viernes, 31 de diciembre de 2021

Cuando todo haya pasado

Cuando todo haya pasado, miraremos hacia atrás satisfechos. En paz si es que lo hemos dado todo, y hemos sido coherentes entre nuestros dichos y hechos. 

Con los cuerpos corroídos por el tiempo, y las mentes descansando del pensamiento. Satisfechos de haber sembrado una vida de buenos actos y de no haber acumulado resentimientos. 

Habiendo entendido y perdonado, un mundo lleno de traiciones y descuidado. Siendo conscientes de que heredamos una tierra herida y abusada, una humanidad maltratada y esclavizada.

Y que nosotros, siendo menos que un grano de arena, en un universo tan inmenso que aterra, a pesar de dicha insignificancia, tratamos de sembrar lo bueno. No siempre siendo coherentes, algunas veces pecando, otras ignorando, pero por sobretodo, siempre intentando acertar.

De a ratos nos descuidamos, de a ratos nos caímos, de a ratos nos maltratamos, sin embargo siempre supimos darnos la mano, levantarnos, sonreírnos, consolarnos. Formando grupos y amistades con quienes vinieron a enseñarnos, para integrar nuestras sombras de la mejor forma posible, y abrazar todo eso que tanto nos dolía. 

Fuimos infiltrados, un grupo de seres que en silencio, sin buscar reconocimiento, y dando por dar, por la alegría de ser y compartir, sembramos, y sembramos, sabiendo que muy pero muy pocas de esas semillas iban a germinar. 

Algunas siembras nos salieron bien, y germinaron de maravilla; vida, buenos proyectos, otras no tanto, desperdiciando infinidad de energía. De todas formas, nosotros, sabiendo que mañana el mundo se acababa, seguíamos sembrando.

Cuando todo haya pasado, el juicio será con nosotros mismos, y cada uno sabrá si perdonó lo suficiente, si amo lo suficiente, si disfrutó lo suficiente, si sembró lo suficiente. 

Cuando todo haya pasado, cosecharemos lo sembrado.

Cuando todo haya pasado, la verdad habrá ganado.


jueves, 30 de diciembre de 2021

Conformarnos

Tal vez sea momento de conformarnos. De entender que llegamos hasta nuestro techo. De aceptar que no vamos a poder salir adelante como especie, de entender que este es nuestro límite y de que hasta acá llegamos. 

De que tenemos que conformarnos con un trabajo que nos sirva para pagar las cuentas, de que las personas sobretodo trabajamos por dinero, no por amor, de que como especie solo sabemos extraer del planeta, y no tanto producir. 

De que probablemente nos armemos un hogar usando materiales que generen un impacto ambiental y tal vez requieran de mano de obra que no está bien paga, y familias que están corriendo para llegar a fin de mes.

De que vivimos vidas que se basan en la extracción y el uso de recursos naturales, sin luego devolverle a la naturaleza todo eso que ella nos da generosamente sin pedirnos nada a cambio.

De que no nos interesa realmente saber para qué estamos acá, o que significa vivir, sino que más bien somos como niños en un parque de diversiones probando y jugando a todo eso que se nos antoja, sin medir demasiado las consecuencias de nuestros actos.

De que al hacernos de posesiones y de dinero, eso nos da derecho y poder para actuar, hacer y deshacer, sin reflexionar sobre nuestros actos, o si los mismos generan un impacto en la sociedad en que vivimos, o en el ambiente, poniendo en riesgo la vida de las futuras generaciones.

Tal vez sea momento de conformarnos, de vivir sin tantas expectativas, y dejar que poco a poco se caiga lo que se tenga que caer, ser observadores silenciosos, y bajar la cabeza, aceptando que así somos, y así vamos a seguir siendo.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Un cafe y un helado

Salimos de bailar con Maru. Casi que fue como siempre. Con la salvedad de que esta vez la bajada de data fue bastante clara.

Bailar es una forma de canalizar. Cuando nos salimos de la mente y nuestro cuerpo se mueve al son de la música, la luz, la información baja sola. Y baja lo que tiene que bajar. También podemos buscar creo. Todavía estoy aprendiendo. 

Fueron dos prismas, invertidos casi en espejo, y un mensaje que decía: “Como tu trabajo es definir lo indefinido, tené cuidado, a veces podes terminar definiendo de más, lo indefinido”. Medio trabalenguas, pero ella igual lo entendió, era data para Maru.

Encima, cuando a las palabras las acompaña una imagen, la bajada de información es bastante limpia, una síntesis le llamo yo. De hecho para eso es este escrito, para seguir sintetizando. Lo que pasa es que cuando nos juntamos a hablar con Maru, circula mucha data, y yo al ser tan disperso, tan volador, tengo la necesidad de hacerla tierra, tengo la necesidad de ponerla en palabras. 

Así fue que empezó nuestra charla en Rapanui. Qué rico que estaba todo. De ahí le conté que estoy por dar una charla TED, que típico que cuando ya tenés una creación casi lista, al toque pasa que ya estás viendo la siguiente, o todas las imperfecciones de lo que estás haciendo.

Me cayó la ficha de que nuestra sociedad está construida casi integramente sobre un abuso, porque si te lo pones a pensar nosotros como civilización al ir a tomar los recursos naturales de los ecosistemas y sacarlos a la fuerza, sin respetar nada, sin pedirle permiso a nada, y haciendo como si todo fuera nuestro, lo que estamos haciendo es violar, violentar, abusar de la madre naturaleza. 

A partir de eso, todo lo que viene después, todas las construcciones que hacemos, todo lo que energiza nuestra sociedad, viene de un abuso. Es tremendo.

Ahí fue cuando Maru me explicó que todo empezó con Descartes. Que lo que pasó, fue que después del medioevo, el ser humano se desconectó de su instinto. Que le empezamos a tener miedo a esa parte “salvaje, natural” en nosotros, a negarla, y a tratar de dominarla, controlarla a través de la técnica, a través de “tecnos”. 

En ese momento a mi me vino una imagen de una mano robótica estrangulando un árbol. A Maru creo que no le gustó mucho. Pero bueno, “para mí es eso” le decía yo. Estamos usando la tecnología para matar a nuestra madre, para dominarla. No me extraña la explosión de los movimientos feministas estos días. Después de todo, la energía masculina se descontroló y se usó en gran parte para rendir a la femenina, ponerla de rodillas, y abusar de ella una y otra vez. 

Después de eso, lo que pasó fue que nos empezamos a desconectar de nuestro instinto, a tenerle miedo, a tratar de dominarlo, negando la misma esencia de lo que nos conecta con el planeta y entre nosotros. Empezamos a acallar a nuestro ser, y de ahí surge el tan famoso "pienso luego existo", dejando por completo en segundo plano al ser, a esa parte instintiva no mental que es la que más sabe, la que más rápido y mejor nos guía.

Y ahora, como podemos, estamos desesperados por conectar de verdad, por tratar de recuperar esa conexión con lo instintivo, con lo animal. Más lo negamos, más le escapamos, más tratamos de dominarlo, de acallarlo, más se subleva, más se revela. Estamos queriendo tapar el sol con una mano. ¿Cómo no lo vemos?

“Pero entonces tecnos puede usarse para bien. Podemos hablar de un tecnos sustentable, que nos ayuda a conectar con la naturaleza”, le decía yo. “Si, y también podemos usar al tecnos sustentable, para poner en marcha la regeneración de los vínculos humanos” quiso encarar Maru. Y ahí la corté y le dije, “Bueno bueno, bancá, te me estás adelantando, yo recién estoy tratando de explicar que estamos yendo a contracorriente del fluir armónico de la naturaleza, del universo, y vos ya queres que salte al tecnos sustentable”. Se rió y empezó a flashear con viajar al futuro, y de ahí la charla derivó en como nuestro ser está desintegrado en distintas partes de nosotros viviendo en simultáneo en distintos planos pasado/presente/futuro. 

Si, un delirio un poco, lo sé. Ese tipo de charlas tenemos. Para mí son poesía. Las amo. 

Bueno hasta acá la bajada de hoy. Ya seguiré compartiendo cuando esto se vaya sintetizando más.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Mañana de Primavera

Mañana de primavera, es mi mañana favorita. Sin lugar a dudas. Admito que disfruto de todas las mañanas, sin embargo las de primavera, tienen un sabor especial.

Ando con la energía rara, queriendo compartirme en espacios en los que no estoy del todo cómodo. Le ando escapando a la soledad.

Ando buscando, sigo buscando, siempre buscando. En nuestro último encuentro Maru lo definió bastante bien. La sensación es como la de un perro que perdió algo, y está así como olfateando todo, y buscando, buscando a ver dónde se dejó el hueso.

Es una especie de añoranza al origen, a la fuente, a ese lugar del que salen todas las cosas. ¿Dónde está eso que me pertenece? ¿Dónde? Si yo soy tu hijo, si me lo merezco, porque tengo que luchar tanto para conseguirlo, ¿Será que tendré que dejar de luchar? Es mio, es mi derecho, nací para ser feliz, nací para vivir en el paraíso. ¿Dónde está? ¿Tan mal me porte como para tener que estar acá? Como para tener que renacer todos los días en este mundo lleno de odio.

Y las respuestas no llegan. O llegan y son teóricas, y me sigo levantando y abriendo los ojos una y otra vez a un mundo lleno de sufrimiento. “Las dos primera horas del día las uso para aceptar que encarné en la tierra Max”, le dijo en chiste no chiste, a un amigo hace unos días.

Es que es tal cual. Que locura este mundo en el que vivimos. Sin embargo, también sé que es perfecto. “No cae una hoja fuera de lugar” dijo Prem Baba en aquella charla hace más de 5 años ya. ¿Y si el mundo está en las tinieblas, entonces dónde está Dios? “Es que un buen padre deja que sus hijos aprendan por si solos negro”, le comenté a mi vecino la otra noche.

Cuando llevo la mente a los extremos, cuando pienso las cosas bien a fondo, me doy cuenta de que la realidad es casi esquizofrénica. Es bastante difícil para la mente abarcar y entender la totalidad de lo que pasa. El espectro es realmente grande, y nuevamente llego a la misma conclusión...

Tal vez sea mejor pensar menos, sentir más, tratar de afinar más el instinto y moverme con las sensaciones. “Tocar de oído” le digo yo.

Acaba de empezar el día, está hermoso. Sin embargo yo por dentro todavía no. Voy a probar hoy de nuevo, voy a tratar de afinarme un poquito más.


jueves, 4 de noviembre de 2021

Soy Magia

Soy Magia y lo sé. Estoy para adentro, estoy lastimado. Estoy dormido, un poco desorientado. Me rodean

brujos, me rodean almas nobles, y de tanto en tanto, me he lastimado con la proyección de mi propia

ignorancia.


Buscamos el fuego, nos atrae, lo que duele nos cautiva, y me acerco todo lo que puedo, hasta que me explotan mis heridas. 


La palabra intensidad no sirve, ya va más allá de eso. Es una necesidad constante de fundirme con el todo. De abrazar la totalidad, de fluir con ella. Son momentos con una claridad que aterra. Desde lo más oscuro, húmedo, podrido, viscoso, incómodo, cortante y asfixiante, hasta lo más hermoso, suave, perfumado, sanador, luminoso. 


Desde un animal que se desangra colgado y torturado, hasta un gusano de seda que se colma de éxtasis comiendo a lo alto de una colina, sintiendo el aire y el mundo entero que lo abraza y protege. 


Vivo entre dos extremos que buscan reconciliarse. Soy consciente de que tengo que soltar todo eso que me arrastra hasta el fondo, me traba y no me permite mostrarme tal cual soy.


Tengo música dentro, tengo baile, tengo mucho que hace bien, y no logro pararme. Es la sensación constante de muchas manos, muchos hilos que me agarran, que me arrastran, que me quieren llevar a un lugar del que ya no quiero formar parte.


Libertad, libertad, libertad, me gritan las voces rebeldes de mi ser que saben que está ahí, que lo vieron, que saben que quiere salir.


Y yo que todavía lo pienso, y de tanto pensarlo no lo entiendo. No se si es en esta vida, en la que viene, o siquiera de que venía hablando.


Los veo a ellos ahí arriba, jugando, componiendo, actuando, comprando, tirando, mutando, festejando, y me veo a mí y a quienes me rodean acá abajo, mirando el piso, llorando, quejando, y juntando migajas. Es un loquero, es una cárcel sin salida, en dónde todos tienen un tesoro guardado y cada uno es rehén de sí mismo.


Y me estiro y me estiro, tratando de alcanzar la llave. De a ratos la tanteo, la escucho sonar, en estas semanas fue un poco más, sin embargo al final la pierdo, se me vuelve a ir, y vuelvo a la rutina.


Se que está ahí. Se que está cerca. Dale Martín, no la pierdas.

domingo, 17 de octubre de 2021

Escribir me ordena

Me siento a escribir. 

Escribir me baja, me consuela. Me abraza. 

Es 17 de Octubre del 2021. Ando mareado. Vengo tocando de oído, y a decir la verdad, estoy conforme con mi vida, las cosas vienen bien. 

Tengo un hogar, me acompaña mi compañero Mike Tarpuy (mi gato), y en los últimos 10 años vengo trabajando fuerte para convertirme sobretodo en una buena persona. Me pareció que eso era lo más importante. Está claro que no conviene descuidar lo material, ni tampoco la salud, ni el trabajo, ni la familia, pero por sobre todas las cosas, tratar de ser alguien con quien al menos yo mismo, podría vivir. 

La vida es rara, siento que es muy cambiante. Este año si tratase de explicarlo, creo que me sería casi imposible. Me pasaron tantas cosas, y todas tan contradictorias y tan dentro mio, que a fin de cuentas solo las termino hablando conmigo. Aquellas que logro recordar claro. 

En los últimos meses, siempre traté de tener mucho registro de todo lo que me pasa, de que cosas hago, de por que las hago, de si las elegía o si no, y porque, o para que. Pero últimamente hay algo adentro mío que está soltando. Como que no quiere seguir haciendo esa fuerza. No quiere seguir esforzándose por tenerlo todo bajo control, o por tratar de recordar todo. Tal vez sea que estoy buscando una nueva forma. 

Es que se que la hay. Se que hay una forma de vivir sin estar luchando todo el tiempo contra todo. Se que hay una forma de vivir en que podemos ponernos a disposición de un orden, una inteligencia mayor, y soltar, lanzarnos a la vida, y acomodar las alas a lo que trae el viento, sin tanto esfuerzo, sin tanto sufrimiento. 

Entiendo que suena completamente ilógico, suena anti intuitivo. Sin embargo de a ratos, encuentro que estoy ahí. Me encuentro enseñándole a pequeños, con quienes tengo el mejor diálogo de los últimos años, me encuentro bailando con mi cabeza sumergida en un profundo éxtasis por el solo hecho de entregarme a la música. Me encuentro. Y listo. 

Tengo ganas de mi, ganas de lo que es verdadero. Ganas de todas esas cosas que me llenan de vida, que me llenan por dentro, que me permiten soltar todas esas cosas que vengo cargando, y que en verdad no las siento. Se que hay una vida mejor para mi, y para muchos de los que me rodean. Ayer Ezequiel me dijo “la pregunta es quien es Jesús para vos” y me dejó pensando. Me contó la historia de como el pueblo Judío había elegido a Barrabas en vez de a Jesús, y que eso fue lo que los había alejado de la salvación. 

Ezequiel es un albañil, pero que también estudia Teología Sistémica. Sabe más de la historia de Jesus, tal vez que todos los curas que escuche. 

La realidad supera la ficción. Suelo repetir esta frase en mi cabeza. Son tantas las vivencias, tantos los aprendizajes. Tanta la información que últimamente circula por mi, que tal vez esté bien esta nueva forma. Tal vez esté bien soltarlo y dejarme llevar por lo que sucede, tratando de seguir adelante con lo que verdaderamente se sostiene, con lo que verdaderamente está vivo. 

¡Qué vivan los magos!


lunes, 11 de octubre de 2021

Espacio Entre

Bueno, tercer escrito de la última hora. Me saqué de encima ya dos bajadas de data para llegar a esta.

Fueron 4 tremendos días. Con muchas vivencias, mucha bajada de información, así que acá estoy. Para ordenar un poco mi mente y dejar todo acá bien lindo, bien asentado, bien hecho tierra.

La cantidad de asociaciones, de registros, de síntesis que hizo mi cabeza en estos días es incuantificable. Siento en dentro de mí un universo. Siento miles de conexiones que se hacen y se deshacen. Explicaciones que se simplifican. Nudos que se desvanecen. Opuestos que se cancelan.

“Es que poner límites y decirle al otro lo que no, es algo amoroso” le dije a Nico Villa mientras caminábamos por Chacra Alimento.

“La coherencia es la Diosa del Ambientalismo Juan, no podemos dejarla de lado. Sin embargo es verdad, tenemos que quedarnos con lo bueno, sin pecar de ilusos, de ingenuos. Ojalá el proyecto salga bien, y se plante el millón de árboles”.

“Se ve que tenías ganas acumuladas de cantar”, me dijo Sofi. “Uyy se notó” pensé. “Si, la verdad que sí”, le dije. “En Buenos Aires no lo hago seguido” pensé. Que vergüenza que se me notó. Como quien no hace el amor hace mucho. Ja.

Son momentos de soltar, son espacios entre. Son portales en donde la mente no está. En donde aparece algo más, es vacío, es eterno. “I am the immortal soul, that illumines them all”. Los reflejos sobre el arroyo. Los reflejos sobre el lago. Estrellas que van y vienen.

Dejar salir la voz, dejarme salir. Mostrarme. Cuando despierta una oscuridad, cuando viene un ataque, darle la mano, acompañarlo a su origen. Es un miedo, es una lastimadura de la infancia. Vení, mirá, así es mejor. Te enseño. Me libero.

Lo hago por mí, no lo hago por vos. Estoy buscando mi libertad. Estoy buscando volver a casa.

“Siento que estamos en la era en que los polos se empiezan a tocar”, con alcohol en sangre, con una pitada de tabaco explotando en mi mente. “Voy a intoxicarme un poco, pero solo una pitada” pensé en el baño. Y ahí estaba. A veces relajo, “no seas tan estricto”, me digo. Humanizate.

La Música siempre un capítulo aparte. De tanto en tanto llega ahí también ese “espacio entre”, ese vacío en dónde se apaga la mente, se prende todo. Es como conectar con todo. El cuerpo se mueve solo, no estoy haciendo nada, y la percepción toca el cielo.

Lo miro a Juan, siento que me mira de reojo. Sabe que estoy muy arriba, pero en su mirada siento el “no te vayas”. Bajo un poco, la careteo. Estoy tan arriba que siento alegría eterna, gratitud. Soy música y ya nada importa. Sin palabras.

De a ratos logro frenar. Logro registrar lo tremendo de lo que pasa. Y pasa sobrio, pasa sin nada. Pasa siguiendo las reglas de los maestros. Pasa viviendo la vida simple. Vaciando la mente, cumpliendo con las escrituras, cuidando el cuerpo, tratando de pensar bien.

Perdonar, agradecer. Observar los resentimientos, dejarlos de lado. Observar las envidias, dejarlas de lado. Observarme, perdonarme, abrazarme. Compartir ese mismo amor con quienes me rodean. Decir que no. Poner límites con amor. Escucharme, nutrirme, valorarme. Tenerme paciencia. Jugar. Cuidarme. Gracias Dios.


Escapada a Umepay

Que estres tener que achicar todo para Instagram. Por Dios, dejame escribir en paz. Para mi escribir

una necesidad. Es bajar a tierra todas estas vivencias, que son tantas, que es tanto, que me sale compartir.


Recién llegado a casa, tras un viaje increíble. La comida en el horno, la casa con un orden nuevo, mi mascota feliz, y yo un poco mareado.


Ir a Umepay es siempre una explosión. A esta ida además le agregamos visitar a Javier el nuevo Admin de Más Oxígeno, una fiesta en Sierras Chicas en lo de Flor Quintana, previa visita a Meli, una nueva vieja amiga, con quien a cada charla, se abren nuevas puertas y se iluminan nuevos espacios. 


Mi nivel de registro interno está completamente desafiado. En el viaje conecté conmigo mismo más veces que en todo el año creo. 


Las vivencias fueron tantas que incluso se me dificulta listarlas. Lo voy a intentar. 


Llegar a mi casa, preparar todo, llegar de Romi, dejar el auto, prepararnos y salir. Llegar a Rosario, comer un dorado hermoso con un grupo de personas muy lindo, con quienes me sentí un poco expuesto, me compartí, me sentí dejado de lado, me sentí cómodo e incómodo. Me salí de mi mismo, después volví sobre mi. Llegamos a una casa, dormí. Rompí mis rutinas, me inventé alguna nueva. Meditar y silencio siempre.


Salimos a la ruta, mate mediante, algo de música, llegamos a Córdoba. Almuerzo con Javier, llenar de más la panza, y después llegar de Meli. Conexión con la Música y charla con Mel, baño y salida para Sierras Chicas. Se sumó Pau. Otro viajero amigo. Compramos provisiones, llegamos a la fiesta. Estaban ahí Flor y Delfi cumpleañeras, Tomi, Ine y una casa en una ladera de la montaña que no te la cuento. La música cambió bastante, pero puse la playlist de Urraca y tuvimos momentos lindos. Que linda que es la música, me saca de la mente, me encanta.


Comí algo de torta, le sumé un café. Le puse el cuerpo a la vuelta, nos subimos al auto, y a la hora ya durmiendo en lo de Mel. Toqué un poco el Hang, medite, me fui a dormir. Me desperté con una foto en instagram (chistes varios de las chicas). Romi preparó un desayuno hermoso, le agregué algo de avena, y comí re bien. Nos despedimos de Mel, encaramos la ruta.


Mucho tráfico, paramos a comer, Mel llegó minutos más tarde con su amiga Albana. Bello ser. Charlas, almuerzo, risas. Le cayó algo pesado a Romi, nos fuimos a la vuelta al río. Se abrió nuevamente un “espacio entre” con Mel. Charla en el arroyo con destellos de luz sobre el agua. Agitando las algas para que larguen las burbujas, mojando los pies en el agua, y recordando infancias y vivencias pasadas. Charlas del alma, charlas de Dios. Charlas de tratar de entender un poco más de vos.


Despedida, y encarar hacia Umepay. Ya no más tráfico, ya todo fluido. Pasamos por el embalse, pasamos por Molvento. ¡Qué lindo que está Andrés! Compramos un lemon pie en el camino, y un yogurt con frutos rojos que intentamos comer con bastoncitos de galletita. Risas, compartires y llegada a Umepay. Pasamos por Siembra Dicha y de ahí a lo de Juan.


Llegamos de Juan, nos recibe su familia y también nos encontramos con Sofi. Que belleza, cuánta alegría. Gae y Jaz re grandes. ¡Qué ojos que tienen! No te cuento los de Angie, su madre. ¡Un mundo nuevo es posible latía mi cuore!


Al rato ya nos estaban invitando a rapear. ¡De una! Vamos por más. Llegamos, nos encontramos con Juampi y su hermano. Que belleza, que linda ronda. ¡Qué ganas de cantar! Lo logramos, Angie sacó la guitarra y se armó el canto. Almas que hablan, almas que ríen. Timideces que traban el flow, pero un ser más grande que empuja y abre espacios. Sofi que se echó una base y dejó bien atrás a youtube y el parlante. Cuánta magia.


Volvimos, dormí. Medité, desperté. Desayunamos. Visita a Chacra alimento. Almuerzo en Siembra Dicha. Me cruzo con Mati Osman. Cuanta magia nene. Nos reímos, compartimos, domingo al mediodía en familia. Muy rico todo. Regreso a la guarida de Juan y ahí nomás pinta el voley en el polideportivo. Jajaja. Umepay tiene un polideportivo, cancha de voley y de fútbol. No llegué a sacar foto, y no te la cuento porqué morís de envidia. De verdad un lugar con exceso de magia. 


Que duro que estoy, de pibe tenía muchos más reflejos. Tengo que entrenar más, pensé. ¡Qué bien que juegan Juampi y su hermano! Y que competitivo que sos Juampi, jajaj.


Se largó con toda, diluvio. Volvimos a las corridas a lo de Juan. Ducha, compartires y ahí me duermo. Me levanto, quedó con Mel para vernos. La salgo a buscar con Romi. No la encontramos. Pasamos por el centro de Umepay. La despensa cerrada. Visitamos el salón. Gente meditando. No entramos. Visitamos el río. Que recuerdos. Volvemos a ver si Mel había llegado. Nada. Vamos para siembra dicha, nos encontramos con Juli. jaja exceso de magia. (Juli es la socia de Mati). Compramos la cena. Me cruzo con Mati Dutto. Volvemos de Juan.


Juan y Angie nos comparten su historia de amor. Flasheamos. ¿Al final entonces es posible no? Pensamos. Jaja. A la noche había fiesta. Yo me niego con ganas por dentro. Juan insiste. Sale fiesta.


Caemos nuevamente en la casa de la primera noche. Re lindo. De verdad. Un momento de mindless fuerte, de estar muy arriba. Inexplicable. Gracias Música por ser como sos. Me vuelvo, meditar, dormir. Arranca la vuelta. Volvi. 


Delirio, velocidad, vida, movimiento. ¿Qué más podemos pedir? Gracias. 


domingo, 3 de octubre de 2021

Facilitación VIVA

Que bendición estar perdido. 


Por otro lado qué maldición. 


¿Dónde estoy? ¿Qué quiero de mi vida? ¿A qué me dedico? ¿Por qué tantas posibilidades? ¿Es bueno o malo tener tantas posibilidades para elegir? ¿Y qué hago con estas heridas? Dios tirame una soga, ando sin rumbo….


Me levanto de una forma, me acuesto de otra. Voy para un lado… nono, es para el otro. Sigo con esto, o lo dejo y empiezo aquello. Me gusta esto, pero también esto otro. ¿Estoy bien con ella? O mejor me hago espacio y espero que venga otra. 


Se abrió todo. Toda la incertidumbre junta. ¿Pensaste que sabías algo? ¿Pensaste que tenías algo resuelto? Tomá, ahora digerite todo esto. Para que veas que la certeza no existe. Para que veas que el que cree que sabe en realidad no sabe. 


Y lo que tenés son destellos, son gemas, que vas encontrando por ahí. Pensamiento que suenan distinto. Señales sutiles. Que guían… pero ay…. Las notaste tarde. 


Tenés la capacidad de verlo todo, una intuición envidiable, pero mmm que lástima, se te escapó. Todavía no confiás tanto en vos. Tenés los dones, las capacidades, sin embargo todavía no suena bien. Y peor todavía, no sabés para qué. 


Tampoco seamos tan fatalistas. Algunas raíces hay. Algunas estructuras se mantienen. Sin embargo cuando se mueven, cuando las sacamos, parece que lo perdemos todo. 


Quiero mostrarles, mostrarles lo que sé. Lo que aprendí. Me late por ellos. Son el futuro, y el regalo que tengo lo tengo para ellos. 


Me conecto y me entiende más un bebé, un chico de jardín, un adolescente, que un adulto. Son ellos los que quieren lo que tengo. Y es ahí donde soy de ellos. Me entrego todo, me pierdo, me abro entero, y me rindo. Me enseñan ellos a mi, y soy tan solo una pieza. De todo este ensamble musical, que ni de cerca entiendo, pero que un poco toco de oído. 


Me abro de a ratos, de a poco voy aprendiendo a serlo. Es algo raro, son destellos. Destellos de genuinidad, destellos de algo que se viene, de algo que si imagino me hace llorar. 


Somos Dioses encerrados en cuerpos de hombres. Somos canales de algo tan grande, que de nada sirve expresar. 


Comunicar y expresar desde lo genuino. La docencia es facilitar el aprendizaje. Si nos animamos a jugar, si nos animamos a ser lo que vinimos a ser, las heridas se cierran. El mundo que soñamos se cataliza y todo fluye, se acomoda. 


Gracias.


viernes, 16 de julio de 2021

Todavía

Creo que es en Perú, en donde la palabra "todavía" significa "todavía no". 

De eso va este post. De eso que todavía no. 

Es esa sensación que tenes cuando "casi" estas a punto de lograr algo, pero sin embargo... todavía no. 

Acá va, sin mucho pensamiento, voy a largar lo que me sale.

Uno, dos, y.... va! 


Todavía no logramos sincronizarnos. Está casi en la punta de nuestros dedos. 

Empezamos a entender que somos vibración, empezamos a entender las leyes de atracción. 

Empezamos a entender que el órgano más importante no es el cerebro, es el corazón. 

Lo sentimos, está en el aire, se está destapando la inteligencia emocional.

Aparecen los coaches, los especialistas en emociones, los sanadores, los teólogos, empieza a fluir data por todos lados. 

Los que estaban dormidos, los que estaban ahí al costado, tímidos, esperando. Se animan, hablan. Cantan, rien, bailan. 

Fueron muchas vidas de estar reprimidos, muchas vidas de estar escondidos, agazapados, esperando.

Pero listo, ya está, se empieza a destapar, está la data en el aire, la podes oler. 

Y a la vez que el mundo se polariza más, también aparecen las soluciones. 


Vuelan las ideas de un lado al otro, es una guerra de colores. Se funden, se unen, se rompen, se arman, se deshacen. Nacen y mueren. Es la creación misma buscandole un nuevo sentido a las formas. 

Las viejas estructuras se caen, se quiebran, y a la vez aparecen nuevas. El ser humano empieza a entender que es un reflejo, un fractal del todo, y a la vez empieza a reconocer su verdadero potencial. 

Nos damos cuenta de que nos estuvimos conformando con poco, nos damos cuenta de que el mundo es nuestro, y lo estuvimos descuidando y vendiendo por cosas que valen poco. O digamos... por cosas. 


Nos damos cuenta de que la tecnología tiene un propósito. De que la tecnología nos puede unir y sincronizar. De que está acá para el cambio de escala que se necesita, para mantener sincronizados a más de 7 mil millones de corazones, de almas, que están buscando la verdad como un sediento en el desierto. 

Nos cae la ficha de estamos plagados de sabiduría, de energía, de que el conflicto, la enfermedad, el sufrimiento y el drama en que estamos inmersos es una ilusión, es una propia creación, un simple juego para aprender más de nosotros. 


Y algunas almas logran sacar la cabeza. Logran tomar aire y dicen "BASTA". Quiero la posta. 

Reclaman lo que es suyo, quieren la verdad, y empiezan a buscarla con seriedad. 

Empiezan a entender las leyes y que si realmente se sintonizan a la fuente, pueden vivir en un paraiso. 

No es fácil, no es automático, requiere esfuerzo, constancia, disciplina, y por sobre todo, perseverancia.

Sin embargo, un ladrillo cada día, un paso cada día, avanzamos. Como el árbol que se abre camino hacia el sol. Trazando una arquitectura perfecta, creciendo en contra de la gravedad hacia la luz, hacia la fuente, hacia ese alimento infinito que todo lo multiplica. 


Y es ahí, es ahí cuando nos empezamos a ordenar. Es ahí dónde empezamos a ver con claridad, bajamos un cambio y hasta frenamos, y empezamos a meditar. 

Nos cuestionamos nuestro camino, que es lo que estamos haciendo y nos empezamos a sincronizar. 

Nos limpiamos, nos sanamos, empezamos a entender, a encarnar la esencia de lo sagrado y nos oímos respirar.

Aparece esa voz que nos guía y no lleva, y así empezamos a andar. 


Está todo cada vez más dado, más tejido, más entrelazado. Se cristalizan de a poco nuevas formas, nuevas posibilidades. Milagros, imaginaciones pasadas, sueños concretados. 

Y cuántos más soñadores hay más posibilidades de soñar. Es ayudarnos, es darnos aunque sea en silencio, un empujón como para avanzar. 


Y así cambia el sentido de todavía. Es un todavía si. Es un eterno todavía si. Todavía se puede, la salida está ahí. Por más de que duela, por más de que no entiendas, por más de que te quiebres, si te seguís moviendo, si te seguís avanzando, al final llegas. Sos vos con vos. Confía. Todavía.

viernes, 25 de junio de 2021

Arriba

Estar arriba es una locura. 

Algunos días estoy tan arriba que me da miedo, me da vértigo. 

Siento que me voy a caer. 

Y de hecho me caigo. 

No entiendo porque me da miedo si ya sé que me voy a caer. 


Estoy tan arriba que pareciera que mis células están bailando. 

Me pongo a bailar, a hacer equilibrio con mi cuerpo. 

Puedo sentir a las personas, a lo que me rodea. 

Es fuerte, de verdad. 


Hace unos años me cayó la ficha de que somos lo que comemos. 

Pero no solo comemos por la boca...

Comemos por la piel, por los ojos, por los oídos, por todos los sentidos que conocemos.

Y por todos los que no conocemos también. 


Si hablamos de nutrición, hablemos de nutrir el alma. 

Esos nutricionistas si que no se encuentran fácil.

¿Y qué me dicen de los alquimistas?

Esas que saben remixar momentos mejor que nadie. 

Saben qué combinar, en que proporción y con el timing justo.

Una buena comida, un buen tema, y porque no una buena siembra. 


Se está despertando un mundo nuevo, y la tierra no se raja por lo árida,

Se raja porque está naciendo lo nuevo. 

Los ciegos siguen gritando: "Oh no, se viene el apocalipsis" 

Mas los sabios se ríen por dentro, 

Ya que la muerte antecede la vida. 

Nada se pierde todo se composta. 


Y si tenes ganas de estar arriba...

¿Qué es lo que estás esperando? 

¿No te das cuenta de que no hace falta dejar de sufrir para ser?

¿Y si es al revés? ¿Y si primero hay que ser feliz, para dejar de sufrir?

¿Y si la felicidad es una decisión? 


No idea, tal vez estoy tirando fruta. 

Mejor preguntale a tu corazón.


domingo, 30 de mayo de 2021

Donde Estoy

Estabas durmiendo y en eso te despertás. No entendes bien que pasa. No sabes dónde estás. Lo que sí es seguro, es que tenes que moverte. Tenes que hacer algo. O te apurás o te pudrís. Lo que no se mueve se pudre. 

Miras a tu alrededor y no tenes bien claro si ellos están despiertos o si están en piloto automático. Te sentís solo, sola. Tenes hambre, lees todo el tiempo, por definición sos ansioso/a y absorbes información como una esponja. 

Para vos hacerte preguntas existenciales es el pan de cada día. No entendés a quienes se las hacen una vez cada tanto. ¿En qué están pensando? ¿No se dan cuenta de que cada vez vamos más rápido? ¿Y hacia dónde vamos? ¿Alguien sabe? 

Buscas de dónde agarrarte y no sabes bien de que. Es esa sensación que alguna vez tuviste de estar nadando y no poder agarrarte de nada. Sin embargo algo bien en el fondo te dice que si te soltás, el agua igual te sostiene. 

Ya tenes la base clara, sabés que podés confiar, pero todavía no te animás. Seguís nadando y cada vez te cansas más. ¿Hasta cuándo vas a seguir?¡Como no se dan cuenta! 

Pensas. Somos todos cuerpos habitados por almas. ¡Qué manía esta de preocuparnos tanto por el envase! ¡Lo que importa es el contenido! ¡Date cuenta che! 

Esta realidad es un “playground” para que nuestros avatares vivan el drama humano y aprendan las lecciones que necesitamos puliéndonos para sacarnos de encima lo que nos sobra. 

Sos perfecto/a, y las lecciones que necesitas para pulirte están en frente tuyo, día tras día, como una secuencia que se repite, una canción que se simplifica cada vez más a medida que desactivas las notas. 

Cada aprendizaje te acerca al silencio. Cuánto más callada está tu mente menos te confundís. Cada tanto te acordás de cerrar los ojos y te conectas con la escucha. Recordás que los ojos los podes cerrar, pero los oídos no, y eso es por algo. ¡El sonido es más real que la imagen! 

Te vas sentando de a ratos, tratas de meditar, tratas de conectar con tu cuerpo, hay algo que te dice que la quietud es más verdadera que todo ese ruido que te tratan de vender. Por más de que elegís los chirridos y los ruidos, hay una parte de vos que busca la armonía, busca la belleza. Entendes en el fondo de que estas son expresiones de la verdad. 

Más te duele y más hambre tenes. La jugas de callado/a porque respetas el proceso de los demás. Sin embargo te morís de ganas de que despierten. Que todos estén más vivos. 

Después te calmas, te reís, y te das cuenta de que volviste a caer en el mismo error. 

Al final, el/la que tiene que despertar sos vos, ja. 

A los ojos del maestro, son todos maestros, te decís.

domingo, 9 de mayo de 2021

El último desayuno

Estaba ahí en su casa

Esperando su desayuno

Con una mezcla de todo en la panza

Con la satisfacción de haberlo hecho


Con la inseguridad de la charla que estábamos teniendo

Con las ganas de seguirla queriendo

Pero con la certeza de que ya se estaba agotando


Caminando sobre una línea delgada

Una línea que en mi ya está acostumbrada

Todo un encuentro con sabor a muerte

Y con la luz de un cariño, que terminó siendo fuerte


Que dificil que es terminar

Ya sea un amor, un proyecto

O una charla banal


Me pidió un último deseo,

Y ni siquiera se lo pude cumplir

Es que yo ya me había ido

O ya me quería ir.


Suelo dar de más

Y descubrí que así es como me lastimo

Sigue siendo un desafío encontrar cuando dar

Para ser impecable cuando al blanco atino.

domingo, 7 de marzo de 2021

Sueño - capítulo 1 - carta de ayuda.

Vuelvo a esto. 

Y vuelvo con más fuerza. 

No es un sueño solo mío. 

Creo que es el sueño de muchos. 

Lo veo y lo veo claro.

Me animo y empiezo a escribirlo. 

Tengo ganas de darle forma. 

De que pase de verdad

Aunque sea solo mi imaginación por ahora, creo que escribiéndolo estoy haciendo algo que suma. Me dejo llevar. 

Ahí va...


Son ciudades. Distribuidas. Ciudades verdes, ciudades naturales, ciudades orgánicas. 

Después de la tan aclamada singularidad en el año 2050 le tecnología llegó a su cúspide y pasó algo sumamente extraño, apareció la polarización definitiva entre 2 razas que habían estado entremezcladas por mucho tiempo. 

Por un lado aparecieron los transhumanos (TH), descendientes muy probablemente de los antiguos marcianos, quienes se sospecha destruyeron su planeta por el abuso de la tecnología. La tecnología dejó de estar fuera de los cuerpos y empezó a formar parte de los mismos. El humano empezó a mejorarse muchas veces y a jugar con la incorporación de la tecnología en búsqueda de la inmortalidad. Un sueño egotista, sin mucha finalidad más que el escape a la tan temida muerte. Los TH son hoy una raza para mí, difícil de entender. 

Sin embargo, por otro lado, empezó a despertarse una nueva raza que había estado dormida durante mucho tiempo en la genética del ser humano. Hoy ya se estima que son los antiguos lemurianos (lemus), quienes vivieron hace decenas de miles de años en el planeta, y que ahora esos genes se reactivaron.

En mi caso soy uno de los pocos puristas, que se mantienen sin ninguna aplicación tecnológica. Se estima que somos menos del 5% de la población mundial. 

Hoy Gaia, la tierra viva como la llamamos, está en peligro. Hace ya más de 100 años que está en peligro, sin embargo ahora, siendo el año 2070, el peligro se acrecentó. 

No todo es tan oscuro como los apocalípticos están predicando en tu época. Sin embargo hoy nos vemos amenazados, los TH ganan cada vez más terreno, y siendo su motor el miedo, la vibración del planeta se desestabiliza cada vez más. 

Nosotros, por otro lado, hoy somos llamados los brujos por los TH. Sin embargo entre nosotros nos consideramos magos. 

No, no te imagines magia como la que lees en los libros de tu época. No estamos hablando de varitas mágicas ni de fantasías. Estamos hablando de habilidades verdaderas. Habilidades que hoy, tenes ocultas en tu cuerpo, en tus genes, que tomaron miles de millones de años de evolución en desarrollarse, que Dios puso a disposición de todos, y que este mensaje de ayuda, pretende catalizar en su generación, para equilibrar un poco la balanza, y que ambas razas puedan convivir, sin abusar de Gaia, ni de los seres que la habitan. 

Este mensaje es un pedido de ayuda. Está llegando a sus manos gracias a una canalización de Martín, mi yo pasado. La concepción que ustedes tienen del tiempo, no es verdadera. El pasado el presente y el futuro, son en verdad un círculo y existen en simultáneo. Esto quiere decir que yo, ahora desde el futuro, estoy en tu presente, en el año [año], escribiendo esto. 

Nuestro trabajo es un trabajo sumamente delicado, y sutil. La gran mayoría de los lemus puristas somos permacultores avanzados, con importantes habilidades yógicas. Contamos en nuestra tribu con personajes de lo más interesantes que jamás hayas visto. A mis ojos es difícil entender como los TH siguen eligiendo desarrollar sus juguetes, dañando el planeta, y violentándonos a todos aquellos que estamos profundamente conectados con la vida, con la naturaleza primordial o Prakriti.

Bajo su forma de ver la realidad, el mundo es una máquina. Con suerte algunos de ellos ya reconocen el mundo como un sistema interconectado, sin embargo no poseen una sensibilidad por la Prakriti, y la siguen explotando a su favor, poniendo en riesgo una y otra vez a Gaia. 

Gracias al trabajo coordinado de los lemus que habitamos el planeta, ya hemos podido salvar a Gaia de dos colapsos masivos, utilizando la Red de Conciencia planetaria que hoy rodea la tierra. Sin embargo, actualmente 2 de los nodos principales fueron destruidos (una de las pirámides de egipto y la pirámide maya más grande), y ya no podemos usar ese mecanismo. Es por eso que esta, es una de las tantas cartas que hemos decidido enviarles, para ayudarles a despertar sus habilidades, y aumentar nuestros números, habilidades presentes y probabilidades de materializar la nueva tierra como le llamamos por acá.

Sabemos que si ustedes leen esta carta, la entienden, resuenan con ella, y empiezan sus prácticas, tanto ustedes como sus hijos, es decir sus yoes futuros, que hoy están aquí conmigo, van a aumentar varias veces sus habilidades ayudándonos a equilibrar los gunas de los seres. 

Existen tres gunas. El Tamas, o fuerzas destructivas, el Rajas, o fuerzas pasionales reactivas y el Sattva o fuerza creativa virtuosa. Hoy los seres tienen un exceso de Tamas y Rajas (aunque todos tenemos los 3), y es por eso que Gaia y sus habitantes sufren cada vez más. Nosotros, nos concentramos principalmente en desarrollar nuestro Sattva, ya que nos permite potenciar nuestras habilidades espirituales, que sabemos nos conducen hacia nuestro Dharma, o camino, que a su vez nos guía hacia la creación del cielo en la tierra. La nueva tierra.

Se que esta primer parte es un poco confusa, que hay muchos términos nuevos, y que tal vez teman no recordarlos, pero créanme que es mucho más fácil esta síntesis, que la lectura del Baghavad Gita entero. Aunque hoy, con las habilidades que disponemos algunos de nosotros ya pueden leer libros enteros, con pasar la palma de sus manos a través de las hojas. Sí, todavía existen libros impresos. Esta habilidad funciona tan solo con los libros impresos en papel, y no con los digitales. 

En gran parte nuestra lucha es difícil, ya que muchas de nuestras habilidades se basan en seguir teniendo contacto con un mundo analógico y a comparación del mundo TH, un mundo que parece menos "avanzado", aunque nosotros creemos que es todo lo contrario. Algunos de nosotros ya ni siquiera precisan comer. Y por más de que los TH también lo están logrando con sus avances tecnológicos, nosotros lo hacemos por el simple hecho de saber manejar nuestro Prana, o energía vital, fuerza vital.

Muchas de nuestras habilidades tienen como raíz el buen uso de esta energía, lo cual lo logramos a través de la meditación, y de retirar nuestra energía vital de los placeres sensoriales, focalizándola en nuestra glándula pineal, o el tan famoso tercer ojo.

Existen entre nosotros desde maestros ascendidos, hasta novatos que ni logran meditar. Parte de nuestra creencia, es darle lugar a quienquiera que pretenda sumarse a nuestra revolución, y enseñarle nuestros medios para acelerar la creación de la nueva tierra. 

Nuestras creencias se basan en una profunda espiritualidad, sumamente relacionada y demostrada por la ciencia. Si, leiste bien. La espiritualidad y la ciencia van de la mano en el mundo de los lemus. Nosotros no usamos las tecnologías en nuestros cuerpos (la gran mayoría de nosotros), ya que lo consideramos un acto de violencia hacia el cuerpo que es parte de la creación divina. 

También sabemos que los TH son parte de esa misma creación, aunque ellos mismos la dañen continuamente, y nuestra misión es sumamente desafiante ya que no creamos violencia de ningún tipo, aunque la recibamos constantemente. 





miércoles, 17 de febrero de 2021

Negro

Se puso negro. 

Aunque negro también es bueno, como el compost, como la tierra fértil. 

Se trabó, se cierran los caminos. A veces no la ves ni un poco, se oscurece, de verdad. 

Lo que mejor sé hacer es escribir, pensé ayer. Y no lo estoy haciendo. 

Estoy trabado. 

Estoy tratando, le estoy metiendo, pero me siento solo, siento que estoy rodeado de personas que no están en la misma. 

Tal vez sea un engaño de mi mente, o tal vez sea verdad. No lo sé. 

Si se es que tengo que seguir adelante. Hoy a la mañana me dije: "levantate y seguí, lo único que tenés que hacer es levantarte y seguir". 

Siento que tenemos de más, y que tenemos de menos. 

El país está en llamas, la economía con una tremenda recesión, pero así y todo, tenemos comida en nuestros platos, y techos sobre nuestras cabezas, ¿No es eso riqueza ya? 

Me duele en el alma ver a las personas mirándose el ombligo. ¿Es esto un reflejo de mi? Me pregunto. 

¿Porque es que me toca vivir esto? ¿Soy yo el que solo se preocupa por si mismo, que constantemente está viendo eso en quienes lo rodean? 

A veces me cuesta discernir lo que es real, y lo que es producto de mi propio juicio, lo sé. 

Del amor ni hablemos, eso lo dejamos en el mazo. No toco esa ficha hace un buen rato, y todavía no me siento muy cómodo moviéndola. 

Siento que estoy mirando el pasado. Que todo esto ya fue. 

No entiendo como es que estamos tan tristemente dormidos. Es demasiado. 

Cada día que pasa, el mundo me parece cada vez más un loquero. ¿Para que estamos viviendo? Por favor respondeme. Yo en este momento de verdad que no la veo. 

Soy increíble y lo sé. Soy una parte de Dios, y lo sé. 

Sin embargo siento que todavía me sigo arrastrando, y no entiendo por que. No logro encontrar que parte de mi sigue eligiendo vivir de una forma que no me representa, que cada vez me incomoda más.

¡Quiero salir de acá! 

Existe algo mejor, para mi, para quienes me rodean, para todo este país. Cada día grito más fuerte desde el silencio: ¡Salgamos de acá loco! Este mundo que creamos, no tiene sentido. 

Sin embargo en la mirada de Juan, el isleño que está cuidando la casa de Melo, el otro día lo encontré. Que brillo esa mirada cuando me contaba que el sabía de huerta. Que brillo esa mirada celeste. 

Se puso negro lo sé. Ya va a aclarar rey. 

lunes, 1 de febrero de 2021

Volver

Volví. Te extrañé. 

Casi tanto como a vos. Si es que todavía me lees. 

Qué lindo que es escribir. Hasta pensé en escribirte un mail. 

Todavía no me animé. 


Hay días que recuerdo. Este escrito en verdad iba a ser de eso. 

Recuerdo que con 3 cuerdas se puede hacer un tema. 

Recuerdo que con 2 verduras se puede hacer una comida. 

Recuerdo lo simple, recuerdo que es un juego. 


Me siento cansado, un poco atrapado. 

Diseñé mi propia realidad, y me refleja un yo que no me complace. 

Todo un gran trabajo que implica quererme cada día un poco más. 

Cada día es una lucha, una negociación. Conmigo mismo. Con mi amor propio. 


A veces me la creo, y solo por creerlo, las cosas salen. 

A veces no me la creo, y por no creerlo. No salen. 


Es un juego amigo, es un juego. 

Te lo repito cuantas veces lo precises. 

No tengas miedo.

martes, 5 de enero de 2021

Duele

A veces no todo es tan luminoso. 

A veces la vida duele. 

Duele el detalle, la imperfección. 

Duele el cemento, duele el smog.

Duelen los autos, duelen los motores.

Duelen los enojos, duelen los celos. 

Duelen los egoísmos, duelen los gritos.


A veces nos enojamos, y tratamos de hacernos escuchar.

A veces probamos aguantar y dejarlo entrar.

Duele pagar las cuentas, tener que andar comprando cosas.

Duele tener que cumplir con horarios y las eternas burocracias.

Duele salir de la comodidad, duele el cambio. 

Duele la soledad y acumular.

Duele haber nacido en un mundo sin respuestas.

Duele ser los hijos de tan inmensa propuesta.