora cobra sentido. Es como una resonancia mutua. Me das, me nutro, lo proceso, lo vibro, te la paso. Te nutrís, lo procesas, lo vibras, y me la devolves. De esa forma se va leveleando. Es una resonancia. 

Tal vez por eso me gusta el llamado, porque a una vibración, enseguida se le escucha la devolución. El llamado es sincrónico, el texto, el audio y hasta la videollamada te diría, son asincrónicos. Dicen que el sentido que más nos conecta con lo verdadero, es la escucha.

La app tiene una falla, reconoce ciertos patrones, pero le faltó agregar la magia. Que tal vez suma, tal vez no. Sin embargo el decirte algo, con una intención clara, escuchar como cambia mi tono de voz, y después que del otro lado lo recibís, lo procesas, y vibras sweet words, es música para mí. 

Vaya dónde vaya esto, llegue a donde llegue, me duermo sonriendo otra vez. 

domingo, 14 de junio de 2020

¿Qué más quisiera?

Me salí de mi intento de meditación, y me vine a escribir. Es algo que no hago nunca. Pero sentí la necesidad de hacerlo.

Ayer después de la charla, no me quedé bien. Supongo que me sentí cuestionado, y me vi aclarando cosas, que pensaba que no tenía necesidad de hacerlo, sin embargo ahí estaba, de nuevo hablando de mi historia.

Se me movieron cosas, me quedé con un pesar. Hoy me costó arrancar.

La charla me encantó, me pareció maravillosa, llena de contenido. Me gusta mucho que estemos atentos a lo que va pasando, que expongamos las dinámicas, tratemos de entenderlas, nos cuidemos.

Volvió mi lucha con las ilusiones, esos sueños que de a ratos me traen traiciones. No entiendo bien todavía cuál es la necesidad que tengo de aferrarme a ellas, a vivir en mis sueños. Supongo que a veces tal vez es una forma de escapar, de una realidad que no me gusta.

La ansiedad un poco me persigue, y se enreda con la ilusión que la concibe. ¿Serán mis intentos fallidos por amar, el proyectarlos, lo que me hace ilusionar? ¿Cuál es la necesidad de “amar” y caer en ese amor en el que pierdo todo tipo de control? Tal vez sean las mismas ganas de perder el control, por estar controlando demasiado desde el otro lado.

Me produce mucha ansiedad tener tantas respuestas, tantas ideas y ver todas estas formas en que todo se podría arreglar. Es como una necesidad continua de poner las partes en su lugar y lograr una perfección que nunca llega.

Tal vez la gran realización de este año haya sido el poner parte de mi energía en exigirme todo eso a mi mismo, aceptando el desafío de trabajar esa sobreexigencia y no demandarlo continuamente de mi alrededor.

Tengo ganas de jugar con vos, y siento que los distintos intentos que nos propusimos, no se enraizan. Eso me frustra un poco a decir verdad. Todas las mañanas pido para que Sentido y Más Oxígeno puedan trabajar juntos y armar un área de capacitaciones. Sin embargo todavía no me animo a decírselos. Empiezo por bajarlo acá.

También tengo sueños enormes, y me cuesta un poco compartirlos. Las veces que lo hice no me fue del todo bien. Empiezo a escribir esto y mi cuerpo emocional quiere entrar en el drama, mejor no, ya sabemos que hasta del llanto nos podemos aferrar.

Tengo ganas de jugar una y otra vez, amo trabajar crear cosas y que sirvan para los demás. Reconozco que esa es una de mis fuentes de felicidad. Me comprometo a seguir trabajando sobre mi para sacar más de eso afuera. Que todos los seres de todos los mundos sean felices… ¿qué más quisiera?

Amanecer

Rima con nacer. ¿Que palabra no? 

Hoy como hace ya varios días me desperté re temprano, sin querer. Es como que hay algo que me está empujando a abrazar más, a sacar más de mi al mundo. 

Luche un rato, di vueltas, y cuando se hicieron las 7 am no pude más, prendí el celu y me fije a que hora era la salida del sol... 7:59, tenía bastante tiempo. Me vestí, agarré algunas cosas, y salí hacia el río.

La energía de la mañana me seduce por demás. Ver como el cielo se va aclarando y correr para ver como esa pelota de fuego va a salir a darme un poco de calor, es algo que cada tanto hago y me hace muy bien. 

Llegué, di unas vueltas, y finalmente encontré mi rincón desde donde recibirle. Mi cabeza todavía no entiende lo que pasa, la cantidad de información que recibimos al ver un amanecer no se compara ni con leer todo wikipedia. Es increíble lo que mirar un paisaje vivo nos causa por dentro. Y creo que ahí es donde tenemos que mirar, adentro.



Creo que a quienes están atentos, presentes, trabajando su mundo interno, todo lo que está pasando les trajo muchos cambios, movimientos, aprendizajes, realizaciones.

