sábado, 17 de febrero de 2018

Los Espíritus

A mi modo de ver las cosas, todos estaríamos mejor, si miráramos en los ojos de esos mares, mares. Ya nunca voy a poder escribir esas palabras sin que suene la melodía de los espíritus en mi cabeza. 

Ayer los fui a ver. A escuchar. Visité uno de esos templos que ahora son cuadrados, bastante oscuros y sucios. Sobretodo cuando termina la función. Una pena la verdad. Estamos aprendiendo, paciencia. 

Niceto club es uno de los mejores para mi. Se escucha muy bien, y ojo con esta, tiene muy buen acondicionamiento del aire. Con lo cual los pulmones no sufren tanto. Buena respiración, buen sonido, cada tanto un poco de agua, buena música, y a meditar. No se necesita nada más. Nada más. 

Bailar en estos templos es hermoso, y ayer Prietto y sus secuaces lograron prender un rato el fuego. Qué manera de brillar. A mis ojos un ejemplo. Un ejemplo de personas que siguieron a su corazón, y que pusieron en marcha sus dones y talentos para regalarnos una parte de ellos. 

Las canciones suenan bien, las voces en vivo eran tal cual las del disco, la verdad es que no se podía pedir más. Va, si me sincero un poco, tuve una noche bastante oscura. Pensamientos llenos de odio y de lujuria. No tengo bien claro porque ese brote de sombras ayer. No importa, me quedo sin hoja y quiero arrancar el día. Quedará para analizarlo la próxima.

Recuerden visitar los templos cada tanto si pueden, y más si los que le dan vibra son los Espíritus. 

Que vivan los magos. 

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