miércoles, 28 de febrero de 2018

Cirujía y Jardines

Poco a poco, a medida que avanza el autoconocimiento, a la vez que la vida se vuelve más profunda, más simple y más compleja a la vez, siento como si me estuviese volviendo algo cirujano. 

Que gran desafío es tener la habilidad de distinguir cuando lo que tenemos dentro es una maleza, y cuando una flor. El problema debe de ser que a veces las confundimos y nos castigamos de más y  nos amputamos las flores o nos relajamos de más y dejamos que la maleza crezca demasiado. 

En estos años de práctica, años de hacer analogías mentales, de tratar de entender como funciona el jardín del corazón, llego una y otra vez a las mismas conclusiones. Bien simples. Bien básicas. Todos los jardines son jardines, y funcionan como tales. 

A veces es mejor y más fácil regar, fertilizar y hacer crecer aquello que preferimos, y a eso que no queremos, que nos quita energía, o que no nos hace bien, simplemente retirarle nuestra atención. Recordemos que lo que se resiste, persiste. Algunas yerbas, cuando tratamos de arrancarlas, se vuelven más fuertes, mientras que del otro lado, aquellas flores que tanto disfrutan con nuestra atención y cuidado, nos miran con recelo y esperan de nuestro cariño, nuestra atención. 

He escuchado alguna vez, hace no mucho a algún maestro diciendo que menos malo sigue siendo malo, sin embargo, un poquito de lo bueno, simplemente es bueno. 

Apuntémosle al centro. Hagamos florecer el bien, el planeta y las generaciones futuras nos lo van a agradecer. 

Que vivan los magos. 

martes, 27 de febrero de 2018

Mañana ideal - parte 2

Termino de tocar la guitarra y me siento pleno, recargado, ya volvieron a mi las ganas de crear, de hacer, de ser. 

Voy a revisar la compostera, la revuelvo, la miro atento. Las lombrices están sanas, encuentro huevos. Se están reproduciendo y produciendo buen humus y lixiviados. Junto los lixiviados, agarro la regadera y me voy a la terraza a atender mis plantas. 

Me siento un pequeño agricultor, lo que estoy aprendiendo de plantas y de abonos en este último tiempo es impresionante. Reviso los fertilizantes que están fermentando, armo las mezclas y me pongo a regar. 

Las plantas están sanas y la cosecha va a ser buena. Me regocijo pensando en toda la gente que vamos a poder curar esta temporada. Me siento bien por soñar, pensar y querer hacer el bien. Estoy en paz conmigo mismo. 

Termino de fertilizar las plantas aplicándoles los lixiviados foliarmente (en las hojas), las miro un poco más, las huelo, ordeno, limpio todo y bajo.

Riego las plantas del balcón y la compostera. Estas requieren menos atención. Guardo todo y me voy a desayunar. 

Abro la heladera y dentro está llena de frutas. Hice la tarea y estoy bien abastecido. Elijo un mango, un durazno, un melón y una manzana. Corto todo, le agrego maca, coco rallado, maníes, avena, aceite de maní y pasta de maní. 

Con el bowl lleno, una sonrisa en el corazón y las ganas de ponerme al servicio del mundo, empiezo mi día. 

Que vivan los magos. 

lunes, 26 de febrero de 2018

Mañana ideal - parte 1

Me despierto, abro los ojos, la luz está entrando por la ventana y el sol está a punto de salir. Estoy semi tapado por las sábanas y desde afuera entra una leve brisa que acaricia mi cuerpo. Me siento liviano, descansado, fresco. Respiro bien hondo, agradezco estar vivo y casi de un salto, me levanto. 

Voy al baño, orino, me quedo pensando en mis sueños. Paso al living, me asomo al balcón, respiro un poco de aire fresco, me distraigo con la compostera, miro a ver si junto lixiviados. 

Vuelvo al living, me siento. Me pongo a escribir un buen rato. A bajar mis pensamientos, a esclarecer mis ideas. Todo fluye bien despacio, nada me apura. Pienso con mucha calma en los problemas laborales que tengo para resolver, con la certeza de que van a ser resueltos. Les dedico un flujo de pensamientos menor. Están en segundo plano mientras mi cabeza se aclara, los problemas se van desmembrando solos, desenredándose, disolviéndose. Todo de a poco, decanta. 