Creo que estos incidentes traen aparejadas lecciones, cambios, de los que muchos podemos sacar provecho, para bien. Para des-cubrir nuevas formas. Para abrir nuevos espacios. Para encontrar como crecer ayudando a quienes nos rodean. Para aprender a perdonar. Para sanar más que siempre. 

"Venimos de explotar y vamos a ello", como dicen los chicos de Usted Señalemelo @ustedsenalemelo. Una y otra vez siento que estamos acá para explotar, para construir lo nuevo. 

Ultimamente estoy generando muchos aprendizajes nuevos gracias a un video que vi de @dandapanillc. Yo venía con que "lo que se resiste, persiste", pero este video me la compostó, transformó en algo nuevo, ahora es más bien, "en lo que me enfoco, crece". 

Ahí donde ponemos nuestra atención, es lo que hacemos crecer, es a lo que le damos vida. ¡Si, tenemos ese superpoder! 

¿Te imaginas lo que podríamos lograr si juntos nos enfocamos, muchos de nosotros, en ese mundo en el que soñamos? 

Está amaneciendo, naciendo lo nuevo. Cada día es una nueva oportunidad de levantarnos, sanarnos, y ponerle foco a eso que queremos que perdure. 

Cada día un poco, nos ayudamos, nos acompañamos. Vamos a llegar. Lo se. Solo depende de nosotros.

jueves, 11 de junio de 2020

Mi vos en mi

Para empezar me da risa, por sobretodo me divierte.
El que ese sentimiento sea el primero me quita el esfuerzo de sostener.
Si es divertido es sostenible... dicen.

Estoy escribiendo esto con poca claridad, tengo que admitirlo. 
Vengo con una voragine y con un ritmo, que confunde. 
De a ratos veo, y de a ratos voy ciego. 

Tengo días muy distintos. 
Algunos ando súper sensible y bien conectado,
Otros con mucho pesar y medio encorvado. 

De a ratos me persigue el pasado.
De a ratos lo dejo a un lado. 

Apareces y ya me da risa.
No entiendo bien lo que pasa, pero entiendo lo que te pasa. 
Me llega mucha alegría de tu lado. Me nutre.

Me veo reflejado y me salen consejos, 
A veces me paso, y me callas, me alejo. Me enseñas.

Me decís algo, te contradecís, me río. 
Te lo muestro, parezco coherente, me contradigo, me río. 
Me miento de a ratos, me aguanto, busco excusas, las sostengo, las rompo, te escribo, me levanto.

Las ganas van y vienen.
A veces más de cerca, a veces más lejos. 

Sin lugar a dudas mucho voy aprendiendo, y cada vez menos me quejo.

Gracias.

lunes, 8 de junio de 2020

Desvanece palabras

Hoy lo vi. Fue sútil, duró unos segundos, pero lo vi.

Casi salgo corriendo a constárselo a ella. Fue hermosa la imagen.

Por suerte frené, me percibí. Sentí.

Ya estoy un poco más sabio. Estoy aprendiendo a controlar los impulsos.

Lo nuevo está brotando. Está por todos lados.

"El mal gana haciéndonos creer que estamos solos" Dice la peli de Star Wars. Es tal cual.

Somos miles, que se están levantando. Que se están despertando. En silencio.

Corazones que van naciendo, sintiendo, queriendo lo nuevo, siendo.

Todos, todo, tiene un propósito. Desde una película de ciencia ficción, hasta el que nos discute en el día a día y nos pelea, ejerciendo la resistencia necesaria para que nos descascaremos. Para fortalecernos.

"Hay una fuerza más grande que nosotros dirigiendo esta play" pensé hoy. No le encuentro otra explicación. Lo que me viene pasando en las últimas semanas es irracional. Se me queda la cabeza en blanco, se agotan las palabras. Parezco idiota, ¡Es que no hay nada que decir!

"El amor es un proceso silencioso" pensé el sábado. Suena tan claro a veces. Imposible no escuchar.

El domingo moví la energía de casi toda la casa. No sabía que se podía hacer eso. Limpiar es muy potente. Cambia todo. Que importante aprender a limpiarnos, nuestros cuerpos, nuestras casas ¿te imaginas si lo hacemos con un país? Sueño.

"Que ganas de compartir mis sueños" pensé hoy. Ya me voy a volver a animar. La última vez, fue en contra.

Las palabras siempre fueron mi fuerte. Con ellas conquiste, lastimé, amé, construí, destruí, aprendí, descubrí, mentí, acerté y pequé.

Hoy, me quedo sin palabras, frente al silencio no sirven de nada.

El silencio desvanece palabras.

viernes, 5 de junio de 2020

Bañados en amor

Cuenta la historia de un grupo de ambiciosos, que por solo buscar lo realmente valioso, se fueron desvistiendo, de todo aquello que era odioso.

Todo eso que estaba de más, todo eso que pesaba, que los alejaba de su liviandad, ellos y ellas, lo soltaban. 

