martes, 11 de junio de 2024

Romper las estructuras

Hace ya más de 10 años, cuando fui a Barcelona, tuve la fascinante revelación de entender que cuando uno viaja, uno de los procesos más transformadores que vivimos es la rotura y transformación de estructuras mentales (patrones de pensamiento), debido a la necesidad de adaptarnos a una nueva cultura. 

Cada cultura tiene su sistema de creencias y dentro de ellas, se encuentran las personas habitando ese sistema, y creando patrones de comportamiento, negocios, cultura, y todo tipo de micro estructuras que están dentro de una macro estructura mucho más grande. 


Cuando fui para Barcelona, mi transformación fue radical, pero tal vez no tanto, ya que Barcelona tenía una forma dentro de todo parecida a la de Argentina. Me obligó a romper estructuras, pero digamos que la transformación fue similar, fue pasar de un triángulo a un cuadrado, me cambió la cabeza, pero no tanto. De todas formas fui consciente del cambio y lo sentí, lo registre.  


Hoy estando en Australia, el shock es un poco más intenso, sin embargo hay algo interesante que está pasando y me motivó a escribir esto y bajar esta información. Por un lado la distancia y el shock cultural entre la cultura Inglesa y la nuestra es muy fuerte. Obviamente no paran de invadir mi cabeza las imágenes del Diego, metiendole un gol con la mano a los ingleses. 


Esa imagen siempre me molestó un poco, siempre me incomodó ese festejo a la trampa que tenemos los Argentinos. Parte de mi siente que es ese festejo y el mal uso de nuestra viveza, lo que nos sumerge en un caos sistémico del cual ahora nos cuesta salir y con el que sufrimos y lidiamos en el dia a dia los Argentinos. De todas formas entiendo que esa fue nuestra pequeña venganza a la guerra de las Malvinas. 


Ahora sin embargo, estoy dentro de otro tipo de sistema, que creo que fue lo que una parte de mi vino a buscar. 


Los sistemas estructurados, de las sociedades “desarrolladas” son sumamente interesantes. Manejan un orden y una prolijidad maravillosas. Al contrario de nuestra cultura latina, medio salvaje, improvisada y desordenada. Acá lo que reina es el orden, las reglas y usar todos estos vértices y líneas, para tratar de mantener una paz y una armonía que en verdad, en el día a día se disfruta y es envidiable. 


Cualquiera que pudo manejar por Australia o alguna de estas sociedades ordenadas o más “estructuradas” puede ser testigo que el manejo en este tipo de sistemas ordenados pasa a ser mucho más armónico y placentero, que lo que pasa cuando te toca manejar por Buenos Aires, Dios, que caos. 


En este momento soy esta pequeña célula caótica, que dentro de todo trata de mantenerse en su propio orden con sus rutinas, sus hábitos y corriendo sus propios procesos, dentro de una estructura mucho más grande macro y mega ordenada (o eso parece).  


Me siento esta mezcla de orden inglés, con caos latino, que de alguna forma maridan extrañamente bien, y pueden dar lugar a uno de los shows más exquisitos que la era moderna ha presenciado, cómo ese partido de 1986. 


Ese choque entre el orden y el caos, que continuamente logra crear un orden nuevo a partir de la rotura de lo anterior es un proceso poético que no dejo de vivenciar y no me deja de seducir, fascinar. Es el error que ocurre tocando una pieza musical, y que gracias a eso, descubrimos una canción nueva. 


Ese error del que estamos aterrados, que nos aleja de la perfección y que tiene la capacidad de transformar la vida en una obra de humor, si tenemos la capacidad de soltar esa perfección impuesta, y dar lugar a la aceptación de ese error transformador que en verdad, es la verdadera perfección.

lunes, 8 de abril de 2024

Todo es posible

Cada tanto me pasa. Me pasa de entrar en ese reino mental en donde todo es posible. En donde siento que la imaginación no tiene límites. Y de verdad pienso que así es. 


Sin embargo por ahora puedo estar ahí y viajar solo de a ratos. Y te voy a ser sincero, por ahora lo logro combinando algunos inputs externos. 