Termino de escribir y me siento a meditar, a respirar unos 20 minutos. Me relajo, me concentro en mi cuerpo, en sus distintas partes, trato de amarme todo, todo lo que puedo. 

Termino y agarro la guitarra. Estoy contento, ando con ganas de descubrir nuevos acordes, vamos a ver o escuchar, que tienen las cuerdas para enseñarnos hoy. Me quedo con la guitarra, perdido tocando, inventando algún mantra que me llene el alma. 

Y ahora, me voy a sentar a meditar en un rato, y mañana termino de escribir mi mañana ideal. Son las 7:20 de la mañana, todavía tengo 2 horas para amarme antes de que empiece el día. ¡Voy a aprovecharlas! ¡Buen lunes! 

Que vivan los magos. 

viernes, 23 de febrero de 2018

Carta a mí

Estimado Martín. Es un gusto escribirte nuevamente, hace mucho que no lo hago. Sucede que de tanto en tanto me desconecto de vos mismo y hoy me gustaría que nos acercáramos un poco más. 

Quería felicitarte por el gran trabajo que venís haciendo estos últimos años. Por tu eterna búsqueda de armonía y coherencia y por tu respetable fidelidad a tus creencias e ideales. 

Desearía verte un poco más descansado, haciendo más actividad física y trabajando de forma más ordenada y placentera. Creo que tenés un gran potencial creativo que todavía no terminas de explotar completamente, y eso se debe a algunos pequeños ajustes que todavía te hacen falta hacer. 

Como vos muy bien sabrás, tu gran capacidad creativa y de expansión a veces te hacen perder el foco y eso hace que la energía creativa se disperse y se demore la concreción. Para ordenar esto es muy importante que pongas especial atención a tu disciplina y definas un orden de prioridades en la materialización. 

Tenés pendiente la planificación de tu visión aplicada a la próxima década y entiendo que si le dedicas uno o dos días vas a poder ordenarte definiendo un orden de prioridades. El tiempo que requieren este tipo de planificaciones es de unas pocas horas un par de veces al año. No cuelgues, esto es prioridad. 

Como siempre te digo, tenés todo, solo te hace falta hacerlo brillar. Te deseo un camino de paz y sabiduría, 

Que vivan los magos. 

jueves, 22 de febrero de 2018

Fluir

Ya escribí sobre el fluir. Estoy casi seguro. Ésta es una nueva vuelta de la espiral.

Aprender a fluir es una de las grandes maestrías que hoy tenemos disponibles. Tal y como decía en el post anterior, vivimos en un gran útero lleno de líquido y uno de los grandes aprendizajes es saber cómo movernos dentro de él. Como viajar por el planeta en armonía con lo que nos rodea. 

Tenemos la capacidad de que nuestros movimientos se vuelvan uno con los de nuestro entorno. Tal y como pasa con un jaguar, o un árbol. Cuando vemos una criatura del mundo animal, nos damos cuenta de lo tremendamente armoniosos que son con lo que los rodea, es como si no hubiesen resistencias. 

Nosotros, siendo partícipes de la creación, y parte de ella, también podemos entrar en ese fluir. Podemos viajar y atravesar esta realidad sin que nos genere resistencias, y para eso la gran maestría está en soltar. 

Si soltamos fluimos, nos armonizamos. Vamos por el mundo relajadas, pero firmes, como un atún cruzando los mares. 

Fluir es llevar al máximo nuestra capacidad de sentir, de estar atentos, presentes, de percibir lo que nos rodea. Es también sintonizar la mente con la frecuencia de los sentidos y dejar de lado todos esos pensamientos confusos y abrumadores. 

Como verás, yo también estoy descubriendo lo que es fluir, por suerte, en algún momento de mi existencia tuve la dicha de poder fluir y sentir lo que significa andar sin resistencia. Nos invito a que tengamos paciencia, con la tranquilidad y la calma que implica saber, que la iluminación también es una ciencia. 

Que vivan los magos. 

miércoles, 21 de febrero de 2018

Imaginación

Suena a revolución, a transición, a algo que está en movimiento, en acción. ¿Alguna vez te percataste de que esta palabra invoca a una imagen?

Siempre pensé a la imaginación como a la capacidad de evocar imágenes. Una capacidad de síntesis en verdad, gracias a la que podemos convertir el lenguaje, las palabras, en formas, en objetos. 

