lunes, 28 de diciembre de 2015

Hola

Hola a todos. Soy Martín. Vivo acá en Florida, provincia de Buenos Aires. Es una ciudad. Una ciudad es como una aglomeración de personas que supuestamente se juntan porque es más eficiente estar juntos. Porque cuando las personas se juntan y están bien organizadas, todo funciona mejor.

Acá las cosas no están organizadas. Hay mucho desorden, mucha entropía. Tanta que se escuchan bocinas constantemente. Los sonidos son muy molestos. Hay mucho barullo acá en la ciudad. Todos gritan todo el tiempo. Cuando vuelvo a casa me siento aturdido.

Yo sé que no soy de acá. Yo sé que estoy de paso. Que vine a cumplir con una misión. Vine a conectar dos mundos usando mi voz y las palabras.

Un mundo viejo que se está despidiendo y un mundo nuevo que está naciendo.

Sé que mi lugar es en la naturaleza. Con los pies descalzos sobre la tierra. Recolectando frutos, cargando un arpa y cantándole al sol y a los pájaros. Ellos cantan muy bien. Debe ser porque ellos escuchan. Por ahí por eso acá todos gritan tanto. Porque nadie los escucha. A veces hasta terminan golpeándose a sí mismos.

Lo que pasa es que pareciera ser que perdieron la memoria. Se olvidaron de que eran hermanos.
Jesús se los dijo varias veces. Está escrito en los libros. En las letras de las canciones y hasta en poesías. Igual se lo olvidan.

Acá es fácil olvidar y difícil recordar. La mente está fuera de control. Es ella la que grita me parece.
Creo que debe tener que ver con que está muy llena. Y cuando un cuarto está muy lleno o poco ordenado, la acústica no es buena. Y la caja de resonancia muy bien no suena.


Extraño el arpa y caminar sobre la tierra. Sé que falta poco. Voy a tener paciencia. Dios los bendiga. 


martes, 22 de diciembre de 2015

despertas

Te despertas. Estas volando. Estas soñando. Te sentís más liviano. La sangre te late por la carne. De repente tenes claridad. Entendes lo que pasa a tu alrededor. Sos psicólogo, sociólogo, ingeniero, físico cuántico, biólogo, escritor, actor, orador, deportista, medico, abogado, sos todos, en uno.

No hacen falta las explicaciones, las leyes que rigen la realidad son las mismas. Y las empezás a entender. Empezas a entender la raíz de las cosas, las relaciones, por eso, podés ver toda la planta. Sos toda la planta. Sos lo que te rodea, te empezás a conectar con tu entorno.

Sentís el aire que te roza, sentís los sonidos que te rodean, tu visión es filosa, baja el volumen de los miedos.

Tu ser se expande, como el humo en un cuarto, y envuelve a tu yo, lo abraza, lo acoge, lo tranquiliza. Le susurra al oído que todo va a estar bien. Que la vida es un juego y que estas acá para aprender, enaltecerte a vos y a los que te rodean, y que estas actuando una película que es la que vas a ver en tu lecho de muerte.

Entendés que cada día es un segundo de esa película, y que es importante que a cada segundo estés enfocado, prestando atención, sintiéndote, sintiendo a los que te rodean, sonriéndoles, y dándoles lo mejor de vos para que todos juntos caminen más liviano.

Es un sueño hecho realidad, es la posibilidad que tiene el alma de sentir la carne, el tacto, el contacto, aprender, nutrirse, y abrazar la dualidad; unión y división.

Tu capacidad de sorprenderte aumenta, te maravillas por los detalles. Encontrás música donde antes solo había ruidos. Valoras el silencio. Entendés lo necesario que es callarte la boca, para escuchar al otro, para dejarlo ser, para maravillarte ante su arte, porque además de estar vivo tejiendo tu película, te rodean otros, que están hilando la suya. Y el tapiz lo están armando todos juntos, cada uno con su hilo, cada uno con su tela, con su color, con su grosor.

A veces el tapiz se rompe, a veces se agarra fuerte. Hay hilos más finitos, hilos más gruesos. Hay parches de seda, y hay espacios vacios. Hay lugares quemados de amores pasados. Hay diversidad, hay historia, es una obra. La del universo. Es nuestra historia, la de la humanidad.

Es la historia de seres que van haciendo lo mejor que pueden. A veces se tropiezan, a veces caen, a veces se enojan, se olvidan bastante, y ahora recuerdan. Recuerdan que todos venimos del mismo lugar, y vamos al mismo lugar. ¿Dónde queda? Ya ni importa, lo que tenemos es el presente, que mejor que exprimirlo.

Empezás a prestar más atención a las letras de las canciones, y descubrís que muchos artistas te están diciendo lo mismo, te están susurrando en sus composiciones, una religión sin dios, una religión que viene de adentro, una religión que sos vos.