Creo que tal vez es el café, las pantallas gigantes que tengo en el trabajo, una super conexión a internet y el set de Nora en Pure sonando de fondo. Sumado a un importante flash que tengo dentro, que de a ratos me pide tomar aire, salir. 


De todas formas se que esos inputs externos son temporales. Son agentes externos que solo están estimulando algo que internamente, a mi forma de ver, todos los seres humanos tenemos. 


Dependiendo de nuestras vivencias, de las experiencias que tuvimos en el pasado, tal vez incluso en otras vidas. Todos estos factores y variables, de algún modo nos marcaron, a nuestro ser, a nuestra mente, a nuestras redes neuronales. 


Además, cada vez entendemos mucho más sobre la enorme, sino infinita capacidad que nuestro intelecto tiene. Tal vez el desafío en esta tierra finita, sea el de ser capaces de enraizar todas esas creaciones e ideas que tenemos. Cada vez más nos llega información de lo expansiva que es esta era, y de cómo día a día tenemos al alcance de nuestras manos de forma cada vez más rápida, información, medios y facilidades para concretar nuestros sueños. 


Es un reino hermoso, en donde no existen las limitaciones, en donde podemos imaginar de todo y crear todo lo que nuestros niños interiores anhelan.. Después de todo… ¿No estamos acá para eso??


Parecería ser que llegó el momento de despertar, de expandirnos. De confiar en esa energía superior que nos da vida. Tenemos dos manos hermosas, capaces de hacer un millón de actividades. Dos piernas fuertes capaces de resistir viajes eternos, y una espalda con la capacidad de tolerar tremendos esfuerzos, para cumplir con nuestros deseos más salvajes. 


¿Qué tal si lo empezamos a usar a nuestro favor? 


¿Que tal si empezamos a trabajar para ese orden divino que nos alimenta, y al que estamos conectados? En cierto sentido, este escrito, es parte de eso mismo. 


Hace unos días hablando con un nuevo amor en mi vida, me pregunto por mis valores. Y le conté que uno de ellos era “espíritu indómito”, que en verdad lo saque de Taekwondo. De chiquitos nuestro profe nos enseño que pase lo que pase, teníamos que saber mantener nuestro espíritu indómito, es decir, indomable. Nunca me olvide de eso, y siempre cuide y respete esa parte de mi, que entiendo, es infinitamente sabia, y entiende que es lo que mi niño, mi alma, necesita. 


Después de todo, tal vez sea ese pequeño espacio sagrado que tenemos dentro, el que entiende que todo es posible. Que nacimos en ese reino, y que a ese reino vamos a volver, aunque ahora por un rato nos toque misionar en la tierra, una parte de nosotros, bien en el fondo, sabe de dónde venimos. Y también entiende, que ahí es donde queremos volver. 

martes, 7 de noviembre de 2023

Swordsmanship

This scroll of Broken Sword's

isn't about sword technique

but about swordsmanship's ultimate ideal


Swordsmanship's first achievement

is the unity of man and sword

Once this unity is attained

even a blade of grass can be a weapon


The second achievement is when

the sword exists in one's heart

when absent from one's hand

One can strike an enemy at 100 paces

even with bare hands


Swordsmanship's ultimate achievement

is the absence of the sword

in both hand and heart


The swordsman is at peace

with the rest of the world

He vows not to kill

and to bring peace to mankind


Atrapado

Comiendo un postre casero, completamente innovador. Yogur de coco, con trozos de chocolate de algarroba. 

La tecnología nos disparó hacia el infinito. Ya somos capaces hasta de inventar sabores. 

Escribiendo desde un Air BnB. Con un auto nuevo en la puerta. La vida avanza. La materia se transforma y de a poco los deseos se hacen realidad. 

El postre sabe a poco. Por más tecnología que agreguemos, nada sabe como el postre de mamá. 

Australia explota de abundancia material. Igual todavía los australianos se quejan y dicen estar en crisis. Me da risa por dentro. Me gustaría llevarlos a Argentina unos meses para mostrarles lo que es una crisis. 

La casa está vacía. Es demasiado grande y le falta vida. 

Tanta materia estamos trayendo al planeta… No sé para qué tanta. Cada vez hay más cuerpos y menos almas. 

