lunes, 26 de diciembre de 2022

Corazonada aquatica

 Me cuesta volver a escribir, no tengo claro por qué. 


Todavía sigo un poco desanimado y me da un poco de miedo decirlo, pero hasta diría con pocas ganas de vivir. 


Estoy mucho mejor, no te voy a mentir, pero algo grande en mi cambió, y cambió mucho. El mundo tal y como lo veía ya no es lo mismo.


Parte del proceso de transformación que vengo viviendo en estos años hizo que viera todo con más claridad. Hizo que pueda quitarme un poco el velo del mundo y darme cuenta de que esta realidad, tal y como la vemos, no es tan real, es más bien una ilusión. Maya le llaman los hindúes. 


Y ahora estoy en un momento raro. Es como si fuese un poco indiferente a todo. Es como si me hubiese desenamorado del mundo. Me está pasando que ahora que empiezo a entender que este mundo no es tan real como parece, sino más bien un sueño, por un lado me animo a más. Me animo a hacer cosas más grandes, a intentar jugar más. Tengo esa sensación.


Sin embargo, por otro lado, me está pasando que esa indiferencia me quita ganas, me quita trascendencia. Ya que, al final, si todo esto no es tan real, y tampoco es tan importante, para que esforzarse por cambiarlo. Porque habría de importarme. Mejor me tiro al sol, a no hacer nada, como Diogenes, ¿No?


Estoy en medio de esa búsqueda.


Además otra a favor es que al quitarle trascendencia al mundo, eso nos permite bajarle muuucho el volumen a todo lo que pasa. Ojo, tanto a lo bueno como a lo malo. De repente no festeje como loco la copa del mundo que ganó Argentina como otros lo hicieron, pero tampoco me hago mucho problema por otras cosas que antes me hubiesen causado mucho sufrimiento.


Estoy ahí, como que voy y vengo, como que me animo y no me animo. Sin embargo, tanto vaivén, que voy, que vengo, que hago que no hago, me empezó a comer la cabeza el estancamiento. Me estaba pudriendo, sentía que no avanzaba. Así que dije: “listo, voy a ponerme un nuevo objetivo, vamos a avanzar”. 


Así que ahora tengo un nuevo destino. Ahora me voy a mover, ya está. Activé, lo tramité, saqué el pasaje y listo, no hay vuelta atrás. El movimiento es vida siempre me digo, bueno, vamos a movernos. 


Los viajes siempre me hicieron bien, me cambiaron, me cambiaron para bien y mucho, me ayudaron a madurar, así que allá vamos. Vamos a perseguir ésta corazonada. Éste amor que vengo sintiendo por el mar y por el agua hace mucho. Allá vamos. 


viernes, 7 de octubre de 2022

Epítome

Mi vida está avanzando. Avanza por decisión propia. El avance es relativo, mas es avance al fin. No sin traspies, te cuento, pero ninguno que no sea llevadero (tocaba madera). 

La moneda tiene dos caras, suelen decir. A veces la vemos de un lado, y a veces del otro. "Escritura independiente le llaman a esto" - pienso, mientras miro como el gato prueba un nuevo escondite en el departamento de mi hermana. 

Me estoy quedando en el de ella, que casualmente es un espejo del mio. "¿No serán eso los hermanos?" - me pregunto. Espejos que dentro de todo son simétricos.

Estoy en casa, estoy solo, arriba está Ezequiel trabajando. Que personaje Ezequiel. Es un albañil que está a punto de empezar a dar clases de Cristianismo. De albañil a Clero, es un salto impresionante si lo pensas. De hecho creo que ya está predicando. También creo que más que por abundancia económica de mi familia, está con nosotros porque a mi viejo lo encariña su mensaje. Supongo que en algún punto, se dio cuenta de que Eze está buscando la verdad, está intentando acercarse. Lo entiendo porque ando en una parecida, solo que para mí es algo más íntimo. No lo comparto tanto. 

Bueno, vuelvo a lo que me hizo abrir el Blog, que sino me voy por las ramas, y en esta mente y tomando mate, eso no sería extraño. 

En el último tiempo ando intentando que mi moneda caiga de un lado. De vez en cuando se me va para el otro, no te miento. La semana pasada me enojé tanto... y por tan poco... "Que manera de desperdiciar energía Martín" - me digo. 

Pero hay momentos, como recién, que pasa volando ese pensamiento luminoso. Es un pensamiento que orbita bastante rápido... como si tuviese poca masa y una orbita bieeen grande. No siempre lo logro ver, mucho menos detenerme en lo que trae, sin embargo recién lo vi, pude posar por un instante mi atención ahí. Es tan volátil ella... 

Y lo que pensé o vi fue un destello, fue un flash que duró un segundo sino menos. Ésta vez me detuve en lo maravillosos que somos. Tal vez a raíz de algo que leí hace poco: "el cuerpo humano es un epítome de la creación, pues es el reflejo del alma". Me dejó pensando, y como suelo hacer, en mi cerebro escéptico y científico, para probar una hipótesis, porque antes que ser verdad primero es hipótesis, lo asumo como verdad y trato de construirle encima y ahí nomás fue que pensé: si somos tan perfectos, tan eternos, tan infinitos, imaginate todo lo que hay detrás del cuerpo, todo lo que hay que no estamos viendo. Todo lo que todavía tenemos por descubrir de nosotros mismos. Todo lo que nos falta mejorarnos. 

Somos un ser sumamente interesante, que todavía es muy niño al parecer. Si tan solo tuviésemos más paciencia, y aprendiésemos a sobrellevarnos. ¿Qué miles de misterios se esconderán detrás de esta carne? 

Dejo sembradas las preguntas y al igual que siempre las sostengo. Les daremos tiempo a ver si brotan, y seguiremos esperando, a ver si casualmente, vuelve a pasar ese pensamiento y nuevamente deja algún destello, algún flash de momento.

lunes, 3 de octubre de 2022

Cooking with time

For a fine cooking, time is needed. 

Quality time. I guess good ideas strike better when our attention is focused.

It has to do with something that our society almost forbids. Wasting time. 

It´s not being wasted, but it looks, feels like it is. 

I´m not really a specialist in the matter, but there´s something going on in our minds when we are able to let distractions disappear, and we are just there, present, aware of that precise moment. Imagination awakens, thoughts start colliding, and just as planets are formed, ideas happen. 