Pasaban los años, y seguían soltando, sin prisa y sin pausa, se seguían desnudando. De todas esas heridas, y todos esos pesares, que les estaban frenando. 

Se daban cuenta de que tener poco era tener más, de que lo sutil era invaluable, y de que todo eso que era invisible, sonaba mucho mejor, y en el fondo, era inevitable. 

Se habían reprogramado, desprogramado, desvelado su cabeza, deconstruyendo eso que les habían enseñado.

Con la mente cada vez más vacía, y el corazón cada vez más lleno, agudizaron sus sentires para vivir cada vez más plenos. 

Descubrieron que dar es multiplicar, y que practicando, dando y dando iban aprendiendo lo que es amar. Iban siendo un mismo ritmo, que a sí mismo se está cantando. 

Sonando y sonando, la trama se fue formando. Y era tanta la armonía, que aquellos que estaban aún muy pesados, ni siquiera los veían. 

Ellos reían, y en igual medida fluían, y así contagiaban al resto, y de a poco desvestían. 

Se hacían regalos, de saber y de vivencias... de esa forma, llenaban todas sus carencias. 

Se fueron completando, alivianando y sanando, y a todo a quien lo pedía, en igual medida contagiando. 

Fue el inicio del ritmo, que aún sigue sonando... bañados en amor esta tribu, se hizo invisible y todavía nos sigue enseñando.

Para los que aman. Para los que lo siguen intentando.

jueves, 4 de junio de 2020

Baraja

Hoy no tengo mucho para decir. Solo un poco de ganas de escribir.

La rima se da sola, es lo que resuena. Me ayuda a expresarme, también me ordena.

Hoy di un taller, me sentí muy bien. Me costó un poco llegar, pero al rato descubrí que estaba en mi lugar.

Sentía que estaba exactamente dónde tenía que estar. Fue una sensación rara, aunque me empiezo a acostumbrar.

Hubo también algo de magia, de la que antes me sorprendía. De a poco cada vez más, la integro en mi día a día.

Antes alardeaba, y me creía superior. Ahora lo veo parte de un orden, y ese orden es lo superior.

Me vi de a ratos rapeando, como con la voz rimando, pero en realidad era yo mismo, que a mi mismo me lo estaba explicando.

Y conectando y conectando, en este espacio chico resonando, me pasó como aquellas mañanas, que los hierros de la estructura, terminaron resonando.

Incluso un buen rato después del taller, los seguía escuchando, me reí, y me destapé los oídos, pensé: "estas flasheando".

Cada vez se hace más fina, esa línea que divide.. lo que la mente imagina, y lo que las manos consiguen.

La mente se afloja, y la realidad se realaja, en el fondo siguen intactas, esas ganas de repartir toda la baraja.

¡Que vivan los magos!

martes, 2 de junio de 2020

Ensayo al Impulso

Tenes que saber que hay ciertas palabras que conmigo no podés usar. Yo todavía me estoy conociendo. Es increíble como las personas podemos pasar años, décadas con nosotros mismos, y así y todo seguir sin entendernos, lo que hacemos y porque lo hacemos. 

Algo está claro, y creo que es que me cuestan mucho los grises. A veces paso de un lado al otro, casi sin escalas, al instante. Y me pongo a pensar en porque, en cuál es la necesidad de querer ir tan rápido de un lado al otro. 

De estar en mi casa, con frio, medio abajo, sin saber que hacer, a salir en bici a hacer 12 km, casi sin pensarlo. Supongo que en el momento pareció una buena idea. 

Es verdad que en estos tiempos cuesta estar encerrado, es verdad que me cuesta manejar mi energía, es verdad que me encanta de tanto en tanto explotar y dejarla salir para ver dónde me lleva. 

¡Anda a saber cuántas veces ya estuve por ahí! Me encanta esa zona en donde está la casa de tus viejos. En una época iba a andar en bici todo el tiempo por ahí. 

El volver medio culposo a casa, con ganas de perdirte disculpas, y de repente encontrarme con tus disculpas, fue un total delirio. 

Yo, para serte sincero, creo que tu planteo no estaba tan mal. Creo que es una locura que alguien en el medio de la cuarentena te caiga en tu burbuja de realidad y ni te avise. 

(También a veces creo que escuchas mucho todavía las voces de tu familia. Tal vez esté bueno que te escuches más a vos y lo que a vos te pasa con las situaciones.)

A mi por otro lado me pareció buena idea. Una linda sorpresa. Me pareció que podíamos matar dos pájaros de un tiro. Vernos un rato y calmar esas "penas" que tenes, y yo compartir un poco en persona con vos, lo que, a decir verdad, me gusta mucho. Ah, de paso hacía ejercicio, que dicho sea de paso, me viene bien porque estoy mucho tiempo en un espacio chico. A mi cuerpo le cuesta un poco. 