Pasé el día ordenando mi mente en Gold Coast, viajando a Brisbane, compartiendo con los monjes en West End y ahora moviéndome torpe por una casa vacía casi sin espíritu. 

Me escondí en el auto un rato. Me gusta conectar con las poquitas cosas que tengo. Me gusta darle alma a los cuerpos. 

La llamé a ella. Una de ellas. No hablábamos hace mucho. Mi corazón se alegra. Comparte tímidamente. Surgió el cariño y los dos nos escondíamos como niños. 

¡Qué simple es el humano! Decía el maestro de mi maestro. 

Extraño todo, y a veces tanto, que ya creo que extraño extrañar. 

Me fui a la mierda, y no tengo idea de dónde voy a terminar. Aunque me digo a mi mismo que ya no me enojo, se que a veces estoy tan caliente que el mundo me chupa un huevo. 

Pero en verdad es mentira. Porque esa es la misma parte de mi que lo ama. “Ni una hoja cae fuera de lugar” dijo Prem Baba. Todavía me resuena. 

Y me siento atrapado. Entre lo que soy y lo que no. Entre lo que podría ser y lo que soy. Entre lo que fui y lo que seré. 

Necesito meterme al mar. Esta semana vuelvo a surfear.

Uno más

Helado con arándanos, nutella y duraznos en almíbar. ¿Quién dijo que encontrar la felicidad era difícil? 

Si, ya sé, me va a durar unos 15 minutos, pero bueno, es lo que hay. ¿Siempre queremos más, o no? 

Estamos en una complicada, tampoco te voy a mentir. Creo que nadie entiende muy bien qué es lo que está pasando. Ni hablar de responder preguntas un poco más profundas como.. ¿Para qué carajo estamos vivos? 

Si, ya sé, es incómodo hacerse preguntas. Está bien, dejémoslo ahí. 

El finde pasado fui a la iglesia. ¡Que divertido fue! Es lindo ver a un grupo de personas juntarse para pasarla bien simplemente cantando, y compartiendo conocimiento con una pasión común sin consumir más que agua. ¿Es raro también o no? 

A mi en lo personal, cantarle a Dios últimamente me está haciendo llorar. No entiendo bien porque. Pero cada tanto me pasa, y me estoy empezando a agarrar de ahí con bastante fuerza te digo. 

De chiquito siempre escuché la historia de Jesús con bastante atención. Sin lugar a dudas mi superhéroe favorito. Sus poderes no sólo eran mucho más realistas, su historia y sus parábolas las sentía cercanas. 

Y ahora estoy solo y sin anestesia. Es una combinación mortal. A eso sumale que estoy trabajando casi completamente con el cuerpo, con lo cual mi mente está cero sobrecargada. Es verdad que un poco la tengo que andar mimando porque el cuerpo se queja y ella se revela, pero tampoco es taan grave. 

Mi abuela se está despidiendo y la tengo re lejos. Me parte el alma. Aunque también sé que ya vivió muchísimos años. Un siglo de ésta humanidad no es poco para tolerar. Dios te bendiga Josefa querida. Te inmortalizo en este escrito para que quede en el éter. 

Son tantos los prejuicios que desarmé, con pesar no te miento. Con el pesar del orgulloso arrepentido, que termina teniendo que limpiar su cagada. Así de cruda es la enseñanza. 

Tantas las veces que me equivoqué. Que la verdad es que ahora trato de tener menos certezas. Es como que de a poco te das cuenta de lo poco que sabes. ¿Tal vez es más fácil encararlo por el otro lado, no te parece?

Éste año tengo el récord de más atardeceres compartidos conmigo. Estoy muy orgulloso de mi por esto. 

Y cito algo que le escribí a un amigo recién: “Hay una esencia, una simpleza, algo debajo de este drama que hace que todo valga la pena. Me encantaría invitarte a que busques ese río. Ruido hay y habrá siempre. Creo que eso nos consume. Y que la vida silenciosa y pacífica que intentamos llevar es admirable y grandiosa.” Tenemos que felicitarnos más por eso.

viernes, 27 de enero de 2023

¿Despedida o no?

