viernes, 26 de junio de 2020

La Resurrección

Cuenta la historia, que en plena cuarentena, estando las personas encerradas, empezó a pasar algo...

Empezaron a florecer, a brotar. Pequeñas creaciones e imaginaciones. 

Como brazas encendidas que de a poco se van reavivando. 

Como pequeñas partículas, sueños, átomos que se van juntando. 

Ideas, sueños, suspiros, amores, colores, formas, sabores, que se atraen. 

Colapsan, se hacen densos, con den san. 

Así como se forma la gota, así como se forma la estrella, así como se formó la tierra. 

Poco a poco se fue catalizando. Como letras que forman una palabra, como miles de voces, charlas, realizaciones, escritos, otra vez sueños, e intensiones que se van fusionando. 

Empezaron a nacer mundos internos, nuevas explicaciones de la realidad. Se empezaron a dar cuenta de su poder creativo. 

De que tenían la capacidad de alimentarse con sus manos. De crear sus propias comidas. De arreglarse sus prendas, de reciclar sus deshechos. De arreglar sus bienes. De ayudarse con sus vecinos. De volver a hablar con ese familiar olvidado. 

Empezaron a recordar. A redescubrir todo aquello que nos hace humanos. Todo eso que nos une, que nos hace hermanos. 

Algunos se dieron cuenta de que las religiones dicen lo mismo. Escribieron y lo compartieron. 

Otros desde el arte, empezaron a expresarse. 

La música empezó a sonar más que nunca. 

La tele ya sonaba ruidosa, y hasta difunta. 

Esos deseos y viejos anhelos, empezaron a revivir, a resurgir con más fuerza, pidiendo salir. 

Se formaron nuevas parejas, y se rompieron las desparejas. 

Fue el impulso que necesitaba el despertar. Habíamos estado muy dormidos, por mucho tiempo. Finalmente se puso en marcha, una ola de sanación masiva, un movimiento al que se le llamó la resurrección. De la vida.

jueves, 25 de junio de 2020

Atento

Desafiado hasta los dientes. Con la mente cansada, casi crujiente. Cuesta cada palabra, aunque teclear, sean palabras o notas, es un yoga para mi mente. 

Con desbordes sexuales que roban energía, o tal vez es solo un engaño, de nuevo de la mente. 

Herramientas nuevas y flujos crecientes. Con la amenaza de un junior, pero las cuentas no lo sienten. Al final el desafío sigue siendo el mismo, estar cada vez más presente. 

Con el foco que ordena, entropía que baja, la creación más serena, y la realidad que me ataja. 

La tecnología me atrapa, y yo también la uso a ella. Una carrera incesante, que al final no se dónde me deja. 

Con las artes que me llaman para pegar cada vez más mi mente, que al final es paradójico, porque según el lama, ella es vacía, vacua, una existencia que a si misma se miente. 

Con el tiempo desdoblado, e inventando espacios, de a ratos me caigo, y de a ratos siento de verdad, por volver a ir despacio.

En la máxima velocidad, se siente lo mismo que en el movimiento más lento, el vértigo de perderlo todo, por dejar de estar atento. 


miércoles, 24 de junio de 2020

Dinámica

Todavía no la entiendo del todo bien. Es como que me pedís algo, me surge dartelo, y para eso te pido. Me das, te doy, y listo, se destrabó. 

No se que tan bueno haya sido leer toda esa info de la app, pero lo cierto es que ya algunos clicks me hizo. Este escrito tiene que ver con eso. 

De a ratos me confundo, estas semanas vienen siendo muy cambiantes. Ni hablar si a eso le sumamos todo lo que pasa allá afuera. Parece todo una gran locura. 

Lo estoy forzando un poco, lo sé. Todavía puedo bajar un cambio más, estar más chill. Pero todavía no me sale. Todavía soy un poco impulsivo. Apenas tengo mi rush de inspiración, me dan ganas de salir a escribirlo. 

En realidad un poco la voy entendiendo, es casi como un ocho. Ya me lo enseño Paloma, sin embargo la imagen ahora cobra sentido. Es como una resonancia mutua. Me das, me nutro, lo proceso, lo vibro, te la paso. Te nutrís, lo procesas, lo vibras, y me la devolves. De esa forma se va leveleando. Es una resonancia. 