Hablar de inmolar, de miedos, de impulsos, de animarse, de arriesgarse, son palabras que tal vez no está bueno usar todas en un mismo chat conmigo. Tenes que saber que hay una parte de mi cerebro que está mal diseñada (¿o no?), que no entiende que existen límites, y que de tanto en tanto busca rebasarlos, todos. Y si es juntos mejor.

De todas formas, estamos de acuerdo: cuando nos inmolamos, crecemos

Tal vez fue eso, decidir inmolarme un poco. Tal vez también fue la curiosidad, que si la suelto, hoy por ahí lo primero que hace es pararse al lado tuyo. 

Me gusto verte, tuve mi cachito de realidad, aunque fue breve, me voy a dormir con el recuerdo.  Ya se donde queda tu casa, los caminos que la rodean. Conocí un poco a tu custodio, jajaj. Prefiero como se dio, y haberme sacado la duda, que si me hubiese quedado en casa, añorando la idea. 

Ojalá te guste el libro, a mi fue uno de los que me marcó. 

Cuidate. 


lunes, 1 de junio de 2020

Unir con Sentido

(Ayer fue mi cumple. Hice un juego en dónde le pedí una palabra a cada invitado. Y hoy las junté en este texto.)

Todo empezó con el Amor, a partir de ahí fue una explosión de creatividad. Nuevas formas, nuevos seres, materiales, colores, sabores olores.

Y de la mano de la creatividad, su gran hermana es la curiosidad, la que nos tira para aprender, para saber más, para agregarle un poco más de perspectiva a nuestra mente.

Fue la esencia del presente, las que nos permitió volver al sentido de comunidad. Ni bien volvimos a ella, enseguida apareció la resiliencia, volvimos a recuperar la Intimidad, poniendo también en practica la tan olvidada empatía.

Fuimos como gusanos buscando su comida, confluyendo hacia la unión, ganando fortaleza, pero también elasticidad.

Nos dimos cuenta de que no hace falta una visión metafísica para transmutar lo que ve nuestro ojo. Que tan solo teníamos que acompañar el trayecto del ciclo, cual una oruga que vive en el altruismo entre lo de afuera y su egoismo.

Que zanata, Susten es de RiverPlate.

(Moraleja: si ponemos un poco cada uno, y unimos las partes con sentido... queda bien).

sábado, 30 de mayo de 2020

Te vas a caer

Si ya lo sabés.

Sabés que te vas a caer.

Jugás con estar arriba, y lo sostenes un tiempo. Bailas cambias de paso, y lo sostenes por un tiempo. Sin embargo, después de un rato, sabes que es como una ola, y si tratas de hacer como que nada, o estar en una que no es, te vas a comer la cachetada.

Así que mejor, si ya sabes por dónde viene la mano, mejor respetar la onda, y no quemar energía en vano.

Mejor bajar de a poco, y sentir que es lo que viene. Mejor dejarse caer, aflojarse, morir un rato, y regenerarse.

Quien sabe que está cayendo, en verdad no se cae, se deja caer, disfruta de la bajada. Aterriza de a poco, acomoda su cuerpo, y no sufre la frenada.

Saber ir con la vibra, es un arte del sentir. Es algo así como tratar, de conectar con el latir, que la realidad tiene, un pulso constante, el que determina que es lo que se sostiene.

Para aprender a sostener, y hacer la energía fluir, que importante que es, jugar, tratar, de acariciar ese latir.

Somos una hoja, inmersa en el viento. Arañas voladoras, tejiendo en el aire, tratando de aprender a usar sus instrumentos.

Quien sabe que está cayendo, aprovecha la bajada. Y la usa de envión, para la próxima jugada.

Sigamos contagiando, sigamos bocetando. La tierra es nuestro playground, y cuánto más lo cuidemos, más la integremos, más la vamos a ir librando.

De nosotros, de nuestros miedos, de nuestros apegos, de todo aquello que nos frena en este juego.

¡Que vivan los magos!

viernes, 29 de mayo de 2020

Forcejeo por placer

Hoy fue un día rarísimo.

Me costó un poco levantarme, mas después arranqué con fuerza. Fue un día lento, como a mi me gusta, con charlas de amigos y algo de trabajo. Comida rica, y un pesar en el pecho, que te lo regalo.

Tal vez fue por los movimientos estos que todavía me tocan. Estoy cambiando la piel, es verdad. Ayer en las cartas salió de nuevo.

Aparecías en mi cabeza no te lo niego. Y mismo escribiendo esto, me trabo. No se si es la cabeza, o el miedo, el vertigo que me da todo.

(Pausa. Días entremedio. Aprendizaje. Soltar. Seguir. Avanzar)

Cambio la música. Vuelvo al piano. El piano es casa. Cuerdas y percusión. Que relajo.

Va todo bien rápido. A veces pierdo el hilo. Teoría de las cuerdas dijo ayer Jorge. Que belleza, que lindo cruce de data esas charlas con él. Un Inca hablando con un Pleyadiano. Delirios de grandeza.

