Tenes que saber que hay ciertas palabras que conmigo no podés usar. Yo todavía me estoy conociendo. Es increíble como las personas podemos pasar años, décadas con nosotros mismos, y así y todo seguir sin entendernos, lo que hacemos y porque lo hacemos.
Algo está claro, y creo que es que me cuestan mucho los grises. A veces paso de un lado al otro, casi sin escalas, al instante. Y me pongo a pensar en porque, en cuál es la necesidad de querer ir tan rápido de un lado al otro.
De estar en mi casa, con frio, medio abajo, sin saber que hacer, a salir en bici a hacer 12 km, casi sin pensarlo. Supongo que en el momento pareció una buena idea.
Es verdad que en estos tiempos cuesta estar encerrado, es verdad que me cuesta manejar mi energía, es verdad que me encanta de tanto en tanto explotar y dejarla salir para ver dónde me lleva.
¡Anda a saber cuántas veces ya estuve por ahí! Me encanta esa zona en donde está la casa de tus viejos. En una época iba a andar en bici todo el tiempo por ahí.
El volver medio culposo a casa, con ganas de perdirte disculpas, y de repente encontrarme con tus disculpas, fue un total delirio.
Yo, para serte sincero, creo que tu planteo no estaba tan mal. Creo que es una locura que alguien en el medio de la cuarentena te caiga en tu burbuja de realidad y ni te avise.
(También a veces creo que escuchas mucho todavía las voces de tu familia. Tal vez esté bueno que te escuches más a vos y lo que a vos te pasa con las situaciones.)
A mi por otro lado me pareció buena idea. Una linda sorpresa. Me pareció que podíamos matar dos pájaros de un tiro. Vernos un rato y calmar esas "penas" que tenes, y yo compartir un poco en persona con vos, lo que, a decir verdad, me gusta mucho. Ah, de paso hacía ejercicio, que dicho sea de paso, me viene bien porque estoy mucho tiempo en un espacio chico. A mi cuerpo le cuesta un poco.
Hablar de inmolar, de miedos, de impulsos, de animarse, de arriesgarse, son palabras que tal vez no está bueno usar todas en un mismo chat conmigo. Tenes que saber que hay una parte de mi cerebro que está mal diseñada (¿o no?), que no entiende que existen límites, y que de tanto en tanto busca rebasarlos, todos. Y si es juntos mejor.
De todas formas, estamos de acuerdo: cuando nos inmolamos, crecemos.
Tal vez fue eso, decidir inmolarme un poco. Tal vez también fue la curiosidad, que si la suelto, hoy por ahí lo primero que hace es pararse al lado tuyo.
Me gusto verte, tuve mi cachito de realidad, aunque fue breve, me voy a dormir con el recuerdo. Ya se donde queda tu casa, los caminos que la rodean. Conocí un poco a tu custodio, jajaj. Prefiero como se dio, y haberme sacado la duda, que si me hubiese quedado en casa, añorando la idea.
Ojalá te guste el libro, a mi fue uno de los que me marcó.
Cuidate.
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