domingo, 28 de agosto de 2022

Impecabilidad de las palabras

Creo que lo tengo. Creo que lo entiendo. Creo que puedo. 

Las palabras son vibraciones, son un código. Un código que usamos para expresarnos. Una de las tantas formas que tenemos para abrirnos al mundo. 

“Abrirnos al mundo es amar” lo escuchaba decir hace poco a Jacob Collier en un Tik Tok. Me dejó pensando, me quedó resonando. Que cierto que es. 

Cuántas veces me abrí y cuantas veces me lastimaron. Ahora estoy un poco más cerrado, lo admito. 

Y escribir también, es una forma de abrirme. Escribir me permite contarte lo que pienso, contarte como me siento. 

Es una forma ordenada de bajar a tierra los pensamientos. 

“Les pedimos que aprendan a escribir para que aprendan a expresarse, para que aprendan a ordenar sus pensamientos”, les decía en una exposición a algunos alumnos la semana pasada. 

Las palabras y el hablar son un portal, crean realidad decía Aubrey Marcus en su instagram hace algunos meses. Que cierto que es. 

Cuando hablo estoy creando realidad, la estoy definiendo, estoy creando futuro. ¡Qué valiosas son las palabras y que poco las valoramos!

Hablar es riesgoso, hablar nos define, nos expone, le dice al mundo quienes somos, como pensamos. 

Sería bueno recuperar la sacralidad de las palabras, volver a respetarlas. Hablar menos, darle más espacio al silencio. Darle más espacio al vacío. 

Tomar consciencia de eso que contiene a las palabras. 

Tal vez el silencio sea ese espacio, ese vacío, en dónde las estamos sembrando. Y si el tiempo es siempre ahora, cada palabra que decimos, cada vibración que emitimos, es para siempre.


sábado, 20 de agosto de 2022

Los escucho

Los escucho, los vengo escuchando y cada vez suenan más fuerte. 

Son ex amigos, ex compañeros, hermanos, colegas, perros. 

Rebeldes, rebeldes con causa. 

Almas libres que decidieron decir basta. 

Decirle basta a viejas formas, a formas que ya no nos sirven, que ya no funcionan. 

Para que cambie el sistema, lo que hay que cambiar es la forma, me decía alvarito el otro día detrás de una nube de humo. 

Porque según la complejidad la forma, y según la forma, es como fluye la energía. 

Me le quedé mirando, en ese momento no entendí mucho. Pero ahora se me pegó, lo veo por todos lados. Según la forma es como fluye la energía. TAL CUAL. 

Y son almas libres, que dijeron basta. Basta a una forma vieja. Basta a esos tratos que desgastan. Basta de robarnos energía. Basta de tener que decir basta. ¿Cómo cansa no?

Cada uno está siguiendo su camino, y si los miras de lejos, cada camino es bien distinto, apunta para su lado. Pero en realidad, estamos caminando sobre una esfera, y en una esfera, si haces una línea, y le vas dando vueltas, y después haces otra línea y también le vas dando vueltas, inevitablemente en algún momento se cruzan.

Y los ves, lo ves como evolucionan, nos vamos viendo, nos vemos crecer, nos vemos fracasar, nos vemos renacer, nos vemos volar. 

Y todo se va grabando en la mirada, todo lo absorbe el alma, queda registrado. Nos vamos puliendo, vamos aprendiendo. 

Cada uno camina, va tanteando, el miedo soltando. Y por puro magnetismo, de a poco el corazón se va acercando, hacia esos sueños, hacia esas sensaciones, hacia esas imágenes que desde siempre estamos anhelando. 

A esa palmada en la espalda de tu viejo. A ese abrazo eterno de mamá. A esa mirada cómplice de tu amigo, de tu amiga, que la querés con el alma. Que no te explicas cómo llegaste a quererla tanto. 

Y así nos vamos iluminando, los unos a los otros, cada uno con su camino. Cada uno buscando.


viernes, 19 de agosto de 2022

Tocó acá

Listo, ya está Martín. Te tocó acá. 

Ya sabés como es. Si, está bien, podría haber sido en otro planeta, en otro lugar. Dónde la gente se quisiera más, en dónde la especie dominante sepa como manejar las energías. 

O tal vez al menos reciclar el agua, o no cagarle y mearle encima. Si, está bien. Entiendo toda tu frustración, pero acá es así, ya sabés como es, para algo te habrá tocado acá. 

Además ya basta de la queja, sabes que encima estás en Argentina. Acá la queja es casi un deporte nacional. Todo el mundo se queja todo el tiempo. ¿Sino que es la tele? Es un streaming constante de voces que se quejan. Y ya sabes que ese show, no es nada sano. 