Mmm, no se bien que onda. 


Les iba a escribir a cada uno, pero siento que no puedo. No se que es, ¿será pereza? Estaré trabado. Que miedo me dan las relaciones, y abrir el corazón a ellas… ni te cuento. 


Ni hablar de las más cercanas, de los seres más queridos, los que tenes al lado, con esos es más difícil todavía.


Al final me siento un poco un cobarde escribiendo esto. Vengo hace un par de años con esta sensación. Me termino quedando entre medio de lo que hay que hacer, y de lo que me dan las ganas y la energía para hacer. 


Todavía no logro descifrar bien la dinámica. Esa dinámica en dónde cuando me sale dar de corazón, lo hago, pero cuando no me siento correspondido después es peor, me meto para dentro y termino un poco más introvertido que antes. 


Mi vida estos últimos años viene rara, me comí muchos golpes. Algunos tengo que reconocer que fueron merecidos, y otros yo creo que no tanto, no sé si merecía tanto revés. Sin embargo uno siembra, y después cosecha. Será cuestión de revisar la siembra.. ¿no?


Me encanta escribir… como te extrañaba. Esto de darle forma a los pensamientos, de dejarlos plasmados en algo que parece inmóvil. Que belleza, cuánta magia. 


Y me estoy yendo. Me estoy yendo bastante lejos. Casi tan lejos como un Argentino se puede ir. Australia siempre estuvo ahí. En el fondo de mi cabeza sabía que era una posibilidad, sin embargo nunca me imaginé que esa posibilidad se iba a manifestar tan rápidamente, con tanta vehemencia. 


Por otro lado supongo que esta no es una despedida. Me suena más a un hasta luego. También siento que el mundo está cada vez más hiperconectado. Y que todo está cada vez más cerca, es una de las cosas buenas que nos está trayendo la tecnología ¿o no?


Estoy queriendo ir tras un sueño, lo veo en mi cabeza, de a ratos me recuerdo que tengo que dibujarlo, o registrarlo de alguna forma. Como para no olvidarlo, como para que no se me escape. ¿Cómo si me lo fuera a olvidar no? 


Sigo buscando esa casa… Esa casa de playa con la que tanto sueño. Que no tengo bien claro dónde queda. Pero si que mi alma anhela. 


Ahora el primer llamado fue hacia alimentar esa sed de mar. Esas ganas de poder meterme al mar al menos una vez a la semana. Esa es la promesa que me estoy haciendo. Ese es el pedido con el que quiero cumplir.


Por eso espero que me sepan disculpar, espero sepan entender que me fui a buscarme, me fui a buscar algo que bien desde adentro me estaban pidiendo. 


¿Certezas? Ninguna. Creo que la vida es un riesgo constante y que toca arriesgar. Hace bien moverse, hace bien equivocarse, hace bien probar. Con la frente en alto y una sonrisa. Hay que seguir probando. 


Creo que es un juego y que tenemos infinitas vidas. Y que si seguimos probando vamos a llegar. De una forma u otra… vamos a llegar. Meditalo, pensalo, maduralo, de una forma u otra… al final vamos a llegar. 


¿A donde? A donde vos quieras. A aquello que pienses que te completa. A aquello que te haga encontrar la paz. A ese lugar en dónde tu alma pueda reposar.. Como el oso que hiberna, como el yogui que medita, como el bebe que se duerme sobre el regazo. Vamos a llegar.


lunes, 26 de diciembre de 2022

Corazonada aquatica

 Me cuesta volver a escribir, no tengo claro por qué. 


Todavía sigo un poco desanimado y me da un poco de miedo decirlo, pero hasta diría con pocas ganas de vivir. 


Estoy mucho mejor, no te voy a mentir, pero algo grande en mi cambió, y cambió mucho. El mundo tal y como lo veía ya no es lo mismo.


Parte del proceso de transformación que vengo viviendo en estos años hizo que viera todo con más claridad. Hizo que pueda quitarme un poco el velo del mundo y darme cuenta de que esta realidad, tal y como la vemos, no es tan real, es más bien una ilusión. Maya le llaman los hindúes. 