La imaginación es completamente ilimitada, infinita y se puede aplicar a prácticamente todo. Podemos estar cosiendo e imaginar un nuevo punto, porque no tal vez cocinando e imaginar un nuevo sabor, o un nuevo corte. 

Esta realidad tiene una particularidad, al menos a mis ojos, que es que todo parece estar entrelazado. A diferencia de lo que la gran mayoría cree, vivimos en una gran pecera, un útero, en donde el aire también es un fluido y estamos nadando, viviendo, riendo entre un mar de átomos todos agrupados de distintas formas, geometrías que dan lugar a los objetos que nos rodean. 

Teniendo esto presente, e imaginando este mundo como una gran red de partículas que se tocan, me es inevitable tratar de ordenarlas o desordenarlas. Buscar nuevas formas, nuevas geometrías, nuevos sonidos, nuevos objetos. 

En verdad, nada está definido.

Que vivan los magos. 

martes, 20 de febrero de 2018

Sangre y agua

Son lo mismo. Están por todos lados. No deja de maravillarme como el agua esta en todo y al igual que elementos como el oxígeno, lo unen todo. 

El agua es la sangre del planeta. Recorre la tierra a través de sus ríos o venas y le va dando vida a innumerables ecosistemas. Una gran parte de este trabajo lo podemos ver, está a la vista, sin embargo la otra es invisible, como muchas de las composiciones naturales, son silenciosas. 

A través de todos estos circuitos además, la inteligencia natural se encarga de distribuir los nutrientes, esas diminutas piezas esenciales que agrupadas, en distintas estructuras, dan lugar a las infinitas formas de vida. 

¿No es increíble semejante orden desplegándose ante nosotros día a día?

¿Cuánta inteligencia invisible yace ante nuestros ojos que todavía no logramos apreciar?

Y detrás de todo esto, el agua, la sangre, que lo atraviesan todo y a su vez lo armonizan, lo nutren, le dan vida. 

Además, y otro gran regalo para agregar, es que esa inteligencia vibra en nosotros. Somos parte de eso. Somos un reflejo. 

Que vivan los magos. 

lunes, 19 de febrero de 2018

Perdonar

Perdón. Así con acento en la "o". Una vocal cerrada que cuando la cantamos lleva la energía del cuerpo al estomago. Es una palabra fuerte. Una palabra con la capacidad de sanar, de curar, y mucho. 

Creo que el perdón es algo que nunca terminamos de entender por completo. De hecho a veces pareciese que lo usáramos casi como si fuera un recurso escaso. Supongo que en un mundo lleno de heridos como este, es probable que lo sea. 

Sin embargo nosotros en cuánto al perdón, por suerte somos como nuestro propio banco central, somos como la reserva Federal de los Estados Unidos, podemos emitir todo lo que queramos, y es más, creo que no se devalúa. Siempre y cuando sea con sinceridad. Siempre y cuando tenga un eco en los mares del corazón. Caso contrario es vacío, no sana, se nota, queda feo. 

Cuando perdonamos, en verdad, no lo hacemos por el otro, lo hacemos por nosotros mismos, es casi un acto egoista. Es egoista y a la vez altruista. Decidimos otorgar, invocar al perdón para librar al otro del daño que nos causó. Lo estamos diciendo "Che, tranqui, no pasa nada, yo me puedo curar, guarda tu navaja, trata de no volver a hacerlo, sos libre". Lo liberamos. Puede volar. Se siente más liviano. Es más sostenible. El vínculo se sana. Volvés a tu casa con una sonrisa. 

Cuando perdonás, te perdonás. Dale ¡Soltá!

Que vivan los magos.

domingo, 18 de febrero de 2018

Oscuridad

El cielo se pone gris, se acerca la tormenta. Suenan los bajos sostenidos, los músculos se contraen, el cuerpo se tensa, las ideas se amontonan, se disipa la claridad. Hay olor a podrido. Los ojos se ponen rojos, el latir se acelera. Llegó la oscuridad. 

El alma se llena de miedo, se achica. El corazón duele y el estómago también. No sabemos que hacer. Todo está inmóvil y se pone pesado. Sos vos contra el mundo, estás cansado y ya no querés luchar más. Tenés ganas de soltar todo, de rendirte. Estás empantanado hasta el cuello, sin embargo solo querés flotar, soltar. Mires para donde mires, las salidas están cerradas, hay sombras cubriéndolas. Hay caras de vos que nunca supiste que existían. Caes de rodillas. 

