A veces siento como si pudiese meterme en todos lados. Como si cada objeto, cada forma tuviese un espacio que se puede ocupar.
El mundo, aunque pocas veces se lo piense, es un lugar volumétrico. Es un gran espacio que está ocupado por distintos objetos, cada uno con su volumen, ocupando su espacio.
De hecho, recién ahora me percato de la coincidencia de palabras entre el "volumen" del sonido y el "volumen" del espacio. Ahora que lo recuerdo alguna vez me puse a pensar que cuánto más grande es algo, más "fuerte suena", tiene más volumen. A nivel espacial eso es cierto de seguro. A nivel sonoro no está descubierto aún. Algo me dice que podría ser.
En estos días, en una serie que estoy viendo aprendí que la alquimia es primero entender, luego descomponer y finalmente reconstruir. En mi afán por entender la mecánica y el funcionamiento del mundo, muchas veces hago un ejercicio mental que consiste en tratar de "explotar" los objetos. Esto quiere decir que si en frente mío tengo una bici, busco imaginarme como sería la explosión de sus partes. Algo así:
Una y otra vez mi mente busca hacer tierra en ciertas ideas base, para seguir acoplando aprendizajes. La noción de que este plano está hecho de cosas que dentro tienen otras cosas va conmigo siempre. Parece una definición muy burda mas todavía no encontré una mejor.
A la larga parece ser que la noción del espacio y de que tanto ocupa cada objeto es importante y puede llegar a ser útil para nosotros saber que tanto espacio estamos ocupando según donde estamos y lo que nos rodea.
Todo esto va a que además creo que no solo ocupamos espacio con nuestro cuerpo y los objetos que creamos y poseemos, sino con nuestra mente.
¡Hasta la próxima!
Que vivan los magos.

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