Y ahora estoy en un momento raro. Es como si fuese un poco indiferente a todo. Es como si me hubiese desenamorado del mundo. Me está pasando que ahora que empiezo a entender que este mundo no es tan real como parece, sino más bien un sueño, por un lado me animo a más. Me animo a hacer cosas más grandes, a intentar jugar más. Tengo esa sensación.


Sin embargo, por otro lado, me está pasando que esa indiferencia me quita ganas, me quita trascendencia. Ya que, al final, si todo esto no es tan real, y tampoco es tan importante, para que esforzarse por cambiarlo. Porque habría de importarme. Mejor me tiro al sol, a no hacer nada, como Diogenes, ¿No?


Estoy en medio de esa búsqueda.


Además otra a favor es que al quitarle trascendencia al mundo, eso nos permite bajarle muuucho el volumen a todo lo que pasa. Ojo, tanto a lo bueno como a lo malo. De repente no festeje como loco la copa del mundo que ganó Argentina como otros lo hicieron, pero tampoco me hago mucho problema por otras cosas que antes me hubiesen causado mucho sufrimiento.


Estoy ahí, como que voy y vengo, como que me animo y no me animo. Sin embargo, tanto vaivén, que voy, que vengo, que hago que no hago, me empezó a comer la cabeza el estancamiento. Me estaba pudriendo, sentía que no avanzaba. Así que dije: “listo, voy a ponerme un nuevo objetivo, vamos a avanzar”. 


Así que ahora tengo un nuevo destino. Ahora me voy a mover, ya está. Activé, lo tramité, saqué el pasaje y listo, no hay vuelta atrás. El movimiento es vida siempre me digo, bueno, vamos a movernos. 


Los viajes siempre me hicieron bien, me cambiaron, me cambiaron para bien y mucho, me ayudaron a madurar, así que allá vamos. Vamos a perseguir ésta corazonada. Éste amor que vengo sintiendo por el mar y por el agua hace mucho. Allá vamos. 


viernes, 7 de octubre de 2022

Epítome

Mi vida está avanzando. Avanza por decisión propia. El avance es relativo, mas es avance al fin. No sin traspies, te cuento, pero ninguno que no sea llevadero (tocaba madera). 

La moneda tiene dos caras, suelen decir. A veces la vemos de un lado, y a veces del otro. "Escritura independiente le llaman a esto" - pienso, mientras miro como el gato prueba un nuevo escondite en el departamento de mi hermana. 

Me estoy quedando en el de ella, que casualmente es un espejo del mio. "¿No serán eso los hermanos?" - me pregunto. Espejos que dentro de todo son simétricos.

Estoy en casa, estoy solo, arriba está Ezequiel trabajando. Que personaje Ezequiel. Es un albañil que está a punto de empezar a dar clases de Cristianismo. De albañil a Clero, es un salto impresionante si lo pensas. De hecho creo que ya está predicando. También creo que más que por abundancia económica de mi familia, está con nosotros porque a mi viejo lo encariña su mensaje. Supongo que en algún punto, se dio cuenta de que Eze está buscando la verdad, está intentando acercarse. Lo entiendo porque ando en una parecida, solo que para mí es algo más íntimo. No lo comparto tanto. 

Bueno, vuelvo a lo que me hizo abrir el Blog, que sino me voy por las ramas, y en esta mente y tomando mate, eso no sería extraño. 

En el último tiempo ando intentando que mi moneda caiga de un lado. De vez en cuando se me va para el otro, no te miento. La semana pasada me enojé tanto... y por tan poco... "Que manera de desperdiciar energía Martín" - me digo. 

Pero hay momentos, como recién, que pasa volando ese pensamiento luminoso. Es un pensamiento que orbita bastante rápido... como si tuviese poca masa y una orbita bieeen grande. No siempre lo logro ver, mucho menos detenerme en lo que trae, sin embargo recién lo vi, pude posar por un instante mi atención ahí. Es tan volátil ella... 