Empezás a rezar. Recordás la fe. Después de todo hay algo adentro de la carne. Hay un mundo oculto. El afuera es insoportable, no lo aguantás, te vas para adentro. 

Al principio aparecen los juicios, los miedos, capas de confusión. Ahora ya estás volando, encontraste un mundo nuevo en tu interior. 

Hay luz. 

Que vivan los magos.


sábado, 17 de febrero de 2018

Los Espíritus

A mi modo de ver las cosas, todos estaríamos mejor, si miráramos en los ojos de esos mares, mares. Ya nunca voy a poder escribir esas palabras sin que suene la melodía de los espíritus en mi cabeza. 

Ayer los fui a ver. A escuchar. Visité uno de esos templos que ahora son cuadrados, bastante oscuros y sucios. Sobretodo cuando termina la función. Una pena la verdad. Estamos aprendiendo, paciencia. 

Niceto club es uno de los mejores para mi. Se escucha muy bien, y ojo con esta, tiene muy buen acondicionamiento del aire. Con lo cual los pulmones no sufren tanto. Buena respiración, buen sonido, cada tanto un poco de agua, buena música, y a meditar. No se necesita nada más. Nada más. 

Bailar en estos templos es hermoso, y ayer Prietto y sus secuaces lograron prender un rato el fuego. Qué manera de brillar. A mis ojos un ejemplo. Un ejemplo de personas que siguieron a su corazón, y que pusieron en marcha sus dones y talentos para regalarnos una parte de ellos. 

Las canciones suenan bien, las voces en vivo eran tal cual las del disco, la verdad es que no se podía pedir más. Va, si me sincero un poco, tuve una noche bastante oscura. Pensamientos llenos de odio y de lujuria. No tengo bien claro porque ese brote de sombras ayer. No importa, me quedo sin hoja y quiero arrancar el día. Quedará para analizarlo la próxima.

Recuerden visitar los templos cada tanto si pueden, y más si los que le dan vibra son los Espíritus. 

Que vivan los magos. 

viernes, 16 de febrero de 2018

Vaciar

Cada tanto toca. Es difícil no lo niego, no estamos acostumbrados a la vacuidad, no la conocemos. 

Todavía recuerdo aquella cena en la Farola de Olivos con Fiorella cuando me habló de la birome. Me preguntó que qué era esa birome mientras la señalaba. Respondí que una birome, y ella me corrigió. Me dijo que estaba equivocado, que eso dependía de quien mirara el objeto. Que para un perro esa birome iba a ser un tuvo plástico, tal vez un juguete, por ejemplo. 

Ese simple relato hizo un click en mi mente, recuerdo como se generó un profundo vacío dentro mío y todo pareció cobrar vida. De repente estaba sumamente atento a todo, podía percibir mucho más detalles de lo que sucedía en el restaurant. Duró tan solo unos minutos. Por primera vez creí haber sentido la vacuidad. 

Me reconozco ignorante de estos conceptos, por eso es que trato de usarlos con cuidado. Vaciar nos permite ordenarnos internamente, dar lugar a lo nuevo. Lo podemos lograr saliendo a correr, tocando un instrumento, haciendo yoga o sentándonos a meditar. Hay tantas formas de vaciar como personas que se lo propongan. 

Vaciar es soltar, es reconocernos simples, es bajar el ritmo de la mente y simplemente sonreír por estar presentes. 

Que vivan los magos. 

jueves, 15 de febrero de 2018

Como un niño con una pieza

Lunes. Todo vuelve a empezar. Me voy tomando las mañanas bien despacio. Eso me está ayudando a poco a poco bajar el ritmo. 

Que estupidez la vorágine en la que vivimos. Corremos y corremos y no tenemos ni idea de hacia donde vamos. ¿No sería más inteligente frenar, parar la bola, levantar la cabeza y mirar hacia donde se abre el campo de juego?

Hoy el mundo está inmerso en un claro frenesí. Es una especie de apocalipsis zombie. Es como si una gran parte de la humanidad estuviese actuando una y otra vez de forma automática, sin cuestionarse absolutamente nada. O muy poco. Es como si una parte de nuestra especie estuviese dormida. 

En cuanto a la otra minoría, yo creo que viene bien hacer la analogía y pensar que está "despertando". 

Es como si de a poco empezásemos a conectar los puntos, a entender que lo eventos no suceden porque si, que existen leyes como la ley de CAUSA y EFECTO, y que hay una cierta unidad o porque no llamémosle "matrix", que lo conecta todo. 