Imaginar que las cuerdas se entrecruzan, conectan todo, y la vibración de por sí es la forma más fácil de verlo.

Conectar el sentir, conectar el sentir, conectar el sentir. Me lo susurraste varias veces en estos días. Se que queres que escriba sobre eso. Estoy acá a tu servicio. Cuando no se quien soy, te sirvo. Cuando se quien soy, soy vos.

De ratos me siento inmortal, de ratos me arrastro. De a ratos intento saber, de a ratos lo se. Después se me escapa.

Me dejo llevar, lo aprieto y lo suelto. Lo estoy masticando. Las ideas están todas, el tablero seteado. Las soluciones se me dan solas, se me caen de las manos.

Me frustra la dimensión material. Lucho contra el tiempo, y me genera escasez. Cuando logro foco se acelera. Entro en hiperproductividad. Que relajo, extasis.

De a ratos una claridad que deslumbra. Me enamoro. Enamoro. Me sonrío. Bajo la cabeza. Tomos los complementos. Me mimo, me relajo. Sigo.

Con la espada, la balanza, y el proposito latiendo, avanzamos. Hago de driver, lo acepto, me gusta, lo tomo.

Se va conectando todo y se armoniza. Me levanto con fuerza. Se viene un nuevo año.

Sueños de amor. Orgasmos diurnos. Recorrer una ciudad vacía, hilando rimas, surfeando la calle, bailando, y vos a mi lado, soledad.

Me caigo y levanto. Cada día bailo mejor, siento más mi cuerpo y me encanto. Hoy estoy arriba, y por eso me atrevo. Voy recordando, y se que esto es un juego.

Levantate vos también, apretá los dientes, y vamos a brillar. Con estas palabras te renuevo.

¡Qué vivan los magos!

domingo, 24 de mayo de 2020

Más simple, más fácil.

Volví a casa, comí digerí, lo compartí, lo procese, y lo escribo.

Es una mezcla de todo. No tengo muchas conclusiones la verdad de este encuentro que acabo de tener. Si muchas sensaciones, o pensamientos. Distintas voces que aparecieron de a ratos. Algunas idealizando, algunas amando, algunas distraídas, algunas con miedos, otras ansiando. ¡Que lindo circo que tenemos dentro!

De a ratos era como querer agarrar algo, que no se podía agarrar. O tocar algo que no tenía forma. Hay un lugar en donde no siento absolutamente nada, y se genera un vacío. ¡Que curiosidad me da eso!

Volví a verme a mí mismo apurándome, adelantándome a los eventos. Volvió a aparecer el bajar un cambio. También de a ratos apareció la sincronía. Llegar juntos a idénticos pensamientos, decir palabras casi a la vez. Coincidencias. Son graciosas.

Pero más allá de todo el torbellino, de ese rato que se pasó volando, de una vivencia que fue un lindo mimo, hubieron dos cosas que rescaté fuerte, y me las guardo como un regalo.

La primero fue el sentirme yo mismo. El poder (de a momentos claro), decir cosas con total sinceridad, e incluso verme y descubrir formas de decir las cosas que nunca antes había visto en mí. Me gustó, lo sentí como una expansión. Fue descubrir cosas de mí que no sabía que estaban ahí. Y justamente son des - cubiertas, por la oportunidad de poder decirlas frente a alguien con quien no hace falta máscara, o cubrirse. Gracias.

Y la otra, fue una sensación. Fue sentir paz. No me pasa seguido, ni me ha pasado muchas veces creo. Para tratar de transmitir la sensación voy a intentar hacerlo con una imagen... se siente algo así como cuando miras un lago, o al mar, y el agua está planchada. Un espejo. No se mueve nada. Quietud. De a ratos, el sentir eso, calló todas las voces. Respondió a todas las preguntas. Quiero más de eso en mi vida. ¡Te dejo acá el pedido por escrito señor!

Es más simple, me digo. Está en las cosas chicas. En el té que fue un fiasco, en la frazada de pordioseros, en la merienda que me agarró sin hambre y me hice el bolú, en el frío que vino enseguida. En la casa medio vacía. En un jardín de otoño que de distraído casi no vi. En dejarme el gas prendido y tener que volver a cerrarlo, dos veces. En casi chocarnos en el pasillo y sentir vergüenza. Los chistes, las risas. Vivir el momento, soltarlo y pasar al siguiente. Creo que está ahí. Es más simple. Es más fácil.

¡Que vivan los magos!


sábado, 23 de mayo de 2020

Cosechas

Es sábado a la noche. Recién termino de entrenar. Me bañe, me vestí con mi ropa favorita, y estoy
escuchando a Nick Warren, mi dj favorito de los últimos años, sin lugar a dudas. 