Y lo que pensé o vi fue un destello, fue un flash que duró un segundo sino menos. Ésta vez me detuve en lo maravillosos que somos. Tal vez a raíz de algo que leí hace poco: "el cuerpo humano es un epítome de la creación, pues es el reflejo del alma". Me dejó pensando, y como suelo hacer, en mi cerebro escéptico y científico, para probar una hipótesis, porque antes que ser verdad primero es hipótesis, lo asumo como verdad y trato de construirle encima y ahí nomás fue que pensé: si somos tan perfectos, tan eternos, tan infinitos, imaginate todo lo que hay detrás del cuerpo, todo lo que hay que no estamos viendo. Todo lo que todavía tenemos por descubrir de nosotros mismos. Todo lo que nos falta mejorarnos. 

Somos un ser sumamente interesante, que todavía es muy niño al parecer. Si tan solo tuviésemos más paciencia, y aprendiésemos a sobrellevarnos. ¿Qué miles de misterios se esconderán detrás de esta carne? 

Dejo sembradas las preguntas y al igual que siempre las sostengo. Les daremos tiempo a ver si brotan, y seguiremos esperando, a ver si casualmente, vuelve a pasar ese pensamiento y nuevamente deja algún destello, algún flash de momento.

lunes, 3 de octubre de 2022

Cooking with time

For a fine cooking, time is needed. 

Quality time. I guess good ideas strike better when our attention is focused.

It has to do with something that our society almost forbids. Wasting time. 

It´s not being wasted, but it looks, feels like it is. 

I´m not really a specialist in the matter, but there´s something going on in our minds when we are able to let distractions disappear, and we are just there, present, aware of that precise moment. Imagination awakens, thoughts start colliding, and just as planets are formed, ideas happen. 

It may be a sound, it may be a memory, it may be a scent, the trigger can be any... and so the brain does what any mind was born to do... it condenses all that electricity, all those links happening at the same time, and tries to give them sense. It turns them into something we can deal with. Something which we can create. 

What a delicious language english is. Let´s admit it. It´s so easy to learn, write, so straightforward. I´ve even came to think that this language might have been an important reason for the United Kingdom and North America winning world wars. Mainly because it is fast. And wars require speed. 

For me writing about this is almost a treason. I come from a culture who hates english people. We even have songs written, which we choir in our football matches. 

I know we even tried to be invaded by the British Empire, and we kicked them out. Nevertheless there´s a famous joke in my country which says: "We should have let them in, better be conquered by english, than by Spanish". So I guess we are not, that dumb. We do recognize Great Britain is an important source of many things, the main one for me being its culture. 

I know, I know we feel proud of that famous, brilliant goal of Maradona. It even became a national symbol for us. But you see? It´s right there, in front of our eyes and we can not get a grasp of it yet. 

Argentinian culture, or its degeneration into what it is today, is our Achilles heel. And we are even proud of it! It became a national symbol! 

Winning by cheating! 

It is a symbol of revenge, maybe it has a slight taste of justice in it as well. But not for me. Not for my generation. I´ve seen my country falling down over and over again, to that rusty old mentality where we think that we should win, either by respecting the rules, or by bending them. 

And... My conclusion is, after more than 30 years living here, I´ve seen my fellow citizens, fall down to the same mistakes, the same treacherous and mediocre mentality, over and over again. 

My conclusion is that no healthy society can be built bending rules over and over again. I get it, I understand that rules should also be flexible, or have the capacity of change faster than nowadays. But let´s agree on something, there is no possible structure if we keep on cheating on ourselves, over and over again. 

So that´s it, I´m changing sides. I´m even writing this in english. Maybe this is my sign, the only I´ve got left, to tell you my fellow brothers and sisters, that time has come, to lower our heads, and try to learn from those who have mastered order, those who where able to thrive by being correct. 

sábado, 1 de octubre de 2022

Invisible Soul

Soy un alma más, un alma invisible. 

Para mí y para quienes me rodean, soy una parte de su puzzle. Soy una pieza que encaja en algún lado de su imaginario. Le doy sentido a algo en alguna de sus estructuras mentales. 

Tal vez sea un comentario que tienen sobre mí. Tal vez sea un recuerdo. Tal vez un sentimiento, tal vez un pensamiento. Algo soy, estoy ahí. 