El empezar de a poco a coquetear con esta idea, es como empezar a jugar con una llave muy delicada que tiene un potencial devastador. Es devastador ya que el cambio que le puede producir a la forma pensamiento anterior es radical. 

Hoy en día, a mi forma de verlo, la forma pensamiento que reinaba ha quedado obsoleta y se ve como un papel arrugado cuyos vértices no son muy claros y es por eso que no hay una gran fluidez de ideas o capacidad de expresarlas para quienes todavía utilizan para pensar esa forma. Es como si la lógica en cierto puntos se "rompiese". 

La forma pensamiento nueva es mucho más abundante, da lugar a la mayor parte de las nuevas ideas y hasta engloba a la forma anterior. No la niega, la abarca. Para quien todavía adopta la forma anterior, la forma nueva representa muchas contradicciones, muchas creencias nuevas no aceptadas. Para quien ya porta la forma nueva al hablar con alguien cuyas creencias están "desactualizadas", puede ver como la otra persona lucha por tratar de encajar las nuevas ideas en su vieja estructura, así como un niño busca introducir una pieza en una forma. 

Que vivan los magos.

martes, 13 de febrero de 2018

Lo sagrado

Ayer tuve la juntada de la Red. Para mi la juntada fue esa, que querés que te diga. No conozco en mi realidad una juntada donde se respire tanto propósito como pasa ahí. Es una locura. Cuando varias personas, de corazón, están y se encuentran para soñar algo en conjunto, a partir de ahí, lo que pasa, es un poema. Es... y perdón por el abuso que voy a hacer de la palabra, sagrado. 

Sagrado por lo espontáneo, sagrado porque se respira bondad, sagrado porque hay muchas risas, sagrado por la calidez, por el buen trato, por la gratitud, por el optimismo, por el servicio, por el querer ser. 

Me toca (y elijo) rodearme, brindarme, pensar, sentir y ser, con personas que son maravillosas, con personas muy abundantes. Son magos, ilusionistas. No por que hagan magia o ilusiones. Todo lo contrario. Lo son porque supieron romper el hechizo, supieron entender que hay algo más allá que lo que el mundo nos ofrece. 

Que hay una música silenciosa, sonando bien bajito y suspirando desde el fondo y que para poder escucharla, lo que hay que hacer es cerrar bien los ojos, respirar bien hondo y escuchar la voz de ese niño, que llegó al mundo sabiéndolo todo. Que nació escapando de la muerte para volver a verla al final. Sabiendo que todo lo que se vive es un regalo y que mejor aprovechar cada bocado, que a la hora de tirar los dados, redundantemente, todo y nada, está dado. 

lunes, 12 de febrero de 2018

Constancia

Volver a empezar. Retomar. Dejé de escribir unos días. Que pecado. Hoy lo estoy volviendo a retomar. Que importante que es, que cada vez que decidimos discontinuar con un buen hábito, sepamos perdonarnos. 

Sepamos seguir adelante y no ponerle mucha energía a los fracasos. Si le dedicamos pensamientos de más, nos enganchamos, terminamos por arroparnos con nuestro propio pesimismo. Lo mejor en ese momento, cuando estamos enganchados, y logramos darnos cuenta de eso, es cambiarnos. Cambiar la ropa mental, cambiar el sentido de los pensamientos. Buscar lo positivo. Buscar sumar. 

Como todo es un hábito, un ejercicio, es recordar que es mucho más abundante hablar con el corazón y sentir cada palabra, que darle rienda suelta a la mente para que conquiste una mente ajena, sin otra cosecha que el propio orgullo fútil que ya nada nos aporta. 

Hoy estoy descansado. Puedo pensar un poco mejor. Que maltrato este de llevar estos ritmos de vida que a veces nos tienen arrastrándonos a nosotros mismos. 

Que placer comer bien, dormir bien, estudiar, poner el conocimiento en práctica. Hacer que fluya, repartirlo, sembrarlo, cosecharlo, juntar semillas. 

Una y otra vez me repito, casi como un mantra, a mi mismo, lo muy agradecido que tengo que estar por la vida que llevo. Que siendo paciente, constante y disciplinado y aprendiendo a jugar este juego, voy a poder cumplir con mi misión, voy a sanar mi ego. 