It may be a sound, it may be a memory, it may be a scent, the trigger can be any... and so the brain does what any mind was born to do... it condenses all that electricity, all those links happening at the same time, and tries to give them sense. It turns them into something we can deal with. Something which we can create. 

What a delicious language english is. Let´s admit it. It´s so easy to learn, write, so straightforward. I´ve even came to think that this language might have been an important reason for the United Kingdom and North America winning world wars. Mainly because it is fast. And wars require speed. 

For me writing about this is almost a treason. I come from a culture who hates english people. We even have songs written, which we choir in our football matches. 

I know we even tried to be invaded by the British Empire, and we kicked them out. Nevertheless there´s a famous joke in my country which says: "We should have let them in, better be conquered by english, than by Spanish". So I guess we are not, that dumb. We do recognize Great Britain is an important source of many things, the main one for me being its culture. 

I know, I know we feel proud of that famous, brilliant goal of Maradona. It even became a national symbol for us. But you see? It´s right there, in front of our eyes and we can not get a grasp of it yet. 

Argentinian culture, or its degeneration into what it is today, is our Achilles heel. And we are even proud of it! It became a national symbol! 

Winning by cheating! 

It is a symbol of revenge, maybe it has a slight taste of justice in it as well. But not for me. Not for my generation. I´ve seen my country falling down over and over again, to that rusty old mentality where we think that we should win, either by respecting the rules, or by bending them. 

And... My conclusion is, after more than 30 years living here, I´ve seen my fellow citizens, fall down to the same mistakes, the same treacherous and mediocre mentality, over and over again. 

My conclusion is that no healthy society can be built bending rules over and over again. I get it, I understand that rules should also be flexible, or have the capacity of change faster than nowadays. But let´s agree on something, there is no possible structure if we keep on cheating on ourselves, over and over again. 

So that´s it, I´m changing sides. I´m even writing this in english. Maybe this is my sign, the only I´ve got left, to tell you my fellow brothers and sisters, that time has come, to lower our heads, and try to learn from those who have mastered order, those who where able to thrive by being correct. 

sábado, 1 de octubre de 2022

Invisible Soul

Soy un alma más, un alma invisible. 

Para mí y para quienes me rodean, soy una parte de su puzzle. Soy una pieza que encaja en algún lado de su imaginario. Le doy sentido a algo en alguna de sus estructuras mentales. 

Tal vez sea un comentario que tienen sobre mí. Tal vez sea un recuerdo. Tal vez un sentimiento, tal vez un pensamiento. Algo soy, estoy ahí. 

Pero vamos, seamos sinceros, si nos alejamos un poco, no son muchos quienes nos tienen presentes. Tal vez podríamos pensar en personalidades más reconocidas, a quienes muchos ven y admiran, a quienes muchos tienen presentes, sin embargo, si nos alejamos un poco, sabemos que eso no es mucho. 

¿En 100 años, nos recordará alguien? ¿En 1000 años, alguno de todos nuestros nombres servirá? 

¿Qué hacemos en el mundo, y que estamos vibrando? ¿Cuáles son esos gestos, esas acciones que queremos dejar resonando en esta historia que vivimos? 

Tenemos cada uno su historia, su personaje. Su rol, su sentido. Y vamos avanzando de a poco, intentando entender de qué se trata todo esto. 

Algunos miran para arriba, y tienen su charla con su deidad. Otros miran para abajo, y solo creen en este mundo material. Y algunos ni miran, siguen y siguen, recorriendo los miles de laberintos de la vida sin parar. 

Al final somos pedacitos de algo, algo misterioso que no terminamos de comprender. Algo que algunos ni siquiera se preguntan, indagan o frenan para tratar de ver. 

Llevar a cuestas la existencia y la totalidad de todo lo que podríamos ser, es una responsabilidad enorme, que creo que no terminamos de entender.

Nos terminamos conformando y viviendo estas vidas, de a ratos brillando, pero muchas veces vacías. ¿Sabremos algo de todo lo que llevamos dentro? ¿Sabremos algo de dónde venimos y dónde estamos yendo? 

Me sigo preguntando, y sigo recorriendo, sabiendo que soy un pedacito, de algo mucho más grande, que me está viendo.


domingo, 28 de agosto de 2022

Impecabilidad de las palabras

Creo que lo tengo. Creo que lo entiendo. Creo que puedo. 

Las palabras son vibraciones, son un código. Un código que usamos para expresarnos. Una de las tantas formas que tenemos para abrirnos al mundo. 

“Abrirnos al mundo es amar” lo escuchaba decir hace poco a Jacob Collier en un Tik Tok. Me dejó pensando, me quedó resonando. Que cierto que es. 

Cuántas veces me abrí y cuantas veces me lastimaron. Ahora estoy un poco más cerrado, lo admito. 

Y escribir también, es una forma de abrirme. Escribir me permite contarte lo que pienso, contarte como me siento. 

Es una forma ordenada de bajar a tierra los pensamientos. 

“Les pedimos que aprendan a escribir para que aprendan a expresarse, para que aprendan a ordenar sus pensamientos”, les decía en una exposición a algunos alumnos la semana pasada. 

Las palabras y el hablar son un portal, crean realidad decía Aubrey Marcus en su instagram hace algunos meses. Que cierto que es. 

Cuando hablo estoy creando realidad, la estoy definiendo, estoy creando futuro. ¡Qué valiosas son las palabras y que poco las valoramos!

Hablar es riesgoso, hablar nos define, nos expone, le dice al mundo quienes somos, como pensamos. 

Sería bueno recuperar la sacralidad de las palabras, volver a respetarlas. Hablar menos, darle más espacio al silencio. Darle más espacio al vacío. 

Tomar consciencia de eso que contiene a las palabras. 

Tal vez el silencio sea ese espacio, ese vacío, en dónde las estamos sembrando. Y si el tiempo es siempre ahora, cada palabra que decimos, cada vibración que emitimos, es para siempre.


sábado, 20 de agosto de 2022

Los escucho

Los escucho, los vengo escuchando y cada vez suenan más fuerte. 

Son ex amigos, ex compañeros, hermanos, colegas, perros. 

Rebeldes, rebeldes con causa. 

Almas libres que decidieron decir basta. 

Decirle basta a viejas formas, a formas que ya no nos sirven, que ya no funcionan. 