Pero vamos, seamos sinceros, si nos alejamos un poco, no son muchos quienes nos tienen presentes. Tal vez podríamos pensar en personalidades más reconocidas, a quienes muchos ven y admiran, a quienes muchos tienen presentes, sin embargo, si nos alejamos un poco, sabemos que eso no es mucho. 

¿En 100 años, nos recordará alguien? ¿En 1000 años, alguno de todos nuestros nombres servirá? 

¿Qué hacemos en el mundo, y que estamos vibrando? ¿Cuáles son esos gestos, esas acciones que queremos dejar resonando en esta historia que vivimos? 

Tenemos cada uno su historia, su personaje. Su rol, su sentido. Y vamos avanzando de a poco, intentando entender de qué se trata todo esto. 

Algunos miran para arriba, y tienen su charla con su deidad. Otros miran para abajo, y solo creen en este mundo material. Y algunos ni miran, siguen y siguen, recorriendo los miles de laberintos de la vida sin parar. 

Al final somos pedacitos de algo, algo misterioso que no terminamos de comprender. Algo que algunos ni siquiera se preguntan, indagan o frenan para tratar de ver. 

Llevar a cuestas la existencia y la totalidad de todo lo que podríamos ser, es una responsabilidad enorme, que creo que no terminamos de entender.

Nos terminamos conformando y viviendo estas vidas, de a ratos brillando, pero muchas veces vacías. ¿Sabremos algo de todo lo que llevamos dentro? ¿Sabremos algo de dónde venimos y dónde estamos yendo? 

Me sigo preguntando, y sigo recorriendo, sabiendo que soy un pedacito, de algo mucho más grande, que me está viendo.


domingo, 28 de agosto de 2022

Impecabilidad de las palabras

Creo que lo tengo. Creo que lo entiendo. Creo que puedo. 

Las palabras son vibraciones, son un código. Un código que usamos para expresarnos. Una de las tantas formas que tenemos para abrirnos al mundo. 

“Abrirnos al mundo es amar” lo escuchaba decir hace poco a Jacob Collier en un Tik Tok. Me dejó pensando, me quedó resonando. Que cierto que es. 

Cuántas veces me abrí y cuantas veces me lastimaron. Ahora estoy un poco más cerrado, lo admito. 

Y escribir también, es una forma de abrirme. Escribir me permite contarte lo que pienso, contarte como me siento. 

Es una forma ordenada de bajar a tierra los pensamientos. 

“Les pedimos que aprendan a escribir para que aprendan a expresarse, para que aprendan a ordenar sus pensamientos”, les decía en una exposición a algunos alumnos la semana pasada. 

Las palabras y el hablar son un portal, crean realidad decía Aubrey Marcus en su instagram hace algunos meses. Que cierto que es. 

Cuando hablo estoy creando realidad, la estoy definiendo, estoy creando futuro. ¡Qué valiosas son las palabras y que poco las valoramos!

Hablar es riesgoso, hablar nos define, nos expone, le dice al mundo quienes somos, como pensamos. 

Sería bueno recuperar la sacralidad de las palabras, volver a respetarlas. Hablar menos, darle más espacio al silencio. Darle más espacio al vacío. 

Tomar consciencia de eso que contiene a las palabras. 

Tal vez el silencio sea ese espacio, ese vacío, en dónde las estamos sembrando. Y si el tiempo es siempre ahora, cada palabra que decimos, cada vibración que emitimos, es para siempre.


sábado, 20 de agosto de 2022

Los escucho

Los escucho, los vengo escuchando y cada vez suenan más fuerte. 

Son ex amigos, ex compañeros, hermanos, colegas, perros. 

Rebeldes, rebeldes con causa. 

Almas libres que decidieron decir basta. 

Decirle basta a viejas formas, a formas que ya no nos sirven, que ya no funcionan. 

Para que cambie el sistema, lo que hay que cambiar es la forma, me decía alvarito el otro día detrás de una nube de humo. 

Porque según la complejidad la forma, y según la forma, es como fluye la energía. 

Me le quedé mirando, en ese momento no entendí mucho. Pero ahora se me pegó, lo veo por todos lados. Según la forma es como fluye la energía. TAL CUAL. 