Que vivan los magos. 

domingo, 11 de febrero de 2018

Domingo, propósito

Domingo. Domingo de agua. Me despierto y hoy estoy con ella, mi compañera. Hoy mi otra mitad. Ella que me quita la soledad, me ayuda a recordar que no estoy solo, que además de la práctica solitaria de amarnos a nosotros mismos, hay quienes nos abren su corazón para que podamos vernos reflejados. Para que podamos poner en marcha la extraña alquimia del amor. Esa montaña rusa de sensaciones que a veces hasta nos da miedo saber hasta donde nos puede llevar. 

Lo que creo que pasa es que la forma en que pensamos ya no va más. Se puso vieja. Se oxidó. Y ahora la realidad nos pide a gritos, nos suplica que cambiemos la forma pensamiento. 

El pensamiento también tiene forma. ¡Es hora de empezar a darle forma a aquello que no vemos! Grita mi corazón. 

Y de repente este ejercicio de escribir cobra sentido. Justo después de un pico de bajón. Justo cuando mi cabeza me estaba preguntando: ¿Para qué estás haciendo esta pavada? Pavadas hacen los pavos, yo escribo. 

Escribo porque se lo que siento, escribo porque mi elemento es el aire y mi don hacerlo tierra. Para eso estoy acá, para transformar el mundo de las ideas en estructuras orgánicas que faciliten la regeneración de la tierra. 

Vos también estás acá para algo. ¡No sos un accidente de la creación! Ese pensamiento es compostable. Mutá, transformá, cambiá. Es hora de re-generar. 

Que vivan los magos. 

sábado, 10 de febrero de 2018

Pasado suicida

Historias. Recorridos. Hilos que unen. Creaciones que se entrelazan, sobreponen y sobrepasan para dar lugar, segundo a segundo, al tan sagrado momento. 

Es que llego al presente y me tiembla el pulso. Me da miedo. Todo a la vez es tan perfecto y tan ruin. Que manía la nuestra, la de usa esta creación para armar este chiquero, que no por ser un baldío, deja de tener su luz, su llama. 

Y vamos por la vida, medio errantes mitad despiertos, mitad dormidos. No muy conscientes de nuestros latidos, si más bien aferrados a nuestros gemidos. Que no se sabe si son de gusto o de pena. Todo depende de donde ésta vez el péndulo frena. 

¡Es el azar que con sus decisiones condena!, grita un joven borracho y fumado en un momento de lucidez. 

¡Que estupidez! le responde un amigo. Quede de azar no sabe nada, perdió todo apostando con muy poco. 

La historia sigue y sigue, y ya nadie nos persigue. Son los hilos que de tanto en tanto coinciden, transformando la causa en efecto permitiendo que día a día el pasado, sin respiro, se suicide. 

Que vivan los magos. 

jueves, 8 de febrero de 2018

Espejos

Sigo construyendo sobre los reflejos, Me dan ganas de tirar un poco más de este hilo. Siento que de esto tengo un poco más de data. Quiero sacarla, compartirla, expresarla, darle forma, multiplicarla. 

No deja de maravillarme como en esta realidad las cosas funcionan de a pares. El bien y el mal, la luz y la oscuridad, el culpable y el inocente, el maltratador y la víctima. Es como un péndulo, que oscila de un extremo al otro. A veces toca estar de un lado y a veces del otro. Son las "caretas", las "caras" de las que hablé en el post anterior. 

Muchas veces nos toca encarnar, activar, hacer algún personaje (víctima por ejemplo) y lo difícil es recordar que no somos eso. Que esa es tan solo una de las caras del prisma, que nos fue dada para pulirla. 

Esto además quiere decir, que nos convertimos en víctima, nos polarizamos para ese lado, solo cuando nos encontramos del otro lado con una carga opuesta. En el caso de la víctima sería el "maltratador". 

Es ahí donde empieza la danza de los espejos. Es ahí donde empiezan a jugar los personajes las "caras" del prisma. En inglés hay una frase que dice "it takes two to tango". Algo así como; "se necesitan dos para bailar un tango". Es tal cual. No puede existir un culpable sin un acusador. No puede existir una víctima sin un maltratador. Somos la mitad responsables de todo lo que nos pasa. El problema es que ni siquiera aceptamos la mitad que nos corresponde. 

Por lo general nos vamos al extremos y responsabilizamos al "afuera", a lo "externo" de nuestras penas. Cuando tal vez lo de afuera es tan solo un espejo de lo que llevamos dentro, que tan solo nos facilita el encuentro. 