Para que cambie el sistema, lo que hay que cambiar es la forma, me decía alvarito el otro día detrás de una nube de humo. 

Porque según la complejidad la forma, y según la forma, es como fluye la energía. 

Me le quedé mirando, en ese momento no entendí mucho. Pero ahora se me pegó, lo veo por todos lados. Según la forma es como fluye la energía. TAL CUAL. 

Y son almas libres, que dijeron basta. Basta a una forma vieja. Basta a esos tratos que desgastan. Basta de robarnos energía. Basta de tener que decir basta. ¿Cómo cansa no?

Cada uno está siguiendo su camino, y si los miras de lejos, cada camino es bien distinto, apunta para su lado. Pero en realidad, estamos caminando sobre una esfera, y en una esfera, si haces una línea, y le vas dando vueltas, y después haces otra línea y también le vas dando vueltas, inevitablemente en algún momento se cruzan.

Y los ves, lo ves como evolucionan, nos vamos viendo, nos vemos crecer, nos vemos fracasar, nos vemos renacer, nos vemos volar. 

Y todo se va grabando en la mirada, todo lo absorbe el alma, queda registrado. Nos vamos puliendo, vamos aprendiendo. 

Cada uno camina, va tanteando, el miedo soltando. Y por puro magnetismo, de a poco el corazón se va acercando, hacia esos sueños, hacia esas sensaciones, hacia esas imágenes que desde siempre estamos anhelando. 

A esa palmada en la espalda de tu viejo. A ese abrazo eterno de mamá. A esa mirada cómplice de tu amigo, de tu amiga, que la querés con el alma. Que no te explicas cómo llegaste a quererla tanto. 

Y así nos vamos iluminando, los unos a los otros, cada uno con su camino. Cada uno buscando.


viernes, 19 de agosto de 2022

Tocó acá

Listo, ya está Martín. Te tocó acá. 

Ya sabés como es. Si, está bien, podría haber sido en otro planeta, en otro lugar. Dónde la gente se quisiera más, en dónde la especie dominante sepa como manejar las energías. 

O tal vez al menos reciclar el agua, o no cagarle y mearle encima. Si, está bien. Entiendo toda tu frustración, pero acá es así, ya sabés como es, para algo te habrá tocado acá. 

Además ya basta de la queja, sabes que encima estás en Argentina. Acá la queja es casi un deporte nacional. Todo el mundo se queja todo el tiempo. ¿Sino que es la tele? Es un streaming constante de voces que se quejan. Y ya sabes que ese show, no es nada sano. 

Ya viste como está la abuela. Con todas esas voces en la cabeza, que lo único que hacen es echar culpas, quejarse, enjuiciar, y maldecir todo el día. 

La tele es una máquina perfecta, para maleducar a la mente, y darle rienda suelta a un montóooonnn de pensamientos sin sentido, que lo único que generan, es malestar. Y eso no, eso si que no lo queremos dentro nuestro.

Ya sabes que lo más fácil, lo que mejor te hace es de toque, así rápido, y sin dar mucha vuelta, pararla de pecho amigo. ACEPTAR. Si, así es ACEPTAR. 

Cuánto más rápido aceptamos y abrimos así, bien grande los brazos y ponemos el pecho y sacamos el corazón para afuera, más rápido nos absorbemos todo el malestar, todo eso que no nos gusta, lo neutralizamos. Dale, si vos sabes como funciona. 

No te queda otra, que trabajar en tratar de emitir  buena energía al mundo. Si, ya se que parece como que no cambia nada. Pero sabes que para vos, lo cambia todo. La buena vibra, la buena actitud, es como un músculo, hay que trabajarlo. Estar arriba es un ejercicio constante, y sabes que relajar, a nosotros no nos dura mucho, así que dale, metámosle. 

El mundo está en esa, ya lo sabes, la mayoría está haciendo lo que puede, y venimos de siglos y siglos de violencia, de malos tratos, de esclavitud, de abusos, ¿Qué esperabas? ¿Estar comiendo margaritas en las praderas? Bueno no, ahora no. Ahora estás acá, en la ciudad, aspirando humo, rodeado de cemento y tenes esta vida que tenes. ¿Ah, no te gusta? 

Bueno, no pasa nada. Movete. Te podes mover, y usar toda esa energía de la queja, para cambiar tu vida, e ir hacia ese lugar que queres. 

Pensalo, si una buena cantidad de personas hiciese lo mismo, se pusiese en marcha y empezara a caminar hacia esa vida que sueña, te aseguro, que el mundo, en no mucho años, sería un lugar mucho mejor. 

Pensalo.


martes, 16 de agosto de 2022

Ahí nomás

Dejo de trabajar, corto un momento. 

Mi cabeza se distrae y yo no puedo evitar volver a escribir. 

Tengo algo en el pecho, una sensación linda, algo que quiere expresarse, y por eso acá estoy. 

Algunos me tildarán de utópico, otros de soñador. ¿Cómo si eso fuera algo malo no? Paren de ser tan haters. Escuchense un segundo. Suenan mal, suenan enojados. ¿No lo ven? 

Es que tenemos TAN reprimidos nuestros sueños, TAN reprimidos nuestros niños interiores. ¿Qué es lo que tu yo de 5 años quiere? ¿Te acordas de vos de niño/a? ¿Sigue vivo ese niño en vos? 

Tengo una sensación y es muy simple, muy sutil. Como la gran mayoría de las cosas que son lindas en este mundo. 

Es tan delicado, es tan frágil que siento que apenas lo exprese, ya se va a ir. Como una gota de rocío, como un estornudo. 

Tengo la sensación de que estamos ahí, de que nos falta muy poco. No tengo idea de cuánto tiempo es. Tal vez sean años, tal vez sean décadas, tal vez sean días. Quien sabe…

Tengo la sensación de que estamos a un paso, de que ya casi lo podemos sentir, ya casi lo podemos tocar. 

Estamos ahí de volver a confiar. Estamos ahí de cambiar nuestra relación con el dinero. Estamos ahí de dejar nuestros orgullos atrás y hacer y ser lo que realmente queremos. 

Estamos ahí de animarnos a jugar, estamos ahí de animarnos a ayudar. 

Ahí nomás de dejar salir nuestros sueños. De dejar salir nuestras fantasías, nuestros deseos. 