Tal vez por eso me gusta el llamado, porque a una vibración, enseguida se le escucha la devolución. El llamado es sincrónico, el texto, el audio y hasta la videollamada te diría, son asincrónicos. Dicen que el sentido que más nos conecta con lo verdadero, es la escucha.

La app tiene una falla, reconoce ciertos patrones, pero le faltó agregar la magia. Que tal vez suma, tal vez no. Sin embargo el decirte algo, con una intención clara, escuchar como cambia mi tono de voz, y después que del otro lado lo recibís, lo procesas, y vibras sweet words, es música para mí. 

Vaya dónde vaya esto, llegue a donde llegue, me duermo sonriendo otra vez. 

domingo, 14 de junio de 2020

¿Qué más quisiera?

Me salí de mi intento de meditación, y me vine a escribir. Es algo que no hago nunca. Pero sentí la necesidad de hacerlo.

Ayer después de la charla, no me quedé bien. Supongo que me sentí cuestionado, y me vi aclarando cosas, que pensaba que no tenía necesidad de hacerlo, sin embargo ahí estaba, de nuevo hablando de mi historia.

Se me movieron cosas, me quedé con un pesar. Hoy me costó arrancar.

La charla me encantó, me pareció maravillosa, llena de contenido. Me gusta mucho que estemos atentos a lo que va pasando, que expongamos las dinámicas, tratemos de entenderlas, nos cuidemos.

Volvió mi lucha con las ilusiones, esos sueños que de a ratos me traen traiciones. No entiendo bien todavía cuál es la necesidad que tengo de aferrarme a ellas, a vivir en mis sueños. Supongo que a veces tal vez es una forma de escapar, de una realidad que no me gusta.

La ansiedad un poco me persigue, y se enreda con la ilusión que la concibe. ¿Serán mis intentos fallidos por amar, el proyectarlos, lo que me hace ilusionar? ¿Cuál es la necesidad de “amar” y caer en ese amor en el que pierdo todo tipo de control? Tal vez sean las mismas ganas de perder el control, por estar controlando demasiado desde el otro lado.

Me produce mucha ansiedad tener tantas respuestas, tantas ideas y ver todas estas formas en que todo se podría arreglar. Es como una necesidad continua de poner las partes en su lugar y lograr una perfección que nunca llega.

Tal vez la gran realización de este año haya sido el poner parte de mi energía en exigirme todo eso a mi mismo, aceptando el desafío de trabajar esa sobreexigencia y no demandarlo continuamente de mi alrededor.

Tengo ganas de jugar con vos, y siento que los distintos intentos que nos propusimos, no se enraizan. Eso me frustra un poco a decir verdad. Todas las mañanas pido para que Sentido y Más Oxígeno puedan trabajar juntos y armar un área de capacitaciones. Sin embargo todavía no me animo a decírselos. Empiezo por bajarlo acá.

También tengo sueños enormes, y me cuesta un poco compartirlos. Las veces que lo hice no me fue del todo bien. Empiezo a escribir esto y mi cuerpo emocional quiere entrar en el drama, mejor no, ya sabemos que hasta del llanto nos podemos aferrar.

Tengo ganas de jugar una y otra vez, amo trabajar crear cosas y que sirvan para los demás. Reconozco que esa es una de mis fuentes de felicidad. Me comprometo a seguir trabajando sobre mi para sacar más de eso afuera. Que todos los seres de todos los mundos sean felices… ¿qué más quisiera?

Amanecer

Rima con nacer. ¿Que palabra no? 

Hoy como hace ya varios días me desperté re temprano, sin querer. Es como que hay algo que me está empujando a abrazar más, a sacar más de mi al mundo. 

Luche un rato, di vueltas, y cuando se hicieron las 7 am no pude más, prendí el celu y me fije a que hora era la salida del sol... 7:59, tenía bastante tiempo. Me vestí, agarré algunas cosas, y salí hacia el río.

La energía de la mañana me seduce por demás. Ver como el cielo se va aclarando y correr para ver como esa pelota de fuego va a salir a darme un poco de calor, es algo que cada tanto hago y me hace muy bien. 