Que vivan los magos. 

miércoles, 7 de febrero de 2018

El reflejo

Los 4 acuerdos, la teoría de los espejos, enterarme que mi kin Maya es el de un espejo blanco. En mi cabeza se unió todo. Desde que empecé a filtrar el funcionamiento de las relaciones humanas a través de la lógica de los espejos, ya nada volvió a ser igual. Fue como comprar anteojos nuevos, ver el mundo con otra forma. 

Somos como prismas, cristales, que se van chocando los unos contra los otros. Los cristales además, según su grado de pureza (limpieza) dejan pasar mejor (conducen más) la luz. En las partes del cristal en donde se encuentra una sombra (oscuridad) el flujo se traba, no fluye, y al parecer la sombra adquiere una carga, una cara. 

Cuando un elemento esta cargado, puede ser atraído o atrae a otros. Es de esta misma forma que funcionan las sombras. Cuando una persona fue maltratada, se generó en su ser una sombra y ese cristal quedó cargado. Como un funcionamiento natural, como si las personas, los seres fuésemos cristales y el planeta un medio, es decir una solución. Los cristales se van atrayendo y repeliendo, catalizando las oscuridades. A veces anulándolas, y otras veces esparciéndolas. 

De este modo, el planeta cuenta con entramados, con matrices de luminosidad y oscuridad que dictan el comportamiento del inconsciente colectivo. Tal y como dice Prem Baba: "Al transformar la sombra en uno, la sombra colectiva también se transforma"

"La comprensión es la luz y la luz inmediatamente disuelve la sombra"

Que vivan los magos. 

martes, 6 de febrero de 2018

Retomando el hilo

Me desconecté un poquito. Fueron unos 2 días. Ya volví, ya estoy acá. El piso está un poco sucio, la casa no del todo en orden, pero nada que no se pueda solucionar bailando y con un poco de música. 

Esto de escribir me parece una locura. Claramente me está cambiando la vida, me está formando de un modo que no imaginaba. Me ayuda a ordenar mis ideas, a pensar más despacio. Que valioso que es saber bajar un cambio en este mundo tan compulsivo. 

Nos vamos por las ramas, queremos expandir nuestras fronteras. Sin embargo, lamentablemente a veces lo hacemos de forma inconsciente, tratando de escapar, a punto de perder el eje, y después nos cuesta volver. Nos cuesta retomar el hilo. 

¿Que hilo? ¿De que es el hilo? Es el hilo de la intención. Es el hilo que nos une, la línea de vida que sale de algún lugar cerca del ombligo y nos permite conectarnos a esa fuente, ese elixir. Ese Santo Grial del que podemos tomar y perseguir, para vivir sonriendo y cada día alegremente caminar un paso más hacia la muerte. 

Es el cordón umbilical del propósito. Es eso que nos une con nuestra razón de ser. Es en torno a lo que orbitan, giran nuestros dones, nos hace brillar desde mucho antes de nacer. 

Cada tanto lo siento, a veces casi que lo veo. Ahora mismo se encendió un poco. Es como si brotara fuego. Que abundante nuestro mundo interno, hay todo un paraíso ahí latiendo. En cuanto lo empecemos a sacar, se acaba este infierno. 

Que vivan los magos. 

lunes, 5 de febrero de 2018

Vaciar

Me estoy vaciando. Sacando todo afuera. Ya ni importa lo que pienso, ni si lo que se hace es a mi manera. Mis sueños, mi mundo, mis ganas, mis creaciones, a veces son mías y a veces me las roban a los tirones. 

¿Me valoro? ¿Me expreso? ¿Me expongo? Mejor que hago un Nespresso, y me voy a trabajar solo al fondo. 

Quiero que las cosas cambien, que el mundo mejore. Quiero que la gente tenga casa y comida y que los jubilados puedan morir en paz, los últimos años de su vida. 

Los políticos no me dan asco por lo ambiciosos, o por corruptos, me asquea su cobardía, que les falten huevos. La Argentina está desordenada, está descontrolada. Se rompió el pacto social, ya nadie confía. 

Se a ratos soy amigable, soy suave. Quienes me rodean quieren jugar conmigo. Soy amable. Sin embargo me empalago fácil y rápidamente me vuelvo detestable. ¡Que inestable, que cambiante! No me jodas, correte de adelante. 