Ya viste como está la abuela. Con todas esas voces en la cabeza, que lo único que hacen es echar culpas, quejarse, enjuiciar, y maldecir todo el día. 

La tele es una máquina perfecta, para maleducar a la mente, y darle rienda suelta a un montóooonnn de pensamientos sin sentido, que lo único que generan, es malestar. Y eso no, eso si que no lo queremos dentro nuestro.

Ya sabes que lo más fácil, lo que mejor te hace es de toque, así rápido, y sin dar mucha vuelta, pararla de pecho amigo. ACEPTAR. Si, así es ACEPTAR. 

Cuánto más rápido aceptamos y abrimos así, bien grande los brazos y ponemos el pecho y sacamos el corazón para afuera, más rápido nos absorbemos todo el malestar, todo eso que no nos gusta, lo neutralizamos. Dale, si vos sabes como funciona. 

No te queda otra, que trabajar en tratar de emitir  buena energía al mundo. Si, ya se que parece como que no cambia nada. Pero sabes que para vos, lo cambia todo. La buena vibra, la buena actitud, es como un músculo, hay que trabajarlo. Estar arriba es un ejercicio constante, y sabes que relajar, a nosotros no nos dura mucho, así que dale, metámosle. 

El mundo está en esa, ya lo sabes, la mayoría está haciendo lo que puede, y venimos de siglos y siglos de violencia, de malos tratos, de esclavitud, de abusos, ¿Qué esperabas? ¿Estar comiendo margaritas en las praderas? Bueno no, ahora no. Ahora estás acá, en la ciudad, aspirando humo, rodeado de cemento y tenes esta vida que tenes. ¿Ah, no te gusta? 

Bueno, no pasa nada. Movete. Te podes mover, y usar toda esa energía de la queja, para cambiar tu vida, e ir hacia ese lugar que queres. 

Pensalo, si una buena cantidad de personas hiciese lo mismo, se pusiese en marcha y empezara a caminar hacia esa vida que sueña, te aseguro, que el mundo, en no mucho años, sería un lugar mucho mejor. 

Pensalo.


martes, 16 de agosto de 2022

Ahí nomás

Dejo de trabajar, corto un momento. 

Mi cabeza se distrae y yo no puedo evitar volver a escribir. 

Tengo algo en el pecho, una sensación linda, algo que quiere expresarse, y por eso acá estoy. 

Algunos me tildarán de utópico, otros de soñador. ¿Cómo si eso fuera algo malo no? Paren de ser tan haters. Escuchense un segundo. Suenan mal, suenan enojados. ¿No lo ven? 

Es que tenemos TAN reprimidos nuestros sueños, TAN reprimidos nuestros niños interiores. ¿Qué es lo que tu yo de 5 años quiere? ¿Te acordas de vos de niño/a? ¿Sigue vivo ese niño en vos? 

Tengo una sensación y es muy simple, muy sutil. Como la gran mayoría de las cosas que son lindas en este mundo. 

Es tan delicado, es tan frágil que siento que apenas lo exprese, ya se va a ir. Como una gota de rocío, como un estornudo. 

Tengo la sensación de que estamos ahí, de que nos falta muy poco. No tengo idea de cuánto tiempo es. Tal vez sean años, tal vez sean décadas, tal vez sean días. Quien sabe…

Tengo la sensación de que estamos a un paso, de que ya casi lo podemos sentir, ya casi lo podemos tocar. 

Estamos ahí de volver a confiar. Estamos ahí de cambiar nuestra relación con el dinero. Estamos ahí de dejar nuestros orgullos atrás y hacer y ser lo que realmente queremos. 

Estamos ahí de animarnos a jugar, estamos ahí de animarnos a ayudar. 

Ahí nomás de dejar salir nuestros sueños. De dejar salir nuestras fantasías, nuestros deseos. 

Algunos ya lo están logrando, algunos ya están surfeando sus sueños. Que vidas lindas que cada tanto vemos. No deben ser fáciles, ninguna creo que lo sea, pero algunos ya se animaron, y ya los podemos ver. 

No todo tiene que ser trabajo, y esfuerzo y sacrificio y sufrimiento. Este mundo está diseñado para la abundancia, sin embargo la descreimos. 

Estamos ahí de volver a creer, de volver a amarnos a nosotros, de volver a confiar y recuperar la paz. La tenemos ahí nomás, a unos centímetros. 

Tal vez el engaño, sea que seguimos buscando fuera. Cuando la respuesta, la llevamos dentro.

jueves, 11 de agosto de 2022

Me comparto

Suelto el libro que estoy leyendo. Abro la compu. Entro a mi carpeta “Escritos” de google drive, y abro un documento nuevo. Ya van 238 google docs que escribo en este blog. Son escritos random. Escritos que hago como una forma de “journalism” le llaman ahora. Una suerte de pensadero como le llamo J. K. Rowling. Una forma de bajar a tierra lo que pasa en mi mente. 