Llegué, di unas vueltas, y finalmente encontré mi rincón desde donde recibirle. Mi cabeza todavía no entiende lo que pasa, la cantidad de información que recibimos al ver un amanecer no se compara ni con leer todo wikipedia. Es increíble lo que mirar un paisaje vivo nos causa por dentro. Y creo que ahí es donde tenemos que mirar, adentro.



Creo que a quienes están atentos, presentes, trabajando su mundo interno, todo lo que está pasando les trajo muchos cambios, movimientos, aprendizajes, realizaciones.

Creo que estos incidentes traen aparejadas lecciones, cambios, de los que muchos podemos sacar provecho, para bien. Para des-cubrir nuevas formas. Para abrir nuevos espacios. Para encontrar como crecer ayudando a quienes nos rodean. Para aprender a perdonar. Para sanar más que siempre. 

"Venimos de explotar y vamos a ello", como dicen los chicos de Usted Señalemelo @ustedsenalemelo. Una y otra vez siento que estamos acá para explotar, para construir lo nuevo. 

Ultimamente estoy generando muchos aprendizajes nuevos gracias a un video que vi de @dandapanillc. Yo venía con que "lo que se resiste, persiste", pero este video me la compostó, transformó en algo nuevo, ahora es más bien, "en lo que me enfoco, crece". 

Ahí donde ponemos nuestra atención, es lo que hacemos crecer, es a lo que le damos vida. ¡Si, tenemos ese superpoder! 

¿Te imaginas lo que podríamos lograr si juntos nos enfocamos, muchos de nosotros, en ese mundo en el que soñamos? 

Está amaneciendo, naciendo lo nuevo. Cada día es una nueva oportunidad de levantarnos, sanarnos, y ponerle foco a eso que queremos que perdure. 

Cada día un poco, nos ayudamos, nos acompañamos. Vamos a llegar. Lo se. Solo depende de nosotros.

jueves, 11 de junio de 2020

Mi vos en mi

Para empezar me da risa, por sobretodo me divierte.
El que ese sentimiento sea el primero me quita el esfuerzo de sostener.
Si es divertido es sostenible... dicen.

Estoy escribiendo esto con poca claridad, tengo que admitirlo. 
Vengo con una voragine y con un ritmo, que confunde. 
De a ratos veo, y de a ratos voy ciego. 

Tengo días muy distintos. 
Algunos ando súper sensible y bien conectado,
Otros con mucho pesar y medio encorvado. 

De a ratos me persigue el pasado.
De a ratos lo dejo a un lado. 

Apareces y ya me da risa.
No entiendo bien lo que pasa, pero entiendo lo que te pasa. 
Me llega mucha alegría de tu lado. Me nutre.

Me veo reflejado y me salen consejos, 
A veces me paso, y me callas, me alejo. Me enseñas.

Me decís algo, te contradecís, me río. 
Te lo muestro, parezco coherente, me contradigo, me río. 
Me miento de a ratos, me aguanto, busco excusas, las sostengo, las rompo, te escribo, me levanto.

Las ganas van y vienen.
A veces más de cerca, a veces más lejos. 

Sin lugar a dudas mucho voy aprendiendo, y cada vez menos me quejo.

Gracias.

lunes, 8 de junio de 2020

Desvanece palabras

Hoy lo vi. Fue sútil, duró unos segundos, pero lo vi.

Casi salgo corriendo a constárselo a ella. Fue hermosa la imagen.

Por suerte frené, me percibí. Sentí.

Ya estoy un poco más sabio. Estoy aprendiendo a controlar los impulsos.

Lo nuevo está brotando. Está por todos lados.

"El mal gana haciéndonos creer que estamos solos" Dice la peli de Star Wars. Es tal cual.

Somos miles, que se están levantando. Que se están despertando. En silencio.

Corazones que van naciendo, sintiendo, queriendo lo nuevo, siendo.

Todos, todo, tiene un propósito. Desde una película de ciencia ficción, hasta el que nos discute en el día a día y nos pelea, ejerciendo la resistencia necesaria para que nos descascaremos. Para fortalecernos.

