No sé de qué escribir, pero tengo ganas de escribir. Por eso escribo. Tengo la cabeza llena de ideas y a veces se me amontonan. Supongo que escribo por si algún día se desmoronan.
Escribir es como hacer tierra las ideas. ¿Las estaré sembrando? Escribir es como verse a uno mismo reflejado. ¿Estaré flasheando?
Algo hay, algo tiene la tierra que me seduce de una forma que no puedo describir. Me atrapa. Me atrae. Quiero meterme dentro, enraizarme. Florecer con las flores en primavera y perder todas las hojas en otoño.
Ni hablar de los ritmos de la naturaleza, que manera de aprender, coño!
Sigo sacando, sigo puliendo, sintiendo y sonriendo a eso nuevo que está emergiendo.
Que vivan los magos.