Mi vida está avanzando. Avanza por decisión propia. El avance es relativo, mas es avance al fin. No sin traspies, te cuento, pero ninguno que no sea llevadero (tocaba madera).
La moneda tiene dos caras, suelen decir. A veces la vemos de un lado, y a veces del otro. "Escritura independiente le llaman a esto" - pienso, mientras miro como el gato prueba un nuevo escondite en el departamento de mi hermana.
Me estoy quedando en el de ella, que casualmente es un espejo del mio. "¿No serán eso los hermanos?" - me pregunto. Espejos que dentro de todo son simétricos.
Estoy en casa, estoy solo, arriba está Ezequiel trabajando. Que personaje Ezequiel. Es un albañil que está a punto de empezar a dar clases de Cristianismo. De albañil a Clero, es un salto impresionante si lo pensas. De hecho creo que ya está predicando. También creo que más que por abundancia económica de mi familia, está con nosotros porque a mi viejo lo encariña su mensaje. Supongo que en algún punto, se dio cuenta de que Eze está buscando la verdad, está intentando acercarse. Lo entiendo porque ando en una parecida, solo que para mí es algo más íntimo. No lo comparto tanto.
Bueno, vuelvo a lo que me hizo abrir el Blog, que sino me voy por las ramas, y en esta mente y tomando mate, eso no sería extraño.
En el último tiempo ando intentando que mi moneda caiga de un lado. De vez en cuando se me va para el otro, no te miento. La semana pasada me enojé tanto... y por tan poco... "Que manera de desperdiciar energía Martín" - me digo.
Pero hay momentos, como recién, que pasa volando ese pensamiento luminoso. Es un pensamiento que orbita bastante rápido... como si tuviese poca masa y una orbita bieeen grande. No siempre lo logro ver, mucho menos detenerme en lo que trae, sin embargo recién lo vi, pude posar por un instante mi atención ahí. Es tan volátil ella...
Y lo que pensé o vi fue un destello, fue un flash que duró un segundo sino menos. Ésta vez me detuve en lo maravillosos que somos. Tal vez a raíz de algo que leí hace poco: "el cuerpo humano es un epítome de la creación, pues es el reflejo del alma". Me dejó pensando, y como suelo hacer, en mi cerebro escéptico y científico, para probar una hipótesis, porque antes que ser verdad primero es hipótesis, lo asumo como verdad y trato de construirle encima y ahí nomás fue que pensé: si somos tan perfectos, tan eternos, tan infinitos, imaginate todo lo que hay detrás del cuerpo, todo lo que hay que no estamos viendo. Todo lo que todavía tenemos por descubrir de nosotros mismos. Todo lo que nos falta mejorarnos.
Somos un ser sumamente interesante, que todavía es muy niño al parecer. Si tan solo tuviésemos más paciencia, y aprendiésemos a sobrellevarnos. ¿Qué miles de misterios se esconderán detrás de esta carne?
Dejo sembradas las preguntas y al igual que siempre las sostengo. Les daremos tiempo a ver si brotan, y seguiremos esperando, a ver si casualmente, vuelve a pasar ese pensamiento y nuevamente deja algún destello, algún flash de momento.