Se me ocurrió escribir y dejar acá algunas cosechas de estos últimos años / meses. Acá van: 

Para llenarse hay que vaciarse. Cada tanto ayuno, un día, 12 hs por lo menos. Llenarnos nos encanta,
de Netflix, de comida, de música, de bienes. Para llenarse, hace falta vaciarse. Ayunar, meditar. Viene
bien. Aclara. Limpia. 

Los pensamientos se pueden sostener. Conectar con una idea es como tocar una nota. La podés tocar
cuantas veces quieras. A medida que la vas tocando va tomando gravedad, se sostiene. Podés anexarle
más ideas, recordar. La mente tiene un funcionamiento bastante cercano a las leyes de la física en
cuanto a los pensamientos. 

La atención parece tener forma y es posible direccionarla y posarla sobre vibraciones. Pueden ser
pensamientos (vibraciones más sutiles), puede ser el cuerpo (vibración más densa). Cuánto más llevo
la atención a mi cuerpo, más lo siento, más integrado me siento, más fuerza y flexibilidad logro. Las
lesiones, los tropiezos, las caídas, son desatenciones. Desconexiones.

Vaciando la mente, dejamos espacio para nueva información. Están a nuestro alcance, y probablemente
cada vez más cerca, dones y habilidades que nos dieron a creer imposibles, o fantasiosas. Es posible
sentir eventos futuros. Es posible sentir si un encuentro es verdadero y está habitado e intencionado
por sus partes, o si va a fallar. La información está disponible. Cuánto más conectamos con el sentir,
más acceso tenemos a estas informaciones. 

Mantener el cuerpo completamente limpio, de toxinas y sustancias, nos permite llegar a estados de
vibración tan altos e incluso más armónicos y sostenidos, que cuándo consumimos sustancias como
el alcohol, cannabis, tabaco u otros. Aprender a usar bien las sustancias, y armonizar nuestra vibración
corporal con ellas es un arte sumamente sensible que se ve favorecido por el desarrollo del sentir. 

Por ahora esto. 

Y dejo un deseo, que ojalá se haga mantra en muchas mentes: que todos los seres, de todos los
mundos, sean felices.

Que vivan los magos.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Mi síntesis de la semana

Escribí las negritas, y después las conecté. Esta es mi síntesis de la semana.


Saber preguntar, pedir y prometer queremos 1 millón de firmas para sacar una ley.


Se que hay amor en todas partes aunque me lo robe el miedo, a veces siento que exploto, se que
todo esto es un juego. Vivo en el mundo de las ideas, aunque a veces me empujen donde no
quiera. Con los tan tien encendidos vuelvo al eje y me acomodo a mi manera.


Me sujeto a pensamientos como surfeando un cometa, y cuando estoy arriba de ellos voy saltando
entre rocas a mucha altura, grito: “Mejor hecho que perfecto”. Que no me atrape la locura.


Camino hacia dónde me lleva el pecho y sueño más de lo que hago, el trazo no es derecho, de a
ratos soy muy vago.


Quiero disrumpir la realidad para que nazca lo nuevo. Cada milímetro cuenta. Lo mejor es
enemigo de lo bueno.


Bajar el telón de lo viejo y descubrir lo que nace. Busco ese abrazo infinito dónde morir. Ya
estamos maduros para el error. El que lo piensa dos veces, no lo hace.


Frenesí de clickeo para ver si respondiste. Comprender la angustia, soltar sus causas, llevar a
efecto su cesación, cultivar el camino. ¿Y.. Ya lo hiciste?

¿Qué entendiste?

martes, 19 de mayo de 2020

¿Cuántas veces más?

Chau, se me está haciendo hábito.

Lo estoy habitando. Lo ocupo, me ocupo, me meto, lo vivo.

Escribir tiene un cierto rock en sí mismo para quienes sienten la vibra de las palabras.

Parece que es una práctica olvidada, sin embargo para mi la escritura es la base de toda la magia.

Las palabras son códigos, que compuestos producen realidad. Primero fue el verbo, ahí tenes verdad.

Es que desde la vibración surge la creación.

Tiro tiro tiro. Palabras a lo loco. Y poco muy de a poco, me voy soltando hasta que exploto.

La energía de descontrola, y se regala a toda hora.

Los límites no existen, todo parece posible. Desde lo más duro, hasta lo invisible.

Con la rima es más fácil, porque tiene un cierto rebote. Es como saltar de un lado al otro, y le sigo dando hasta que explote.

¿Te imaginás? Le damos energía, más más y más, hasta que no puede más, y se quiebra de alegría.

Si lo dejamos soltar y nos descontrolamos, es una de esas una ola despertamos.

Seguimos intentando, de a ratos despertando, excusas cada vez menos, y motivos vamos juntando.

Los malos flashes tirados, por el camino van quedando. Nos vamos desvistiendo de a poco, de todo eso que nos estaba anclando.

Suenan nuevas vibras, lo nuevo nos está llamando. ¿Qué pasa si dejamos de quejarnos, y nos ponemos a bailar? Por ahí en una de las chances en el centro le vamos a dar.