Algunos ya lo están logrando, algunos ya están surfeando sus sueños. Que vidas lindas que cada tanto vemos. No deben ser fáciles, ninguna creo que lo sea, pero algunos ya se animaron, y ya los podemos ver. 

No todo tiene que ser trabajo, y esfuerzo y sacrificio y sufrimiento. Este mundo está diseñado para la abundancia, sin embargo la descreimos. 

Estamos ahí de volver a creer, de volver a amarnos a nosotros, de volver a confiar y recuperar la paz. La tenemos ahí nomás, a unos centímetros. 

Tal vez el engaño, sea que seguimos buscando fuera. Cuando la respuesta, la llevamos dentro.

jueves, 11 de agosto de 2022

Me comparto

Suelto el libro que estoy leyendo. Abro la compu. Entro a mi carpeta “Escritos” de google drive, y abro un documento nuevo. Ya van 238 google docs que escribo en este blog. Son escritos random. Escritos que hago como una forma de “journalism” le llaman ahora. Una suerte de pensadero como le llamo J. K. Rowling. Una forma de bajar a tierra lo que pasa en mi mente. 

Ya van algunos meses sin escribir creo. Tal vez fue mucho, no se si puedo dejar pasar tanto tiempo sin bajar a tierra mis pensamientos. Estaba leyendo y no me pude aguantar, me vine a escribir. 

Hoy me tomé un café y mi mente explotó, en la última hora y media hice de todo. Ando tomando poco café, me di cuenta de que en mi funciona como una droga. Cada vez soy más consciente de lo muy sensible que soy a las sustancias. De hecho creo que todos lo somos, sin embargo cuanto más te limpias, más vas sintiendo como los distintos consumos que tenes, te afectan, afectan tus pensamientos, afectan lo que te pasa en el cuerpo.

El último escrito se tituló “perdido”. Ya no siento estarlo. Estoy bastante más seguro de mi mismo, y de a poco voy descubriendo hacia dónde creo que es. Puede que también sea que me lo estoy inventando, quién sabe, sin embargo el sabor a certeza sabe bien, y tener un norte, aunque nunca vaya a ser 100% seguro, hace bien. 

“Lo más importante es tener un objetivo” le decía ayer a un ex compañero de trabajo. Creo que lo que estuvo bien hacer en el último tiempo fue eso. Elegir un objetivo, poner fechas, poner destino, y alinearme con eso. Tener objetivos nos da sentido, y cuando tenemos sentido podemos direccionar nuestra energía, nuestras intenciones, nuestra fuerza de voluntad. Hace bien. Fluye. 

Como ya comenté en escritos anteriores, siento que el gran trabajo que tenemos con nuestra mente, es el de armar un tejido. Un tejido que muchas veces no es armónico, no es coherente. Que se desteje, que se lastima. Que a veces se enreda. Y es el trabajo de la araña, es el trabajo del tejedor, el revisarlo, el mantenerlo, el cuidarlo, el mimarlo. El cambiar el trazo. 

Siento que este trabajo que hacemos sobre nosotros mismos es eterno, conlleva un amor sumamente profundo, y trasciende completamente nuestra vida actual. 

Me cuesta escribir esto, sin embargo está bastante presente últimamente y lo voy a bajar. Siento que tengo mucho conocimiento dentro mio. Muchas formas de explicar cosas, muchas respuestas a muchas preguntas. Que soy un gran tejedor, y que también puedo ayudar a muchas personas a arreglar sus tejidos. 

Mucho tiempo me critiqué a mi mismo y me maltraté. Le di voz y fuerza a personajes internos que no fueron los mejores. Me puse a mi mismo en situaciones que me lastimaron. Me vulneré y me llevé a límites que tal vez fueron innecesarios, sin embargo aprendí. Tomé consciencia de mi error y decidí cambiar de rumbo. Tengo una visión clara de hacia dónde creo que la humanidad podría ir, y a mis ojos es sumamente claro que la humanidad podría vivir en un paraíso. Acá mismo, sobre la tierra. Tengo en mi interior las respuestas a cómo podemos llegar a construir ese lugar. Vine con esa información y me frustra bastante no compartirla. 

Hoy estoy llegando a un nivel de seguridad interna dentro mío, en que puedo manifestarlo. Puedo cantarlo a viva voz y declarar mi saber. Estoy amándome a un punto tal, en que me permito compartir esto con quien de corazón este interesado en aprender de mí, y me permita aprender de él o ella. 

Por tener estas respuestas y este mapa en mi interior, no me creo superior a los demás. Muchas veces me acusaron de esto y hasta caí en la trampa de creer que esta acusación era cierta. Hoy se que esto no es verdad, y considero que la humildad y el ser buenas personas, es una decisión que tomamos y practicamos todos los días. 

Hoy soy consciente de que no se es ni bueno ni malo. Somos seres humanos equivocándonos, y es importante que nos pongamos límites y que mejoremos los sistemas que nos rigen, para desfavorecer los malos comportamientos, y favorecer las buenas intenciones y hábitos que nos van a llevar a un lugar mejor. 

Escribo y comparto esto primero para mi. Mi prioridad soy yo. Sin embargo se que esto le puede llegar a servir a otras personas, ya que creo que todos estamos conectados, que somos parte de un mismo organismo vivo, y que si nos ayudamos, podemos dejar este mundo mejor de lo que lo encontramos. 

Por hoy esto es todo, te mando un gran abrazo, y mantenete despierto/a, que mañana es mejor. 

Que vivan los magos.


jueves, 19 de mayo de 2022

Perdido

Estoy en ese momento. Justo en ese momento en el que estás perdido. No hay nada ni nadie que te pueda decir que hacer. Hay algunas señales, algunos mínimos gestos que intentas interpretar. Estás ahí como tanteando a ver que te propone la vida y por otro lado mirando para dentro tratando de charlar con tu corazón, con tu niño interno a ver qué es lo que quiere. A ver para dónde quiere encarar. 

Llegó el invierno y la sensación es de escasez. Qué feo momento para la escasez. ¿Justo ahora, justo en invierno? Mal timing amigo. 

La confianza y la fe están intactas. Tenemos cosas a favor y bases sólidas. Sin embargo el mundo es aterrador. Es TAN complejo, es tan poco nosotros. Esa distancia, ese “no encajar” es paralizante, no nos deja movernos. 