Cada vez despertás más, y el sueño se hace cada vez más real, es la parajoda de los que prestan atención. La prestan y la depositan donde ellos quieren, como un regalo. Empezás a ser dueño de vos, los miedos se diluyen más aun. Te das cuenta de que sos un sanador, de que tenés una misión, y que tu visión, guiada por tu corazón, ya no se nubla, ya no hay razón.


Así que sigamos componiendo, ese tapiz de vibraciones de todos colores, de todos sabores. Aceptemos que a veces es rico y a veces amargo, a fin de cuentas, este gran experimento, parece un invento para seguir conociendo, uniendo, latiendo, siendo, queriendo, amando, enlazando, peleando, llorando, mimando, aunando, sintiendo, pensando, armando, rompiendo, temiendo, expandiendo, explotando, llenando y vaciando. Vaciando.  


viernes, 4 de diciembre de 2015

La sole

Siento la soledad. La siento bien adentro. En el fondo es un regalo. Debe ser el regalo más lindo que existe. Porque a su vez es bien real, se siente en la carne, en el pecho.

La soledad es un polo, por eso es que a la vez habla de la unidad y la totalidad. Es un vacio inmenso, intenso. Siempre me gusto mirar al vacio. Como cuando te paras frente a un precipicio y de repente valoras más que nunca a la vida. Es por ese vértigo de mirar a la muerte a los ojos. Es eso. Es eso lo que te hace sentir vivo. Por eso la soledad me hace sentir y valorar mucho la compañía. Salto de un extremo al otro. De estar bien solo, a estar rodeado de almas vibrantes que  me arropan y llenan de sonidos el tiempo.

Siento que no me puedo abrir del todo. Cada vez que me abro la gente que me rodea se asusta o me critica. Cada vez que muestro el genio que tengo dentro, recibo agresiones, violencia.

No, no me digas que es un invento mío. Si, se que suena a soberbia. Te juro que no lo es. Todos tenemos un genio dentro, todos nacimos para ser increíbles, pero en algún punto dejamos de creer.

Y las miradas se sienten, se sienten en la piel, son como un balde de agua fría. Sobre todo las miradas de miedo, esas casi que pueden cortar el aire, como si generasen vacio. ¡El mismo que el de la soledad!

Qué paradoja esta realidad. Yo sé porque funciona así. Entiendo que el diseño es perfecto y que esta configuración es la necesaria para que sobrevivan los fuertes. O para curtir fuertes, porque son esos mismos fuertes, los que después brillan mucho más. ¿Cuántos habrán quedado en el camino? Supongo que todos los que no están brillando. Son muchos.


Bueno, este es el desafío que toca, lo afronto, no queda otra, la víctima no juega acá. Pero es jodida la soledad, te persigue banda. 


sábado, 14 de noviembre de 2015

El problema no es la muerte, el problema es tenerle miedo.

Veo las publicaciones de todos, poniéndose la bandera de Francia. Veo como empatizamos con Francia, y con la muerte de nuestros hermanos. ¿Acaso nadie sabe que eso pasa día a día en medio oriente, y con números mayores?

¿Acaso nadie sabe que la plata que tenemos en nuestra cuenta bancaria es la misma que financia la compra de armas en Estados Unidos?

¿Hay alguien ahí afuera uniendo los puntos? ¿O fue tan solo una frase linda que dijo Steve Jobs antes de morir?

La muerte nos acompaña a cada paso que damos. Es una posibilidad del día a día. Desde el minuto en que nacemos y aparecemos en este plano, aparece la posibilidad real de morir.

La vida y la muerte van de la mano, hasta podría decirse que son lo mismo. No existe la una sin la otra, como el blanco y el negro, como el llanto y la risa, como la luz y la oscuridad, las dos caras de la moneda.

Es curioso, solemos empatizar con aquello que tenemos más cerca. Con aquello que sentimos más propio, con aquello que nos toca mas.

Cuando hay un atentado somos todos Franceses, sin embargo en nuestro día a día, seguimos favoreciendo un mundo que financia la crueldad.

Estados Unidos, país al que muchos veneran, fue quien generó, “en nombre de la paz”, grupos como el ISIS. Y ahora, por sobre lo malo, busca erradicarlo, con más violencia.

Cuando un nene crece viendo como toda su familia es asesinada, aunque sea “por la paz”, ese nene siembra odio y miedo en su interior. Y se va a alimentar de eso a no ser que reciba una cantidad de amor que pueda barrer y resetear esa configuración que aprehendió. Conclusión: falta amor.

Si logramos unir los puntos y direccionar nuestros hábitos hacia un nuevo mundo de paz VERDADERA. Hacia un nuevo mundo en donde el miedo y la muerte ya no nos movilizan, ni seducen, recién ahí habremos conseguido encender lo que en los antiguos libros se llamó: “el reino de los cielos” “el reino de dios”.