"Hay una fuerza más grande que nosotros dirigiendo esta play" pensé hoy. No le encuentro otra explicación. Lo que me viene pasando en las últimas semanas es irracional. Se me queda la cabeza en blanco, se agotan las palabras. Parezco idiota, ¡Es que no hay nada que decir!

"El amor es un proceso silencioso" pensé el sábado. Suena tan claro a veces. Imposible no escuchar.

El domingo moví la energía de casi toda la casa. No sabía que se podía hacer eso. Limpiar es muy potente. Cambia todo. Que importante aprender a limpiarnos, nuestros cuerpos, nuestras casas ¿te imaginas si lo hacemos con un país? Sueño.

"Que ganas de compartir mis sueños" pensé hoy. Ya me voy a volver a animar. La última vez, fue en contra.

Las palabras siempre fueron mi fuerte. Con ellas conquiste, lastimé, amé, construí, destruí, aprendí, descubrí, mentí, acerté y pequé.

Hoy, me quedo sin palabras, frente al silencio no sirven de nada.

El silencio desvanece palabras.

viernes, 5 de junio de 2020

Bañados en amor

Cuenta la historia de un grupo de ambiciosos, que por solo buscar lo realmente valioso, se fueron desvistiendo, de todo aquello que era odioso.

Todo eso que estaba de más, todo eso que pesaba, que los alejaba de su liviandad, ellos y ellas, lo soltaban. 

Pasaban los años, y seguían soltando, sin prisa y sin pausa, se seguían desnudando. De todas esas heridas, y todos esos pesares, que les estaban frenando. 

Se daban cuenta de que tener poco era tener más, de que lo sutil era invaluable, y de que todo eso que era invisible, sonaba mucho mejor, y en el fondo, era inevitable. 

Se habían reprogramado, desprogramado, desvelado su cabeza, deconstruyendo eso que les habían enseñado.

Con la mente cada vez más vacía, y el corazón cada vez más lleno, agudizaron sus sentires para vivir cada vez más plenos. 

Descubrieron que dar es multiplicar, y que practicando, dando y dando iban aprendiendo lo que es amar. Iban siendo un mismo ritmo, que a sí mismo se está cantando. 

Sonando y sonando, la trama se fue formando. Y era tanta la armonía, que aquellos que estaban aún muy pesados, ni siquiera los veían. 

Ellos reían, y en igual medida fluían, y así contagiaban al resto, y de a poco desvestían. 

Se hacían regalos, de saber y de vivencias... de esa forma, llenaban todas sus carencias. 

Se fueron completando, alivianando y sanando, y a todo a quien lo pedía, en igual medida contagiando. 

Fue el inicio del ritmo, que aún sigue sonando... bañados en amor esta tribu, se hizo invisible y todavía nos sigue enseñando.

Para los que aman. Para los que lo siguen intentando.

jueves, 4 de junio de 2020

Baraja

Hoy no tengo mucho para decir. Solo un poco de ganas de escribir.

La rima se da sola, es lo que resuena. Me ayuda a expresarme, también me ordena.

Hoy di un taller, me sentí muy bien. Me costó un poco llegar, pero al rato descubrí que estaba en mi lugar.

Sentía que estaba exactamente dónde tenía que estar. Fue una sensación rara, aunque me empiezo a acostumbrar.

Hubo también algo de magia, de la que antes me sorprendía. De a poco cada vez más, la integro en mi día a día.

Antes alardeaba, y me creía superior. Ahora lo veo parte de un orden, y ese orden es lo superior.

Me vi de a ratos rapeando, como con la voz rimando, pero en realidad era yo mismo, que a mi mismo me lo estaba explicando.

Y conectando y conectando, en este espacio chico resonando, me pasó como aquellas mañanas, que los hierros de la estructura, terminaron resonando.

Incluso un buen rato después del taller, los seguía escuchando, me reí, y me destapé los oídos, pensé: "estas flasheando".

Cada vez se hace más fina, esa línea que divide.. lo que la mente imagina, y lo que las manos consiguen.

La mente se afloja, y la realidad se realaja, en el fondo siguen intactas, esas ganas de repartir toda la baraja.

¡Que vivan los magos!

martes, 2 de junio de 2020

Ensayo al Impulso

Tenes que saber que hay ciertas palabras que conmigo no podés usar. Yo todavía me estoy conociendo. Es increíble como las personas podemos pasar años, décadas con nosotros mismos, y así y todo seguir sin entendernos, lo que hacemos y porque lo hacemos. 