De las noticias, de la economía, de las informaciones que nos llegan del mundo, mejor ni hablemos. Ahí me construí una coraza bastante gruesa, se parece más a una atmósfera ya. Es una capa de escepticismo. En todos estos años descubrí que el mundo está bastante cargado de mentiras, y que muchas veces sacamos conclusiones o terminamos asumiendo cosas que no son verdaderas. Mejor ni me gasto. 

Intentar sembrar verdad en un mundo lleno de mentira parece una misión imposible. Lo más raro de todo es que no hay nada que hacer, es más el trabajo de ser genuinos y fieles a nosotros mismos. No es que haya mucho que hacer. 

Siento que doy vueltas en círculos. Círculos que parecen ser cada vez más chicos. Y con el tamaño se achica todo, se achican mis posesiones, se achican mis anhelos, se achica mi economía. Sabe a muerte, a contracción. 

Así y todo sigo agradeciendo, intentando fluir y seguirle la corriente al universo. Lo que viene es un misterio total y cada vez estoy más entregado. Cada vez me siento menos atado.

También me recuerdo que todo es un juego, que estamos acá para aprender, para integrar experiencias, que todo lo que tenemos, incluyendo esta vida, es prestado. Y que lo importante es usarlo para bien, y seguir sembrando lo que soñamos.

Que vivan los magos.

lunes, 2 de mayo de 2022

Todos en Guerra

Están todos en guerra. Los que tienen porque sienten que no pueden tener más. Los que no tienen porque sienten que a ellos nunca les toca nada. 

Lo difícil no solo es eso, sino que la culpa es del otro. Cosa que ya sabemos, cosa que es vieja vieja como ella sola. Seguimos tropezando con las mismas piedras. Seguimos cayendo en las mismas trampas. 

Qué delgada es la línea entre el límite y la compasión. Por un lado te doy y te ayudo, pero por el otro te tengo que decir que no, que hasta acá está bien. Que no puedo darte más, que te estás relajando. 

Tenemos que ayudarnos, pero que esa ayuda no se convierta en abuso del que la recibe. Tenemos que exigirnos, pero que esa exigencia no se convierta en abuso, del que la pide. 

Y todo el tiempo la línea se desdibuja. A veces cae de un lado, y a veces del otro. Son como olas, momentos de tensión que vienen de a ratos. 

Como una energía que nos atraviesa a todos, y que nos toca ahí, ahí donde nos duele. En esas heridas pasadas, esas heridas ancestrales que todos traemos. 

Es como una onda que viene cada tanto y nos prueba, a ver como reaccionamos, a ver que tan bien estamos cuidando de nuestras heridas. 

Nos confundimos, creemos que el otro es nuestro enemigo. Nos distanciamos, no sabemos hablarnos. No logramos entender lo que nos pasa y reaccionamos atacando. 

Ya no se ni si probamos, o si nos estamos arrastrando, dejándonos llevar por esas olas que nos viven tambaleando. 

Confío en que algún día las vamos a ver venir, en que nuestras miradas van a ser más sinceras, y que en vez de enfrentarnos, o insultarnos, vamos a lograr conectar, darnos la mano, y barrenar esa ola, dejándonos llevar, disfrutando.


Que vivan los magos.




jueves, 28 de abril de 2022

Cuidad querida

¿La escuchás? ¿Te pusiste a escucharla?

Parece que estamos dentro de un volcán. No, estamos dentro de una ciudad. Motores, metales. Todo cruje. Se raspa, chilla, se erosiona. Se gasta, se rompe, se consume. Ensucia.

Es gris, oscura, no tiene muchos horizontes, la gente está triste, usa caretas. Está todo rodeado de cemento, piedra que fue hecha polvo, se hace líquido, toma forma. 

Árboles. Pobres los árboles. Héroes del martirio. Atrofiados, contorsionados. Rebuscados, sucios, tristes, amputados, enjaulados, encerrados, sufren. No están felices acá. ¿Alguien los ve? ¿Los escuchan llorar?

Ciudad, digo yo. ¿Quién sos? ¿Quién te parió? ¿Hija de quien sos? ¿Quién pudo construir esta bestia? Esta mancha gris que hace tanto ruido. 

¿Dónde estás señor? No te escucho. Suena tan fuerte la Panamericana, que no te escucho. A veces un poco se calma, y oigo tu murmullo. 

¡Que orgullo el tuyo ciudad! ¡Soltame por favor! Soltame.. ¡En serio! ¡Me quiero escapar!

Y sigo acá, con éstos zapatos de goma, que en el cemento se agarran bien. 

Sigo acá escuchando todos estos metales y explosiones que no paran. Sigo acá y no se para que sigo.

Ciudad bendita… ¡Si tan solo te escucharan!


viernes, 22 de abril de 2022

Un tejido delicado

Me siento a escribir. De nuevo estoy acá. Rompí mi rutina, la desordené.

Hoy me pregunté: ¿Qué es pensar? ¿Cómo se origina un pensamiento? 

Las preguntas son maestras, hace poco alguien me enseñó a dejarlas sin responder. Son como mineros que van excavando información, o como un sol que va atrayendo hacia sí, cuerpos celestes, que van formando órbitas, un pequeño sistema de información. Son el origen de un nodo de la red de pensamientos.

Suelo pensar que nuestra mentalidad tiene forma de árbol, y ahora caigo en la cuenta de que en verdad son árboles interconectados, o más bien raíces, con nodos, ramas, un tejido sumamente delicado, del cuál somos artistas.

La mayoría de las personas suele buscar vivir nuevas experiencias, probar tal vez un sabor nuevo de cerveza, yo me despierto a probar si luego de activar mi mente, meditar es más difícil. O a intentar lidiar con esa parte de mi rebelde que quiere romper la rutina una y otra vez. Jugar con mis personajes internos. Raro.

Soy raro, lo tengo que aceptar. Creo que todos lo somos, somos únicos y algo vino cada quien a expresar. La verdadera diferencia que suelo encontrar entre muchas de las personas con las que me cruzo, es lo tanto que me sumerjo. Me encanta sumergirme en el agua, buscar toda la profundidad que puedo, aguantando la respiración lo más posible. Tal vez estén relacionadas.

Me levanto a leer. Rudolf Steiner tiene un efecto en mi mente parecido al que tenía consumir marihuana. ¿Podrán ser considerados los libros como una sustancia? Hace poco le dije a una amiga: leer es como entrar a bucear en la mente de otro. 