Ya van algunos meses sin escribir creo. Tal vez fue mucho, no se si puedo dejar pasar tanto tiempo sin bajar a tierra mis pensamientos. Estaba leyendo y no me pude aguantar, me vine a escribir. 

Hoy me tomé un café y mi mente explotó, en la última hora y media hice de todo. Ando tomando poco café, me di cuenta de que en mi funciona como una droga. Cada vez soy más consciente de lo muy sensible que soy a las sustancias. De hecho creo que todos lo somos, sin embargo cuanto más te limpias, más vas sintiendo como los distintos consumos que tenes, te afectan, afectan tus pensamientos, afectan lo que te pasa en el cuerpo.

El último escrito se tituló “perdido”. Ya no siento estarlo. Estoy bastante más seguro de mi mismo, y de a poco voy descubriendo hacia dónde creo que es. Puede que también sea que me lo estoy inventando, quién sabe, sin embargo el sabor a certeza sabe bien, y tener un norte, aunque nunca vaya a ser 100% seguro, hace bien. 

“Lo más importante es tener un objetivo” le decía ayer a un ex compañero de trabajo. Creo que lo que estuvo bien hacer en el último tiempo fue eso. Elegir un objetivo, poner fechas, poner destino, y alinearme con eso. Tener objetivos nos da sentido, y cuando tenemos sentido podemos direccionar nuestra energía, nuestras intenciones, nuestra fuerza de voluntad. Hace bien. Fluye. 

Como ya comenté en escritos anteriores, siento que el gran trabajo que tenemos con nuestra mente, es el de armar un tejido. Un tejido que muchas veces no es armónico, no es coherente. Que se desteje, que se lastima. Que a veces se enreda. Y es el trabajo de la araña, es el trabajo del tejedor, el revisarlo, el mantenerlo, el cuidarlo, el mimarlo. El cambiar el trazo. 

Siento que este trabajo que hacemos sobre nosotros mismos es eterno, conlleva un amor sumamente profundo, y trasciende completamente nuestra vida actual. 

Me cuesta escribir esto, sin embargo está bastante presente últimamente y lo voy a bajar. Siento que tengo mucho conocimiento dentro mio. Muchas formas de explicar cosas, muchas respuestas a muchas preguntas. Que soy un gran tejedor, y que también puedo ayudar a muchas personas a arreglar sus tejidos. 

Mucho tiempo me critiqué a mi mismo y me maltraté. Le di voz y fuerza a personajes internos que no fueron los mejores. Me puse a mi mismo en situaciones que me lastimaron. Me vulneré y me llevé a límites que tal vez fueron innecesarios, sin embargo aprendí. Tomé consciencia de mi error y decidí cambiar de rumbo. Tengo una visión clara de hacia dónde creo que la humanidad podría ir, y a mis ojos es sumamente claro que la humanidad podría vivir en un paraíso. Acá mismo, sobre la tierra. Tengo en mi interior las respuestas a cómo podemos llegar a construir ese lugar. Vine con esa información y me frustra bastante no compartirla. 

Hoy estoy llegando a un nivel de seguridad interna dentro mío, en que puedo manifestarlo. Puedo cantarlo a viva voz y declarar mi saber. Estoy amándome a un punto tal, en que me permito compartir esto con quien de corazón este interesado en aprender de mí, y me permita aprender de él o ella. 

Por tener estas respuestas y este mapa en mi interior, no me creo superior a los demás. Muchas veces me acusaron de esto y hasta caí en la trampa de creer que esta acusación era cierta. Hoy se que esto no es verdad, y considero que la humildad y el ser buenas personas, es una decisión que tomamos y practicamos todos los días. 

Hoy soy consciente de que no se es ni bueno ni malo. Somos seres humanos equivocándonos, y es importante que nos pongamos límites y que mejoremos los sistemas que nos rigen, para desfavorecer los malos comportamientos, y favorecer las buenas intenciones y hábitos que nos van a llevar a un lugar mejor. 

Escribo y comparto esto primero para mi. Mi prioridad soy yo. Sin embargo se que esto le puede llegar a servir a otras personas, ya que creo que todos estamos conectados, que somos parte de un mismo organismo vivo, y que si nos ayudamos, podemos dejar este mundo mejor de lo que lo encontramos. 

Por hoy esto es todo, te mando un gran abrazo, y mantenete despierto/a, que mañana es mejor. 

Que vivan los magos.