Algo está claro, y creo que es que me cuestan mucho los grises. A veces paso de un lado al otro, casi sin escalas, al instante. Y me pongo a pensar en porque, en cuál es la necesidad de querer ir tan rápido de un lado al otro. 

De estar en mi casa, con frio, medio abajo, sin saber que hacer, a salir en bici a hacer 12 km, casi sin pensarlo. Supongo que en el momento pareció una buena idea. 

Es verdad que en estos tiempos cuesta estar encerrado, es verdad que me cuesta manejar mi energía, es verdad que me encanta de tanto en tanto explotar y dejarla salir para ver dónde me lleva. 

¡Anda a saber cuántas veces ya estuve por ahí! Me encanta esa zona en donde está la casa de tus viejos. En una época iba a andar en bici todo el tiempo por ahí. 

El volver medio culposo a casa, con ganas de perdirte disculpas, y de repente encontrarme con tus disculpas, fue un total delirio. 

Yo, para serte sincero, creo que tu planteo no estaba tan mal. Creo que es una locura que alguien en el medio de la cuarentena te caiga en tu burbuja de realidad y ni te avise. 

(También a veces creo que escuchas mucho todavía las voces de tu familia. Tal vez esté bueno que te escuches más a vos y lo que a vos te pasa con las situaciones.)

A mi por otro lado me pareció buena idea. Una linda sorpresa. Me pareció que podíamos matar dos pájaros de un tiro. Vernos un rato y calmar esas "penas" que tenes, y yo compartir un poco en persona con vos, lo que, a decir verdad, me gusta mucho. Ah, de paso hacía ejercicio, que dicho sea de paso, me viene bien porque estoy mucho tiempo en un espacio chico. A mi cuerpo le cuesta un poco. 

Hablar de inmolar, de miedos, de impulsos, de animarse, de arriesgarse, son palabras que tal vez no está bueno usar todas en un mismo chat conmigo. Tenes que saber que hay una parte de mi cerebro que está mal diseñada (¿o no?), que no entiende que existen límites, y que de tanto en tanto busca rebasarlos, todos. Y si es juntos mejor.

De todas formas, estamos de acuerdo: cuando nos inmolamos, crecemos

Tal vez fue eso, decidir inmolarme un poco. Tal vez también fue la curiosidad, que si la suelto, hoy por ahí lo primero que hace es pararse al lado tuyo. 

Me gusto verte, tuve mi cachito de realidad, aunque fue breve, me voy a dormir con el recuerdo.  Ya se donde queda tu casa, los caminos que la rodean. Conocí un poco a tu custodio, jajaj. Prefiero como se dio, y haberme sacado la duda, que si me hubiese quedado en casa, añorando la idea. 

Ojalá te guste el libro, a mi fue uno de los que me marcó. 

Cuidate. 


lunes, 1 de junio de 2020

Unir con Sentido

(Ayer fue mi cumple. Hice un juego en dónde le pedí una palabra a cada invitado. Y hoy las junté en este texto.)

Todo empezó con el Amor, a partir de ahí fue una explosión de creatividad. Nuevas formas, nuevos seres, materiales, colores, sabores olores.

Y de la mano de la creatividad, su gran hermana es la curiosidad, la que nos tira para aprender, para saber más, para agregarle un poco más de perspectiva a nuestra mente.

Fue la esencia del presente, las que nos permitió volver al sentido de comunidad. Ni bien volvimos a ella, enseguida apareció la resiliencia, volvimos a recuperar la Intimidad, poniendo también en practica la tan olvidada empatía.

Fuimos como gusanos buscando su comida, confluyendo hacia la unión, ganando fortaleza, pero también elasticidad.

Nos dimos cuenta de que no hace falta una visión metafísica para transmutar lo que ve nuestro ojo. Que tan solo teníamos que acompañar el trayecto del ciclo, cual una oruga que vive en el altruismo entre lo de afuera y su egoismo.

Que zanata, Susten es de RiverPlate.

(Moraleja: si ponemos un poco cada uno, y unimos las partes con sentido... queda bien).