Estoy un poco perdido, estoy viviendo escaseces que no me tienen bien. Me molestan, me incomodan. Son un incentivo a moverme, a salir de la comodidad a seguir buscando. 

Estoy dando algunas clases en colegios. Todas con fines y proyectos diseñados por mi. Procesos de aprendizaje divinos. Salgo con el alma feliz, llena, extasiado. 

Ayer terminé una clase y pasé por un piano que había en el colegio. Me senté a tocar. Mientras tocaba hablaba con un niño. Recuerdo que me decía: “Vos sabes tocar muy bien”, y yo le respondía, “No, en verdad no se tocar”. Me miraba sin entender. Después intenté explicarle que tocar un instrumento es jugar, y por eso en Inglés se le dice “Play”. 

Fue ahí cuando me di cuenta de que todavía me falta. Los chicos no aprenden intelectualmente. La información fluye de otra forma. Creo que en la primaria aprenden más por analogías. 

Qué locura, qué dolor, qué mal uso de las energías como hoy tratamos los intelectos. Los chicos a esas edades todavía no piensan. ¿Cuál es la necesidad de forzarlos? Ah, cierto. Me había olvidado de que vivimos en una sociedad basada en el abuso. La próxima escribo de eso.

Que vivan los magos.

sábado, 16 de abril de 2022

Imaginación más que

El conocimiento es un gran mandala. En dónde todas las palabras y los conceptos están conectados. Variando sus formas según cada árbol de pensamientos, cada mentalidad.

Nosotros invocamos, la realidad se encarga del cómo, de buscar la conexión. 

La imaginación es más importante que el conocimiento. 

La imaginación es el fluido, el conocimiento la vasija y la curiosidad la linterna, para encontrar la vertiente. 

Nuestra mente es como una raíz invertida. Neuronas y neuronas ordenadas según las experiencias, conocimiento adquiridos por cada ser. ¡Qué importante limpiar nuestras raíces! Intentar ordenarlas. 

Hablando podemos irnos por las ramas, recorrer nuestras calles, nuestras autopistas, repasarlas, y si nos perdemos, o algo quedó muy lejos, desconectado o forzosamente conectado, siempre estamos a tiempo de (humildemente) reconocer el desorden, reordenarlo. 

Cuanto más se expresa un sistema radicular más posibilidades tiene esa planta, ese organismo de desarrollarse correctamente. Nosotros somos un reflejo de eso mismo, albergamos esa inteligencia en nuestro cuerpo. 

Por otro lado, unas de las formas de pulir nuestro árbol de pensamientos, es la de contrastarlo con otros, con otras mentalidades, animarnos, exponernos, expresarnos y de esta manera permitir, o dar lugar, estar abiertos al proceso iterativo de reorganización de nuestras ideas. De las secuencias lógicas a través de las que nos estamos explicando o entendiendo la realidad. 

¡Tenemos la capacidad de reprogramarnos! 

El constante cuestionamiento de nuestras estructuras mentales (programación de secuencias de pensamiento), a través de la autobservación y búsqueda de coherencia entre nuestros actos y forma de pensar, es un ejercicio sano y recomendable para todo aquel que quiera o busque intentar aproximarse a la “mente impecable” como le llama el Budismo. Flawless mind.

Imaginate una esfera de cristal, perfectamente esférica, sin fallas, sin impurezas, a través de la cual la luz puede circular sin obstrucciones. Sin obstáculos. Así me imagino la consciencia Crística (de ahí Cristo). La capacidad de una mente de funcionar en su plenitud sin fallas, entendiendo a la perfección que es lo que sucede, viendo, escuchando y expresando tan solo bien, pues de ahí venimos y ahí vamos. 

Que vivan los magos.


Desfragmentar la Vibra

En plena presencia podemos desfragmentar la vibración. Esto es, presenciar instante a instante cada segundo, cada parte de un segundo y mucho más fino también.

Vemos en cámara lenta todo, cada movimiento, cada sonido, los vemos venir antes de que venga. Se pone todo un poco matrix.

Me pasó dando un taller de compostaje. Estás tan presente que ves cuando se va a levantar una mano, casi hasta cuando alguien va a hablar. 

La conexión es tan pura, es tan profunda. Creo que pasa cuando estamos llevando a cabo nuestro propósito. No se si el mío es este, pero como lo disfruto Dios. 

Cuando practicamos mucho algo estamos en nuestra salsa, entendemos el árbol por completo, sabemos por dónde puede venir o hacia dónde va cada cosa. Somos el corazón bombeando, llevando y trayendo información de un lado al otro. Todo fluye. 

La vibración es una onda, todo en el fondo son ondas. Algunas como nosotros menos densas otras como una piedra, más densas. 

Limpiandonos nos alivianamos, nos hacemos menos densos, podemos conectar con nuestro sentir, con nuestra vibración. 

Afloja, soltá. Animate a la sanación.

Que vivan los magos.


lunes, 11 de abril de 2022

Creativo

Es lunes. Está nublado. Ayer por la noche llovió.

Me levante raro, con ganas y sin ganas. Recé, hice mis rituales, traté de perdonarme, de mimarme, de arrancar con el pie derecho.

Desayuné, medité, elongué, me bañe, y no en ese orden.

Finalmente logré sentarme en la compu, y me puse a ordenar mis escritos. No se puede explicar, no lo puedo explicar. El placer que me da el plasmar mis pensamientos a través de mis dedos, es una sensación única.

La que escribo siento, es mi mente. Todo el resto es un mecanismo para dejarla a ella pintar el cuadro. Elegir las palabras justas, cada una dónde tiene que ir, para hacer este dibujo. Que después te llega a vos, cuando lees las palabras y las transformas en una imagen.

Es como un código, o cuando un archivo se zipea. El proceso es el mismo, aunque la tecnología es mucho más ancestral. Como nosotros. Como nuestros cuerpos, nuestra inteligencia.

Me reconozco creativo, se que lo tengo. Sé que la llama de mi corazón todavía arde, aunque me frustra que ahora sea más tímidamente. Me pegué golpes fuertes, tengo que admitirlo. Y tal vez lo más difícil, sea admitir que en el fondo, fueron contra mi mismo.

Se que tengo algo, que es único y distinto, y me despierto todos los días, tratando de descubrirlo, tratando de relucirlo. Se que todos lo tenemos, y ahí esta la magia, solo que algunos lo buscan, otros ya dejaron de intentarlo, y otros ni siquiera empezaron.