Gira que gira, y sigue sonando. La vida avanza, y no te está esperando.

Seguís tolerando, y seguís aguantando. Me queres explicar... ¿Qué estás esperando?

Subite a la ola, te lo estoy sugiriendo, no es fácil, lo se, pero desde este rincón. Te estoy animando.

Con INXS de fondo, que sigue sonando, honramos a Michael por tirar algo de magia, y ayudarnos a nosotros los niños, que de este largo sueño, nos estamos despertando.

Es con el intento, que seguimos soñando, tratando y tratando, de seguir mejorando. Me muero y revivo, y lo sigo intentando.

Dale mujer, ¿Qué estás esperando? No ves que estoy acá y te sigo invitando.

Que milagro esto de la vida, que nos sigue perdonando, dando todos los días una nueva chance para seguir sembrando.

Me bajo de la rima, para ir cortando. A veces cortar es difícil, y lo hacemos a lo bruto. No tengas miedo de levantarte, cada día somos más, los que nos amigamos con el luto.

Nacer, vivir, morir. ¿Cuántas veces más? 

lunes, 18 de mayo de 2020

Modo idiota

Escribir de algún modo es como amasar.

Creo que ya escribí de esto. Me siento como si en este momento mi creatividad estuviese agotada.

Como si cada palabra que fuese a tipear, ya fue tipeada. O no tiene dirección. Está como vacía.

También me pongo a pensar y me pregunto: ¿Cuál es la necesidad de todo el tiempo tratar de aprender algo, de sacar conclusiones?

Tal vez sería más fácil vivir en modo idiota, creo. Sería algo así como no pensar. Hacer, y hacer, casi por instinto.

Hoy a la mañana me di cuenta de la cantidad de ruido que tenía mi cabeza encima. Conecte con un pensamiento que fue algo así:

"Si pensaras menos, y te enfocases en lo que queres hacer, lograrías hacer mucho más"

Fue bastante power la data. Y durante un rato me estuve mirando desde ese ángulo. Pude ver como me distraía con muchos pensamientos, la gran mayoría distracciones. Hipótesis o elucubraciones de la mente, sin mucho sentido.

"Te vas por las ramas" - me escuche diciéndome.

Hay algo de eso, hay algo con ir educando a la mente y podarla. Suelo pensar que la mente es como un árbol, al que le vamos dando forma.

Suelo pensar que los árboles son un ejemplo a seguir. Seres altruistas si lo son.

El modo idiota es una idea con la que cada tanto juego, y creo que tiene mucho más para aportar de lo que parece.

Para empezar buscando la etimología de idiota, creo que el concepto que tenemos de la palabra es equivocado.

Me sorprende lo mucho que las definiciones actuales del diccionario se alejan del origen de las palabras.

Volviendo... en modo idiota tal vez sea más fácil tratando de ser feliz.

Las reglas son simples, acá van:

- Si alguien te insulta o dice algo de vos, no le das importancia. Sos un idiota, que importa.

- A todo lo que no sean cosas esenciales, ni le prestamos atención. Es que no nos da la cabeza para pensar en eso. Soy un idiota.

- Como al idiota no le da la cabeza solo le dedicamos pensamiento a las cosas básicas. Abrir una canilla. Rascarme el cuerpo. Estirar un músculo. Cocinarme algo, bañarme. Reirme de una expresión, y chau.

Es como jugar a no pensar. Me importa poco todo y solo presto atención a lo que quiero.

Es realmente potente. Parece una pavada, pero al menos a mi me funciona. Practico poco. Tal vez tendría que jugar más.

Como decía antes, de estar forma también me cae la ficha de lo mucho que pienso. Que manera de exigirle a la cabeza.

Tal vez un problema puede resolverse con un par de pensamientos, incluso con un chiste, sin embargo nos pasamos el día masticándolo, como un chicle.

Por ahí es que la mente es como un motor, que para sentirse vivo, tiene que girar y girar. Quiere protagonismo.

Sin embargo, si quiero digerir un problema, mejor resolvamos, y después a disfrutar.

¿Cuál es la necesidad de estar comiendo todo el día?

Dame un respiro.

domingo, 17 de mayo de 2020

Mezcla

Supongo que es eso. Los sentimientos son como una mezcla. 

Hacía mucho que no me veía en esta situación. Por un lado me trae cosas muy buenas; estoy escribiendo regularmente de nuevo. ¡Qué bien! 

Por el otro se vuelve a activar un vaivén emocional que es un poco delírico. 

Como si todas las contradicciones que hay en mí, salieran a flor de piel de golpe. Y es que en ella las veo reflejadas…. No se si a todas... ¡Pero casi! 

Peco de idealista, también lo se. Ya me lo expuso mi madre el año pasado. ¡Vos sos un idealista! me increpó. Yo me quedé mirándola… como aceptando. Y sí, no tuve respuesta. Estaba en lo cierto con su acusación. 

