A veces no todo es tan luminoso.
A veces la vida duele.
Duele el detalle, la imperfección.
Duele el cemento, duele el smog.
Duelen los autos, duelen los motores.
Duelen los enojos, duelen los celos.
Duelen los egoísmos, duelen los gritos.
A veces nos enojamos, y tratamos de hacernos escuchar.
A veces probamos aguantar y dejarlo entrar.
Duele pagar las cuentas, tener que andar comprando cosas.
Duele tener que cumplir con horarios y las eternas burocracias.
Duele salir de la comodidad, duele el cambio.
Duele la soledad y acumular.
Duele haber nacido en un mundo sin respuestas.
Duele ser los hijos de tan inmensa propuesta.