Me reconozco creativo, y curioso por naturaleza, y se que no es algo mío, se que no es una proeza, el acierto es mantener al niño interno vivo, esa es mi certeza.

Con el corazón en las manos, y la mirada en el horizonte sigo buscando crear y mover estos gigantes. Aunque de a poco me voy cansando, y como alguna vez reflexioné, tal vez sea más inteligente ir ligero y preocuparme por mis propios instantes.

Estoy escribiendo después de no escribir por mucho tiempo. Estoy buscando cada vez más, hacer de verdad lo que siento. Somos instrumentos y podemos afinarnos. El desafío está en no traicionarnos.

Estoy repasando mis escritos, los estoy ordenando. De alguna manera siento que me estoy reciclando. Estuve escribiendo temas, y a veces hasta cantando. Hay algo en mi que de salir está tratando.

Es una lucha interna, es algo que se está gestando. Es una batalla que por mi libertad estoy librando. Creo que todos la merecemos y que por nuestros niños internos, la tenemos que seguir librando.


sábado, 29 de enero de 2022

Con sabor a libertad

Con sabor a libertad. Así volví de la reserva San Sebastián de la Selva. Fue conectar con la vida, con la naturaleza. Con eso que nos hace bien. 

Fue tan sutil, que es difícil de describir. Fueron esos silencios prolongados en la Selva. Fue esa noche que nos quedamos escuchando la lluvia. 

Fue ver a los carpinchos salir corriendo cada vez que me veían. Fue conectar con el agua, con la laguna, con los peces, con los pájaros. Oír sus cantos, ver sus expresiones. 

Ver como la naturaleza se expresa y todo el tiempo intenta, e intenta. Lo hace mejor que nadie. 

Fue plantar los árboles. Sentir la tierra en las manos, las lombrices. Conectar con los árboles, ver una víbora alejarse flotando por encima de la tierra. 

Sentir la tela de araña, descubrir el caparazón de una chicharra. Conocer una reserva de yerba mate, nadar en el río Iguazú. 

Fueron decenas, cientos de micromomentos de paz, de armonía, de conectar con mi interior, de conectar con un espacio lleno de amor. 

Fue eso que nos hace bien, eso que nos da vida, eso que nos enseña que todo es más simple y sencillo de lo que podemos imaginar. 

Gracias Matias, gracias Misiones, gracias a Dios. 


Que vivan los magos.


Radical

Son tiempos radicales. Se viene con todo, y vos también lo sentís. Son tiempos de explotar, de éxtasis. Tu cuerpo lo sabe, tu mente también. Todo cambia, el mundo se vuelve cada vez más líquido, va más rápido, se mueve, y si algo es seguro, eso es el cambio. 

Explotan los medios, todos quieren captar tu atención, la competencia es salvaje, no hay escrúpulos. Cada quien hace la suya. Algunos con imágenes agresivas, publicitan la violencia, ¿Se darán cuenta de lo que están reproduciendo? 

Otros, van por el carril del humor. Saben que esa es una de las fragancias más alegres para las almas, saben que el humor es como una anestesia, un momento de paz, en una vorágine despiadada que no nos da descanso. 

Algunos eligen comunicar de forma independiente, están en la suya, y comparten su visión de la forma más objetiva posible. Tratan de no dejarse influir, y cual una flor única en medio de una jungla, se muestran tal y como son. Qué genuinos, que arriesgados. 

También están los que buscan seducir mostrando algún encanto, puede ser su belleza exterior, puede ser un don musical, puede ser un don artístico, un baile, un poema, una anécdota. Los hay que comparten su sabiduría, sus aprendizajes. 

Pero cuidado lector, a veces, tal y como un fruto que se muestra colorido y aparenta dulce, las cosas no son lo que aparentan, y detrás de ese consejo, detrás de esa belleza exterior, detrás de ese entretenimiento, aparece un cobro, un reclamo, una suscripción. Cuidado, con lo que consumís. 

Atravesando un sinnúmero de experiencias, integrando todo lo que podemos, como una nebulosa que se va densificando y que busca convertirse en estrella, vamos medio a ciegas sin entender del todo para que estamos vivos. Vamos viviendo, improvisando, tratando de entender de que se trata toda esta experiencia. 

A veces estamos arriba, a veces abajo. Todo pasa, no te creas mucho tu personaje. Cambiamos de piel constantemente. Quienes no lo saben hacer son arrastrados. Se funden, la realidad los ahoga.

Las analogías naturales son cada vez más útiles. El chamanismo ya no es una rareza, pasa a ser moneda corriente. La biomímesis, o imitar la naturaleza, es una inteligencia que nos va a ayudar a mantenernos vivos, a sobrevivir. Venimos todos de ahí, y si no aprendemos a volver, nos perdemos. 

Después están los círculos, ciclos, figura perfecta si la hay. Los platónicos la usaban para simbolizar la perfección, y el vacío. Dejémoslo ahí, no sabemos bien todavía que es el vacío, pero al parecer, la tierra, el sistema solar, y todo lo que toca la luz, están suspendido en él. Data. 

Ciclos, ciclos, ciclos, todo está hecho de ciclos. La tierra es redonda, la luna y el sol también. Giran en círculos. Las estaciones se repiten cíclicamente, la mujer en su cuerpo cada 28 días cumple con un ciclo, el de la luna. Cada año, es un ciclo, cada mes también, y el día lo mismo. La vida y la muerte al parecer son un ciclo. ¿Y si te digo que el tiempo también es circular? Esta matrix es cíclica, ¿Ahora lo ves? 

Y ahí nomás, al lado de los ciclos, aparecen los fractales. Están por todos lados. En los armónicos dentro de una nota, en que una rama encierra un árbol, en que cada pequeña pieza de la creación, contiene dentro de sí, también la totalidad. ¿No te parece mucha coincidencia que un átomo, tiene un diseño muy parecido al del sistema solar. El universo está diseñado para reproducirse, una y otra vez, al parecer de forma infinita. 

Nosotros, el ser humano, somos todo eso, y mucho más. Todo eso y consciencia. Una palabra nueva, que recién estamos aprendiendo a descifrar. Somos toda la creación, y la capacidad de apreciarla, interpretarla, modificarla. 