Hace días que vengo trabajando por dentro para bajar un cambio. Entendí (mucho más) gracias a su devolución, la importancia de ir despacio. Que cuando vamos despacio hay más espacio, y de esa forma se nos caen menos cosas. Es tan así. 

Sin embargo todo ese desacelere, en parte se va dando un poco a mi pesar, renegando con esa parte mía, que siempre quiere acelerar. Que quiere más y más, y velocidad, y conocimiento, y más rápido, y todo junto.

Entonces bajé, frené. Me calmé, o esa parte ansiosa en mí se calmó. 

Para que… Hoy, mensaje nuevo para vernos. ¿Vernos ahora? ¿En medio de todo esto? Que quilombo… Igual, no se de que te quejás… Te morís de ganas. 

¡Pero es muy pronto! ¡Estamos acelerando de nuevo! Me vuelvo a quejar…

¿Venir a mi casa? Ni ahí, no se porque pero algo me dice que no. Que todavía no hay confianza…. Sin embargo… antes dejabas entrar a cualquiera… Dejaste entrar sin dudarlo a personas por las que no sentías ni un décimo de lo que te pasa ahora…

Bueno… justamente tal vez sea por eso… Tal vez me lo esté tomando un poco más en serio. 

Después está mi ex amigo, o amigo. Ni idea que fue de ese vínculo. Pero me queda un poco colgado, y creo que el se lo podría tomar como una traición. No me gustaría que pase eso, preferiría que venga de mi, encararlo y decírselo de una. Prefiero cuidar a las personas. 

Mejor ir despacio. No te olvides. Todo llega, a su debido tiempo. Pensá, sentí, y volvé a sentir.

jueves, 14 de mayo de 2020

Después

Después de Tiktokear, tocar la guitarra, bailar y alguna cosa más, me pongo a escribir de ella. 

Hoy me apuré, me adelanté. De ansioso nomás. Como siempre ahí, tratando de atraparla y se me escurre entre las manos. 

Tal vez se lo dije para generarme el compromiso de escribir. Es que tal y como el otro día afirmamos, escribir ayuda a ordenar y después sobre eso llegamos a que las palabras pueden estructurar. 

Más bien en este caso creo que tiene que ver con ayudarme a decantar, o porque no a des-enredar. Me levanto, corto. Termino de cocinar y me pongo a comer. 

Vuelvo. Estoy en otra. Anda a saber cuantas vueltas dio mi cabeza.

Vuelvo para atrás, releo. Me enriedo.

Ahí me acordé, recuerdo. Esta energía también me trae eso, puedo cortar, desconecto. De a ratos pienso si este sentimiento es verdadero. 

Que ganas que tengo de hablarle. De verla. Una parte de mi quiere correr hacia ella y simplemente flashea. Pero hay otra que frena, tiene miedo, se da vuelta. 

Y me confundo, me desvelo. El lunes soñe con ella. Se me mezcla todo, me desordeno. Hace rato que quiero compartir mi bowl con alguien. Disculpá mi ansiedad. 

La reconozco hermana. Fue la primer sensación que tuve. La use para cuidarme. También cuidar lo que estamos haciendo. Soy consciente de lo importante que es nuestro trabajo. No quiero arruinarlo. 

Mezclar sentimientos con trabajo es para problemas, me digo. Dejate llevar, contale lo que te pasa, susurra otra voz. Es que todavía no se si me pasa me respondo. 

Es como que estoy en ese lugar en donde no se si es que creo, o las ganas que tengo de creer. 

Al principio la impresión que me llevé de ella, de su forma de vida, de su familia, me chocó. Sentí que éramos de mundos distintos. 

Sin embargo cuando la leo, escucho sus ideas, la oigo hablar, hay algo que me llega, me enciende, me siento cómodo. Me siento en casa. 

Mi cabeza ya me ganó, como siempre. Ya pensé en lo bueno y en lo malo. En lo decente y en lo indecente. En invitarla a comer, a ver que se siente. 

Le mostraré este escrito, me pregunto. No tengo ni idea, voy bordeando el límite y me canso. Freno. Me siento.

El resto de las ideas me quedaron lejos. Atrapo un par, aca van; en la búsqueda de lo verdadero, creo que todo da igual. Se lo cuente o no, la vea o no, vaya por un lado o por el otro, lo que tenga que ser será. 

Y mi corazón va atrás, gateando. Pobrecito, todavía se está curando. Lo llevo de un lado al otro, no le doy descanso y a veces lo termino lastimando.

Ya más de una vez lo quise compartir con alguien y casi que me termino desangrando.

Seguiré tanteando, seguiré probando y poquito a poco iré avanzando. 



Terminé mintiéndote. Al final lo estoy publicando. 

Supongo que todo va pasando tan rápido, que me termino desdiciendo. 

Más confianza todavía, se necesitaría.