viernes, 27 de enero de 2023

¿Despedida o no?

Mmm, no se bien que onda. 


Les iba a escribir a cada uno, pero siento que no puedo. No se que es, ¿será pereza? Estaré trabado. Que miedo me dan las relaciones, y abrir el corazón a ellas… ni te cuento. 


Ni hablar de las más cercanas, de los seres más queridos, los que tenes al lado, con esos es más difícil todavía.


Al final me siento un poco un cobarde escribiendo esto. Vengo hace un par de años con esta sensación. Me termino quedando entre medio de lo que hay que hacer, y de lo que me dan las ganas y la energía para hacer. 


Todavía no logro descifrar bien la dinámica. Esa dinámica en dónde cuando me sale dar de corazón, lo hago, pero cuando no me siento correspondido después es peor, me meto para dentro y termino un poco más introvertido que antes. 


Mi vida estos últimos años viene rara, me comí muchos golpes. Algunos tengo que reconocer que fueron merecidos, y otros yo creo que no tanto, no sé si merecía tanto revés. Sin embargo uno siembra, y después cosecha. Será cuestión de revisar la siembra.. ¿no?


Me encanta escribir… como te extrañaba. Esto de darle forma a los pensamientos, de dejarlos plasmados en algo que parece inmóvil. Que belleza, cuánta magia. 


Y me estoy yendo. Me estoy yendo bastante lejos. Casi tan lejos como un Argentino se puede ir. Australia siempre estuvo ahí. En el fondo de mi cabeza sabía que era una posibilidad, sin embargo nunca me imaginé que esa posibilidad se iba a manifestar tan rápidamente, con tanta vehemencia. 


Por otro lado supongo que esta no es una despedida. Me suena más a un hasta luego. También siento que el mundo está cada vez más hiperconectado. Y que todo está cada vez más cerca, es una de las cosas buenas que nos está trayendo la tecnología ¿o no?


Estoy queriendo ir tras un sueño, lo veo en mi cabeza, de a ratos me recuerdo que tengo que dibujarlo, o registrarlo de alguna forma. Como para no olvidarlo, como para que no se me escape. ¿Cómo si me lo fuera a olvidar no? 


Sigo buscando esa casa… Esa casa de playa con la que tanto sueño. Que no tengo bien claro dónde queda. Pero si que mi alma anhela. 


Ahora el primer llamado fue hacia alimentar esa sed de mar. Esas ganas de poder meterme al mar al menos una vez a la semana. Esa es la promesa que me estoy haciendo. Ese es el pedido con el que quiero cumplir.


Por eso espero que me sepan disculpar, espero sepan entender que me fui a buscarme, me fui a buscar algo que bien desde adentro me estaban pidiendo. 


¿Certezas? Ninguna. Creo que la vida es un riesgo constante y que toca arriesgar. Hace bien moverse, hace bien equivocarse, hace bien probar. Con la frente en alto y una sonrisa. Hay que seguir probando. 


Creo que es un juego y que tenemos infinitas vidas. Y que si seguimos probando vamos a llegar. De una forma u otra… vamos a llegar. Meditalo, pensalo, maduralo, de una forma u otra… al final vamos a llegar. 


¿A donde? A donde vos quieras. A aquello que pienses que te completa. A aquello que te haga encontrar la paz. A ese lugar en dónde tu alma pueda reposar.. Como el oso que hiberna, como el yogui que medita, como el bebe que se duerme sobre el regazo. Vamos a llegar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario