sábado, 28 de abril de 2018

No todo está dicho

Se abren las laptops, se levantan las miradas. Todos en la comisión están ahí con un propósito. Los corazones están encendidos. Los tiempos de discordia ya quedaron atrás.

Sucede que las mentalidades de cada uno son bien distintas y la comunicación todavía es torpe. A veces queremos decir algo y los otros nos entienden justamente lo opuesto.

Cuando un grupo de corazones está en sintonía, lo que sucede es que la comunicación es ideal. Sucede que las palabras que salen de una boca, entran a los odios que tienen en frente con el mismo sentido con el que fueron originadas. Es mágico.

Sin embargo, cuando la mente está astillada, bloqueada por prejuicios (ni hablar si existen heridas emocionales en el cuerpo) se hace difícil sintonizar. De repente las interpretaciones son muchas y aparecen las des-afinaciones.

Estando afinados, pensando al unísono, podemos lograr cosas increíbles. Para eso hace falta dejar nuestro orgullo y nuestros miedos atrás. Si soltamos y damos paso a nuestra evolución, sin lugar a dudas nos convertimos en canción.

Que vivan los magos.

jueves, 26 de abril de 2018

Poner límites

Una de las lecciones más difíciles que nos toca vivir es la de poner límites. A veces sin querer, por tratar de agradarle a otro o confiar en demasía asumimos que esa persona va a actuar como nosotros lo haríamos, sin embargo eso no sucede y terminamos frustrándonos y lastimados. 

Me queda claro que cada quien ve y entiende la realidad a su manera y obra según su propia lógica. El problema aparece cuando una lógica se quiere imponer por sobre la otra, o de hecho, se impone. 

Llega un punto en que si no definimos que es lo nuestro, que es lo que queremos, y no ponemos límite, nos ponemos en riesgo a nosotros mismos y a nuestros deseos.

Poner un límite significa comunicar con claridad que es lo que NO queremos, o donde es que el prójimo nos está invadiendo o molestando. 

Decirle a un ser querido o cercano que por favor se ubique y deje de imponerse por sobre nosotros o que deje de hacer algo porque nos daña o molesta, es difícil, es un desafío. Nos lleva a vulnerarnos casi por completo y a hablar desde el corazón. 

"Disculpame, podrías dejar de hacer eso, me hace mal"

"Juan, me siento realmente incómodo con tus comentarios despectivos hacia las mujeres, ¿Podrías dejar de hacerlos?".

"Estimado jefe, a veces en nuestras dinámicas de trabajo me siento maltratado, me gustaría tener una reunión para hablar del tema".

"Amor, a veces siento que tomás decisiones por mí e interrumpís mis procesos personales, por favor no lo hagas más".

Podemos ponernos límites con amor y ayudarnos entre todos a vivir mejor. Sepamos decir que NO. Sepamos elegir lo bueno. Un mundo mejor es posible. 

Que vivan los magos.

miércoles, 25 de abril de 2018

Educar

Cada vez estoy más convencido de que la mayor cura que podemos desplegar sobre la sociedad es la educación. Pitágoras dijo: "Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres". 

Creo que cuando un ser humano aprende y entiende la importancia y real valor de ejercer el bien, ya no puede volver atrás. Es algo tan simple como que hacer el bien atrae más bien y nos puede llevar a dejar de sufrir y ser cada día más felices. ¿Acaso quien no quiere ser feliz? Bueno señores, la fórmula existe y hace mucho. 

Yo se que es un trabajo duro, no es nada fácil dejar de lado nuestras oscuridades, nuestros boicots, y transformar los malos tratos en bondad, ofrecerle una sonrisa a quien nos insulta. ¡Es realmente difícil! Sin embargo creo que va por ahí. Poner la otra mejilla también es educar y cuando lo hacemos no solo educamos al prójimo, también nos sanamos a nosotros mismos. 

Algunos textos sagrados dicen que, "como es afuera es adentro". El mundo exterior una y otra vez nos presenta desafíos, para que los abordemos y saquemos a relucir la mejor versión de nosotros mismos. Para que demostremos todo lo bueno que llevamos dentro, que tan grandiosos somos. 

Educar es educarnos a nosotros mismos. Es desarrollar nuestro "observador" (como nos vemos a nosotros mismos) y usarlo a nuestro favor. Saber reconocer cuando es que nos equivocamos, perdonarnos y con humildad y constancia trabajar en nuestros defectos para mejorarnos. 

El camino es largo y cada día es una nueva oportunidad para transformarnos y hacerle bien a lo que nos rodea. Sigámoslo intentando, sigamos ayudándonos. La vida es muy abundante y más divertida si es compartida.

Que vivan los magos.

martes, 24 de abril de 2018

Los tiempos del corazón

El corazón tiene sus tiempos y creo que hay que respetarlos. La cabeza decide, va filtra, divide, clasifica, corta, elige, sin embargo, el corazón, fluye. 

Los tiempos y las funciones de cada uno son distintas. Creo que el problema está cuando la mente toma el control por completo y no le deja lugar al fluir. No le deja lugar a ese mundo infinito en donde las posibilidades tan solo quedan libradas a la creatividad y a la imaginación. Volvemos a ser niños por un rato. 

Es que el que sabe es él, que late sin cesar para hacer que todas las células del cuerpo reciban su parte. Alimenta y conecta a todos y cada uno de los órganos. A veces lo encuentro tan maravilloso y misterioso a la vez. Me pregunto: ¿Quién le dio el primer latido para que arranque? ¿Cómo se garantiza la madre que ese latido de su hijx va a seguir?

Lo que si veo, es que por más de que haya muchos corazones latiendo en el planeta, no todos están sintiendo. ¿Está realmente vivo un corazón que no tiembla ante la muerte de un hermano? ¿Dónde está el corazón de una Nación que genera sus recursos a costa del trabajo de otra? 

¿Dónde estás corazón? ¿Acaso te olvidamos? 

Y la maquina sigue, la mente continúa trabajando, mide, corta, anota, calcula, borra, reescribe, completa, enter. 

Y el corazón ahí yace, sirviendo a todos, en silencio, cumpliendo con su trabajo a la perfección y esperando a que lo consulten. El sabe hacia donde ir, el tiene el compas, si le damos la oportunidad nos marca el ritmo, solo tenemos que soltarlo.

¿Qué esperas? 

Que vivan los magos. 

lunes, 23 de abril de 2018

En cada galaxia

"En cada galaxia hay una mañana abriéndose. En cada mañana hay una galaxia abriéndose." - Los espíritus.

El mundo parece ser fractal. Son una y otra vez, cosas dentro de cosas y muchas veces replicas en pequeño de la primera. Lo vemos muy claro en los árboles. Vemos como las puntas de las ramas son réplicas de las ramas más grandes. Acá va un ejemplo.


Al parecer nuestro pensamiento también es fractal. Parece que según en que estamos pensando, habilitamos ramificaciones que claramente tienen que ver con la rama que venimos siguiendo. Me sorprende también como nuestros procesos de recuerdo o "relación" de pensamientos son tremendamente parecidos al sistema de Hashtags.

Un ejemplo de esto podría ser cuando estamos hablando de un tema y decimos "che hablando de leche, nos estamos quedando sin, ¿Vamos a comprar?"

Increíblemente el "link" en el ejemplo es la palabra "leche", y por más de que tal vez se venía siguiendo una línea, el rumbo cambia por esa relación.

Una y otra vez vuelvo a la idea de que nuestro cerebro es una red fractal, al igual que las raíces bajo la tierra, o los micelios de un hongo, o porque no, las ciudades. La correlación visual es asombrosa.

Incluso esto lo podemos unir con el término hindú, "Indra", que simboliza la red de la creación en donde "en cada gota, se reflejan todas las infinitas gotas".

Más allá de esto, sigo sospechando que hay algo más, mucho mayor que delimita el trazado de estas redes. Algo que está dentro, bien dentro de todos nosotros.

Que vivan los magos.

*Pd: no tomes leche. Es malo para la vaca, para el planeta y para tu salud. 

viernes, 20 de abril de 2018

Una red de coincidencias

Martín le dice a Alejandro que si se juntan pueden armar una compostera mucho mejor. Alejandro se lo comenta a José. José decide agregarle el diseño y también piensa en sumar a Mariano. A Mariano la idea le encanta, se ofrece para armar la logística. 

Se juntan los 4. La idea tomó forma, se escaló, ya tiene varias patas, es un sueño compartido, está más cerca de ser realidad. Los 4 se enredaron. 

Martín postea en Facebook lo que acaba de pasar y Pilar comenta. Atrás de Pilar aparecen Lucía y Tomás que también quieren ayuda y están dispuestos a enredarse. Se empiezan a dar cuenta que algo los une, que el deseo es colectivo.

Los primeros años son duros, cuesta ponerse de acuerdo, aunque el sueño es compartido, todos son muy distintos, hay muchas personalidades fuertes, y el interés personal a veces le gana al común. 

A medida que va pasando el tiempo, las diferencias se ablandan, los roles se cristalizan y el beneficio común reluce mucho más que el propio. Después de todo, somos a través de los otros.

Las heridas se van cerrando y de a poco empieza a fluir la energía del reconocimiento. Las charlas se vuelven más sencillas, menos mentales, más de corazón.

Los lazos del corazón son como las enredaderas, puede que tarden en crecer, sin embargo cuando brotan, dejan todo verde, como en primavera. 

La red de coincidencias se va agrandando, cada vez son más los corazones que quieren sanar al planeta. Seamos pacientes compañeros, nuestro éxito es inevitable. 

Que vivan los magos.

jueves, 19 de abril de 2018

El boicot

Hace un par de años, en un curso que tomé, empecé a aprender que casi todas las personas de una forma u otra, tienen algún tipo de boicot. 

Un boicot es una serie de comportamientos, que nos llevan, sin saberlo, a herirnos a nosotros mismos, a erosionar nuestros vínculos, a maltratarnos. 

Los boicots personales pueden ser de todo tipo, por ejemplo ir perdiendo cosas por todos lados, olvidarnos citas importantes, convencernos de que un hábito bueno ya no lo es, contar con excusas para nuestros malos hábitos, llegar tarde o fallar a nuestros compromisos y la lista sigue. 

Estas pequeñas actitudes, que a veces parecen insignificantes o no les damos importancia, pueden afectar nuestros vínculos, la calidad de nuestro trabajo y hasta imposibilitarnos nuestro desarrollo personal. Entonces la gran pregunta es: ¿Por qué las seguimos eligiendo? ¿Por qué seguimos repitiendo aquellos patrones que nos frenan una y otra vez? 

Los motivos son tantos como personas con boicots. Podemos decir que muchos tienen su raíz en vivencias de la infancia y heridas emocionales pasadas. 

¿Cómo hacemos para desarmarlos? Con constancia, paciencia y perseverancia. Lo primero es tomar consciencia del mal hábito. Una vez que lo vimos es importante que le dediquemos activamente la atención y energía necesarios como para poco a poco irlo corrigiendo. 

Por ejemplo; si me estoy olvidando la billetera cada vez que dejo un lugar, podría pensar en un compartimiento en mi bolso para guardarla y antes de dejar un lugar (y con mucha más atención y constancia al principio como para generar el hábito) revisar que la billetera este ahí. Después de 2 o 3 semanas de repetir este chequeo, ya vamos a haber incorporado el buen hábito y el boicot se va a ir diluyendo. 

Somos animales de costumbre y podemos ser nuestros propios amos. Si con paciencia y constancia nos disciplinamos y actuamos apuntando hacia donde queremos llegar, ¡Te aseguro que lo logramos! 

Que vivan los magos. 

miércoles, 18 de abril de 2018

Ocupar mil espacios

A veces siento como si pudiese meterme en todos lados. Como si cada objeto, cada forma tuviese un espacio que se puede ocupar. 

El mundo, aunque pocas veces se lo piense, es un lugar volumétrico. Es un gran espacio que está ocupado por distintos objetos, cada uno con su volumen, ocupando su espacio. 

De hecho, recién ahora me percato de la coincidencia de palabras entre el "volumen" del sonido y el "volumen" del espacio. Ahora que lo recuerdo alguna vez me puse a pensar que cuánto más grande es algo, más "fuerte suena", tiene más volumen. A nivel espacial eso es cierto de seguro. A nivel sonoro no está descubierto aún. Algo me dice que podría ser. 

En estos días, en una serie que estoy viendo aprendí que la alquimia es primero entender, luego descomponer y finalmente reconstruir. En mi afán por entender la mecánica y el funcionamiento del mundo, muchas veces hago un ejercicio mental que consiste en tratar de "explotar" los objetos. Esto quiere decir que si en frente mío tengo una bici, busco imaginarme como sería la explosión de sus partes. Algo así: 


Una y otra vez mi mente busca hacer tierra en ciertas ideas base, para seguir acoplando aprendizajes. La noción de que este plano está hecho de cosas que dentro tienen otras cosas va conmigo siempre. Parece una definición muy burda mas todavía no encontré una mejor. 

A la larga parece ser que la noción del espacio y de que tanto ocupa cada objeto es importante y puede llegar a ser útil para nosotros saber que tanto espacio estamos ocupando según donde estamos y lo que nos rodea. 

Todo esto va a que además creo que no solo ocupamos espacio con nuestro cuerpo y los objetos que creamos y poseemos, sino con nuestra mente. 

¡Hasta la próxima!

Que vivan los magos. 

martes, 17 de abril de 2018

Soltar

Soltar es volar. Liberar. Ser vos mismx sin tenerle miedo a las consecuencias de tu espontaneidad. 

Cada vez que elegimos ser nosotros mismos, improvisar el momento y jugar con la realidad, volvemos a ser niños, volvemos a transformarnos en científicos, en exploradores. 

Para soltar es importante hacerlo desde adentro. Soltás de verdad cuando lo que decís es un regalo, cuando hablás teniendo una sonrisa en la cara y en el pecho, aunque lo que digas al otro no le agrade. En ese momento esa es tu verdad y por eso es respetable. 

Soltar es un poco como saltar. Tiene que ver con librarse de ese mal hábito de querer estarle agradando al otro todo el tiempo. Al primero que le tenemos que agradar, agradecer, es a nosotros mismos. Después viene el resto. Si invertimos ese orden, nos dejamos en segundo lugar, y eso no está bueno. 

Soltar nos permite decir la verdad, aunque duela y cueste digerirla. Cada quien tiene algo para decir y es importante que lo escuchemos y podamos devolverle nuestra mayor sinceridad sin buscar recompensa más que estar agradecidos por tener con quien ser nuestra versión más original, más verdadera. 

Soltar es sacar afuera lo mejor de nosotros y ser tan únicos como realmente podemos ser. Es como enamorarnos de nosotros mismos y recién ahí se habilita la posibilidad de que otros nos amen. De todas formas, lo segundo, al ser una consecuencia de lo primero (nuestro amor propio), es de yapa y para mi viene solo. 

Soltar es saltar, es volar, es amarte, es decir tu verdad sonriendo. Soltate, amate, sonreí, divertite. Sos unicx. 

Que vivan los magos. 

lunes, 16 de abril de 2018

Desnudos

Cuando estamos desnudos, frente a un otro, todo se detiene. El tiempo parece frenarse y se vuelve más relativo que nunca. 

Cuando estamos desnudos los cuerpos hablan varias veces más, la comunicación se potencia como si se derrumbasen varias paredes entre nosotros. Desnudos somos más.

Nos echamos tantas formas, tantos colores, tantas texturas, tantos olores encima. Vivimos distraídos. Nos empapamos con las cáscaras y nuestras almas quieren el jugo. 

Me viene la imagen de una persona queriendo respirar y sintiendo que se ahoga. Lo que lo tira hacia abajo, lo sumerge, es su propósito. Lo que la persona no sabe, es que en verdad puede respirar bajo el agua, su mundo interno. Y que el aire, al que intenta inútilmente aferrarse, y que con tanto anhelo manotea, no es más que ilusión, el mundo de las ideas. 

Somos como el agua, y la vida nos lo hace saber. Cuando algo no fluye simplemente se traba, se bloquea. Si lo queremos forzar puede que nos lastimemos. Y cuando inevitablemente debe fluir, simplemente se forma un río, y el agua desemboca. 

Ser es desnudarse, es sacarnos de encima eso que sobra. Ser es hacer desaparecer el tiempo, como cuando nos reímos. 

Que vivan los magos.

sábado, 14 de abril de 2018

Vuelvo

Volver y volver. Volver a nacer. Renacer. Seguir haciendo. Seguir creyendo, seguir latiendo. Que maestra la constancia. Es uno de los valores de Más Oxígeno, claramente.

Fueron semanas duras. Días límite. Días para probar que es lo que llevo dentro. Desde aquel encuentro con Prem Baba, esta frase no deja de latir dentro mío: "Papa construye, vos, las manos en la tierra". 

Hace casi 5 años que sueño con la sanación del planeta y creo que uno de los caminos posibles es irnos de las ciudades y crear ciudades nuevas, naturales, renovables. 

Estando en ese encuentro con Baba, (algo que es casi inexplicable ya que tener a unos pocos metros a un maestro iluminado para el corazón es como estar frente al sol, pensando sobre esta idea de las ciudades sostenibles, me cayó esta frase de "las manos en la tierra". 

Automáticamente me transporté a una vivencia de la infancia, uno de mis primeros recuerdos. Mis padres habían comprado el terreno de al lado de nuestra casa. Mi realidad se expandía, casi que se duplicaba. Veía como se construía algo enorme, sin embargo yo estaba en el jardín, que en ese momento era solo un pedazo de tierra. Era pura felicidad. Gateando / caminando por la tierra, mientras se construía mi palacio. 

Siento que esa expansión todavía sigue en mí. Las manos en la tierra es algo que tiene que ver con mi alquimia. Puede que a través de la química conectarme con la composición y descomposición de la materia orgánica, es decir la tierra. Todavía no lo llego a entender del todo. Estoy uniendo los puntos. 

Quiero terminar de entender que es lo que me realiza, que espera el universo de mi. Siento que soy un gran soldado, sin embargo en este mundo confuso, a veces cuesta elegir la batalla correcta. Ojalá todos la hallen. 

Que vivan los magos.

jueves, 5 de abril de 2018

Agua sabia

Pocas personas deben haber dejado un legado de conocimiento tan grande como Lao Tse. Hoy, voy a transcribir algunas palabras del TAO. Parece ser que estos escritos ocurrieron gracias a que un granjero le pidió a Lao, que le transmitiera algo de su conocimiento. 

Acá va: 
·
Nada en el mundo entero
más blando y débil que el agua.

No obstante, nada como ella
para erosionar lo duro. 

El agua no es sustituible.

Lo débil vence a lo fuerte
y lo bueno a lo duro,
todos saben en la Tierra,
pero nadie es capaz de ponerlo en práctica. 

Dijo el Sabio: 
"Quien carga sobre sus espalda el lodo del imperio
puede dirigir los sacrificios a los dioses de la tierra. 

El rey del mundo es
quien carga con las desgracias del imperio" 

Las palabras verdaderas suenan como paradojas. 
·

Que vivan los magos.

martes, 3 de abril de 2018

Fuerza de vida

Es una fuerza interior que nos ayuda a resistir, a avanzar. A seguir de pie y hacia delante, aunque todo indique lo contrario. A pesar del desgaste, del cansancio. Por más de que la mente se agote, que los músculos ya no respondan, hay una fuerza que todo lo sostiene. 

Es en esos puntos, en esos momentos límite, en donde más aprendemos y la vida nos pone a prueba, descubrimos de que somos capaces realmente, "de que estamos hechos" dicen a veces. De oro. No hay dudas. 

Me sigue sorprendiendo, y lo digo una y otra vez, lo fuertes que tienen que ser las personas para seguir adelante con estas vidas tristes y apagadas que llevan a cabo en las ciudades. Llenas de gris, de aire con humo, con un sol oculto detrás de bloques de cemento y un ruido incesante que todo lo abarca. 

¿Hasta cuando nos vamos a seguir haciendo esto? ¿Es que no vemos la luz que emana nuestra conexión con el mundo natural? 

Hay tanta abundancia en nuestras pequeñas acciones del día a día. Hay tantos aprendizajes ocultos en aquello que procrastinamos. Es solo una cuestión de frenar, de bajarle el volumen a la mente, y apreciar, contemplar. La verdad está ahí, en frente de nosotros, esperando ser des-cubierta. 

Fuerza de vida es aquello que sostiene todo este gran show, esta gran obra de teatro que muchas veces terminamos dando por cierta y muchas otras olvidamos recordar que todos y cada uno de nosotros somos el protagonista. Podemos cambiar. 

Hoy la fuerza está latente, está dormida. Vivimos la vida como si fuésemos extras que contemplan el show desde afuera. Son pocos los que se animan a saltar y a pasar a ser "principales", "estrellas". Requiere de mucho coraje. 

Hoy la fuerza sostiene la función, que aunque carente de emoción, todavía produce una a-tracción. ¿Hasta cuando vamos a sostener esta locura? Supongo que será hasta el punto, en que decidamos brillar. 

Que vivan los magos.