Y son almas libres, que dijeron basta. Basta a una forma vieja. Basta a esos tratos que desgastan. Basta de robarnos energía. Basta de tener que decir basta. ¿Cómo cansa no?

Cada uno está siguiendo su camino, y si los miras de lejos, cada camino es bien distinto, apunta para su lado. Pero en realidad, estamos caminando sobre una esfera, y en una esfera, si haces una línea, y le vas dando vueltas, y después haces otra línea y también le vas dando vueltas, inevitablemente en algún momento se cruzan.

Y los ves, lo ves como evolucionan, nos vamos viendo, nos vemos crecer, nos vemos fracasar, nos vemos renacer, nos vemos volar. 

Y todo se va grabando en la mirada, todo lo absorbe el alma, queda registrado. Nos vamos puliendo, vamos aprendiendo. 

Cada uno camina, va tanteando, el miedo soltando. Y por puro magnetismo, de a poco el corazón se va acercando, hacia esos sueños, hacia esas sensaciones, hacia esas imágenes que desde siempre estamos anhelando. 

A esa palmada en la espalda de tu viejo. A ese abrazo eterno de mamá. A esa mirada cómplice de tu amigo, de tu amiga, que la querés con el alma. Que no te explicas cómo llegaste a quererla tanto. 

Y así nos vamos iluminando, los unos a los otros, cada uno con su camino. Cada uno buscando.


viernes, 19 de agosto de 2022

Tocó acá

Listo, ya está Martín. Te tocó acá. 

Ya sabés como es. Si, está bien, podría haber sido en otro planeta, en otro lugar. Dónde la gente se quisiera más, en dónde la especie dominante sepa como manejar las energías. 

O tal vez al menos reciclar el agua, o no cagarle y mearle encima. Si, está bien. Entiendo toda tu frustración, pero acá es así, ya sabés como es, para algo te habrá tocado acá. 

Además ya basta de la queja, sabes que encima estás en Argentina. Acá la queja es casi un deporte nacional. Todo el mundo se queja todo el tiempo. ¿Sino que es la tele? Es un streaming constante de voces que se quejan. Y ya sabes que ese show, no es nada sano. 

Ya viste como está la abuela. Con todas esas voces en la cabeza, que lo único que hacen es echar culpas, quejarse, enjuiciar, y maldecir todo el día. 

La tele es una máquina perfecta, para maleducar a la mente, y darle rienda suelta a un montóooonnn de pensamientos sin sentido, que lo único que generan, es malestar. Y eso no, eso si que no lo queremos dentro nuestro.

Ya sabes que lo más fácil, lo que mejor te hace es de toque, así rápido, y sin dar mucha vuelta, pararla de pecho amigo. ACEPTAR. Si, así es ACEPTAR. 

Cuánto más rápido aceptamos y abrimos así, bien grande los brazos y ponemos el pecho y sacamos el corazón para afuera, más rápido nos absorbemos todo el malestar, todo eso que no nos gusta, lo neutralizamos. Dale, si vos sabes como funciona. 

No te queda otra, que trabajar en tratar de emitir  buena energía al mundo. Si, ya se que parece como que no cambia nada. Pero sabes que para vos, lo cambia todo. La buena vibra, la buena actitud, es como un músculo, hay que trabajarlo. Estar arriba es un ejercicio constante, y sabes que relajar, a nosotros no nos dura mucho, así que dale, metámosle. 

El mundo está en esa, ya lo sabes, la mayoría está haciendo lo que puede, y venimos de siglos y siglos de violencia, de malos tratos, de esclavitud, de abusos, ¿Qué esperabas? ¿Estar comiendo margaritas en las praderas? Bueno no, ahora no. Ahora estás acá, en la ciudad, aspirando humo, rodeado de cemento y tenes esta vida que tenes. ¿Ah, no te gusta? 

Bueno, no pasa nada. Movete. Te podes mover, y usar toda esa energía de la queja, para cambiar tu vida, e ir hacia ese lugar que queres. 

Pensalo, si una buena cantidad de personas hiciese lo mismo, se pusiese en marcha y empezara a caminar hacia esa vida que sueña, te aseguro, que el mundo, en no mucho años, sería un lugar mucho mejor. 

Pensalo.