Tenemos frente a nosotros, la oportunidad de despertarnos, de expandirnos. De darnos cuenta quienes realmente somos. De sanar nuestras heridas, integrar nuestra sombra y traer el paraíso a la tierra. Como el árbol que junta los pedacitos de carbono, los transforma en madera, usando como combustible la luz. Somos nietos del árbol, cuidemos a nuestros maestros, respetemoslos, veneremos la tierra, y tal vez, si aprendemos a bajar la cabeza, a ser humildes, nos permita seguirla habitando, en paz, en armonía.

Que vivan los magos.


sábado, 15 de enero de 2022

Sumarse Todos

Somos miles, somos millones. De almas, de seres que vinieron a este momento, a esta era. Se sincronizan todos los ciclos, todas las crisis, es todo ahora. 

Son 20, quien sabe tal vez 30 años que tenemos por delante, y que pueden llegar a cambiarlo todo. Nadie logra predecir bien, o sabe que es lo que va a pasar en las próximas décadas. 

Si la tecnología va a tomar consciencia propia y dominar al humano. Si la naturaleza va a resistir el desgaste al que la estamos sometiendo. Si la raza humana va a enfrentar una extinción masiva. Si vamos a lograr achicar las desigualdades reinantes y usar la tecnología para lograr que la riqueza circule bien entre todos los seres, células de este gran organismo. 

Si como especie finalmente vamos a lograr tomar conciencia de que somos una entidad que funciona en conjunto. Que todos estamos conectados al resto, inevitablemente, nos guste o no. Compartimos, al menos, el aire dentro de esta esfera de fluidos, este vientre que es la tierra, que nos gesta a todos hacia quién sabe dónde.

Lo cierto es que todos vinimos a ser espectadores del show. Queremos verlo, vivirlo, sentirlo, experimentarlo. Queremos ser parte de la historia, de ese gran drama que es toda esta creación. 

Una obra, una película infinita, que se expande, se reproduce, y sigue y sigue infinitamente. Somos miles de almas, viviendo miles de experiencias. Naciendo al despertar y muriendo al dormir, día a día. Miles de ciclos, todos con una oportunidad única. La de des-cubrir, la de lograr despertar al drama, y ver lo que es, con ojos de verdad. ¿Qué es? No lo sé aún, cada quien con su camino. 

Te regalo mis ojos, te regalo mis síntesis. Lo que aprendí también es tuyo. Compartiendo yo fluyo. 

Sigamos despertando. Sigamos multiplicando.

viernes, 14 de enero de 2022

A medias

Estoy como sin energía. Me siento a medias. Como algo que quiere, pero no puede. Como que va a salir, pero no se anima. 

Y es así con todo. Con el sexo, con la cocina, con mis proyectos, con mis textos. 

Va y viene. Es y no es. Ganas y nada. Viene y se va.

¿Qué es lo que falta? ¿Qué es lo que me pasa? 

¿Será este desinterés que me produce el mundo? ¿Serán estas ganas locas de escribir que nunca me animo a ordenar y a publicar? 

¿Será miedo al fracaso? ¿Miedo al éxito? ¿Heridas pasadas que no terminan de sanar? 

Estoy sentado arriba de un tesoro. Lo sé. Pero todavía no encuentro la llave. 

Se me derrama la teoría entre los dedos. Y cada tanto logro encontrar una pepita, una síntesis. Y me cae una data, logro hacer una nueva conexión. Sin embargo la sequía sigue estando. Y no encuentro por dónde germinar.

No me rindo. Sigo buscando. Sé que voy a llegar a casa, y que el camino está. Lo siento. 

Me cuesta este mundo. Lo siento vacío. Lo siento muerto.

Estoy despierto.

martes, 4 de enero de 2022

No sé

De verdad que llegué a uno de esos momentos en que medio que se frenó todo. Venía con las cosasmedianamente claras recorriendo un camino que estaba seguro (tal vez ahí el problema) me iba a llevar a

buen puerto, que creí que era una posible salida de todo esto en lo que estamos metido


Para serte sincero, el mundo me da un poco de asco. Ayer “en broma” le decía a un amigo “¿Por que por qué en la tierra? ¿Por qué un ser humano? ¿No podía ser otra raza, un poco más empática, un poco más evolucionada?” 


Me cuesta este mundo, me cuesta el planeta tierra. Me cuesta aceptar lo mal que nos tratamos, lo egoístas que somos, como no respetamos el mundo que nos fue dado, como no veneramos la magia, la grandeza de toda esta creación que está a nuestra disposición. 


¿Tan brutos íbamos a ser para tomar todo y usarlo como si fuese nuestro? ¿Cómo no nos damos cuenta de que todo está a nuestra disposición para que lo compartamos? Para que lo cuidemos, para que aprendamos a querernos, a nosotros entre nosotros y a las especies que nos rodean como parte de una creación que es mágica, simplemente es música, colores, formas, sabores, todo desplegándose a nuestro alrededor, para que lo disfrutemos, para que cuidemos, para que lo honremos. 


Recibimos el mundo, nos lo dan nuestros antepasados. Es un préstamo, lo vamos a vivir unos años. Años que en verdad no son nada, son una pizca de polvo, en un desierto, un suspiro en un vendaval. Años que nos son regalados para que podamos aprender, para que experimentemos, para amar, para reír, para llorar. Y después nos vamos, nos vamos del mundo, nos vamos del cuerpo, seguimos de largo. ¿Estaría bueno devolverlo bien no? Los bancos por un préstamo de dinero cobran una tasa de interés… El planeta, el mundo, la creación, nos prestan todo esto a cambio de qué? ¿A cambio de nada? ¡La vida es el mejor préstamo que tenemos! ¿Lo estás aprovechando?


Y yo ahora trabado. Sin saber bien para dónde encarar. Con una sensación de que todo me desmotiva que es realmente muy fuerte. A ver, que no se malentienda, no es la falta de ganas de vivir. Me levanto a la mañana agradecido, entiendo el milagro. Me inclino de agradecimiento por tener un cuerpo, por estar sano, por tener una familia que me quiere, por la abundancia eterna que pone a disposición nuestra la naturaleza, sin embargo no le estoy encontrando la vuelta. No logro encajar. Estoy pensando en ponerme a hacer algo, muy sencillo, muy básico y tal vez tratar de… ¿Hacerme el gil? ¿De hacer como si esta consciencia no me atravesase? ¿Será esa la carta?