Y sigo y sigo buscado, con la firmeza de un comandante. Se que a poca distancia se encuentra mi tan soñado mundo abundante. No es un delirio, ni tampoco un sueño, son creaciones bien fáciles que llevo por dentro. 

Correré hasta lo que den mis muslos, pensaré hasta que me duela el bocho, frenaré, meditaré, soñaré, pero lo que me tengo que prometer, es que nunca, pero nunca, dejaré de perseguir, eso que cuando pasa por mi corazón, lo hace latir. 

Que vivan los magos. 

viernes, 2 de febrero de 2018

Me vuelvo a despertar

Despierto. Otra vez. La temperatura es ideal. La ciudad está en silencio. Son las 7:15 am. Estoy bien, todo va según lo planeado. Según lo destinado. A la vez se que puedo cambiar mi destino. Somos protagonistas y también el guión está escrito. A veces es difícil entenderlo, aceptarlo. 

Ando con ganas de meditar, con ganas de ir un poco para adentro. También hace ya varios días que no hago deporte, que no pongo en movimiento mi cuerpo, mi tierra. Que gran desafío que es poner en movimiento y equilibrar todos los aspectos de la vida. Tener la casa en orden, tener en movimiento el dinero, mantenernos en forma, ayudar a quienes lo necesitan, cumplir con los objetivos laborales, ayudar y estar presentes para la familia, brindarnos a la pareja, mantener nuestro hogar, y la lista sigue. 

Algo no anda bien. La forma en que nos organizamos es demasiado demandante. Todo el tiempo al parecer estamos tensionados, corriendo, tratando de atajar los problemas. Estamos todos juntos en la ciudad, pegados uno arriba del otro. Sin embargo a la hora de ayudar a un vecino las distancias parecen ser eternas. Nos encimamos, vivimos en las ciudades como si fuesen un hormiguero, mas la gran mayoría reconoce que le falta espacio, parece como si nos asfixiáramos. 

Lo que nos pasa le pasa al planeta. Somos la misma cosa. Indivisibles el uno del otro. Un gran organismo vivo que todavía no aprendió a caminar. El planeta también se está asfixiando, el aire se está contaminando, cada vez tiene más gases disueltos. 

Y lo más difícil de la vida esta que nos toca, es que parecería que ya no hay maestros. Pareciera que están dormidos. No solo nadie nos está enseñando, sino que al parecer hemos perdido las ganas de aprender, de aprehender, de seguir intentándolo. 

Soy necio e insisto y persevero, tenemos que ser cada día más impecables, más coherentes, disciplinarnos, las batallas que se vienen van a requerir todo de nosotros sobretodo por que son contra nosotros mismos. 

Que vivan los magos.

jueves, 1 de febrero de 2018

La guerra y la muerte

Venir a la tierra. Cumplir un propósito. Ayudar a que la paz reine sobre el planeta. ¿Será verdad? ¿Estaremos llevando a cabo misiones tan grandes? ¿Cómo y en que momento elegimos desafíos tan grandes para nuestro alma? ¿En que momento dejamos de ser artistas? ¿Cómo uso todos estos dones y los convierto en realidad? ¿Será cierto que llevo un maestro interior que me puede guiar hacia la paz y la iluminación?

La lista es interminable. Las preguntas son eternas. Después de la agitación, lo que decanta es esa sensación que queda en el corazón. A veces es amor y a veces es guerra. Cuando es amor tratamos de que se expanda, de que haga eco. Cuando es guerra, mejor apagarla, mejor que no se prenda fuego. 

La guerra se va apagando. Ya no le queda mucho. Anda medio renga. Ya son varios siglos de andar y de andar. Se viste, la desnudan, la maltratan, la golpean, se vuelve a vestir, con toda su ropa importada, con todas sus armas de última tecnología. Su carga es pesada. Carga con la vida de miles de niños. De familias. De padres y de madres, de ilusiones, de sueños. Es un fuego viejo que todo a su paso lo consume y cuyo solo propósito es la destrucción, la ceniza, la muerte. De hecho deben ser primas ellas dos. Creo que se reparten las mismas cartas y hacen negocios juntas. Y sentada del otro lado de la vereda, las mira la paz. Jugando sola. Tal vez está meditando, tal vez está creando alguna planta nueva. 

Y cada uno sigue en la suya. Con su propia verdad. Con su propio propósito.

Que vivan los magos.