Deseo con mi corazón, que la muerte y el sufrimiento que nos toca vivir nos sirvan para abrir los ojos y conectar los puntos, para esclarecer nuestra visión, y darnos cuenta, de que en verdad, lo que sucede afuera, es un reflejo de nuestro interior.

Fuerza hermanos, de a poco vamos despertando.


Ame-monos. 

jueves, 29 de octubre de 2015

Musica

Finalmente. Me animé. Tantas trabas, tantos miedos, tanto tiempo. Para mi la música, desde que escuche a Michael Jackson, creo que tenía unos 5 años, fue un amor a primera nota. Desde que la escuche que no puedo parar de coquetear con ella.

De chico mis padres me paseaban en las vacaciones por el país escuchando Bob Marley, Laura Branigan y Phill Collins. Se me metió en la sangre. Es un ritmo desmedido un compás que no deja de latir. Y me nace, me sale, me hace sonreír.

Les comparto las cosas que van saliendo. Son juegos, es diversión, no hay nada rígido, todo expresión, prueba y error a oído.

Soy un creyente de que todos tienen música en su interior, y que respirando profundo y jugando, la pueden encontrar. No me parece casual que en inglés se dice "play a song" algo así como: "Jugar un tema". Mientras sigamos jugando, y mantengamos al niño interior vivo... Somos Inmortales.

¡Pecho abierto y mirada el frente!

¡Hasta la próxima!




domingo, 25 de octubre de 2015

Expansión, miedo y misión

Mucha expansión. Mucha. Mucho es mucho, como de a montones de a toneladas, de a mares, de a océanos. Es difícil de explicar, voy a hacer mi mejor esfuerzo por transmitirles lo que está pasando dentro de mí.

Para empezar me gustaría escribir que siento que todo esto que está pasando en un mero resultado, o una mera consecuencia, de causas. Como dice la ley de causa y efecto, toda causa tiene un efecto, y todo efecto tiene una causa. Siento que la causa de los efectos que estoy sintiendo en mi vida actual, están en el futuro.

Es el futuro el que tiene la raíz de mi presente. Y es esa raíz la que alimenta esta expansión que me lleva, me motiva, y me impulsa a dar lo mejor de mí para cumplir con lo que vine a hacer en esta vida.

Mucho tiempo estuve callado, estuve tímido y me guardé muchas cosas. Desde bien chico me di cuenta de que mis palabras tenían un efecto sumamente potente sobre los que me rodeaban (al igual que las de todos), y que podía hacerle realmente bien a las personas, o las podía llegar a lastimar mucho.

De chico era tan solo un juego. Las usaba para divertirme, y a veces hería y a veces me hería. A veces sanaba y a veces sonreía. Era tan solo un juego. No me preocupaba demasiado.

Nací inmerso en una sociedad, a decir verdad, violenta. Una sociedad llena de miedos. Miedos que se desparramaron como una humareda. Y el miedo es como el agua en una infinidad de fuentes entrelazadas, se va derramando. De una persona a otra. Se derrama sobre el ser. Que está oculto, agazapado, debajo, esperando, que el humo se corra.

Fueron años difíciles. La gente se viste de miedo, y la mente justifica la vestimenta. No importa el color que tome, cuando te identificaste con ese sentimiento, y lo hiciste propio, lo vas a defender, aunque te cueste la vida. Y para muchos, costo eso.

El miedo es como el humo. Si lo tratas de agarrar, no vas a poder. Si lo querés correr con la mano, rodea la mano. Si lo queres atravesar, te rodea a vos. La única forma de desvestirse del miedo, es usar el mecanismo más poderoso que tenemos  y nos conecta con esta pelota de líquido gaseoso en que estamos inmersos. Los pulmones, las alas del corazón. Si querés sacarte el miedo, lo tenés que aspirar, te lo tenés que pasar por el cuerpo.

¿Te da asco? ¿Te da miedo? Depende de vos. El miedo es un deseo oculto. Es algo que tu ser está queriendo con locura, pero que sin embargo, al estar vestido de miedo genera una confusión que desencadena en un sinnúmero de efectos. Todos señalan al miedo y él está ahí, parado en el medio, frente a tus ojos, todo el tiempo, solo tenés que animarte a tomar una buena bocanada, y sentir como te pega. Sé que me entendés.

Y cuando te sacas esa campera, cuando te vas desvistiendo. Vas quedando desnudo. Y qué lindo que se siente estar desnudo. Es una libertad incomparable. Podes moverte y sentir todo a tu alrededor como nunca antes. ¿No es maravilloso?

Ahí nomás te das cuenta de que estas caminando solo, por una pelota enorme, que flota en el espacio, y que podés hacer lo que se te dé la gana. No hay restricción alguna. Sos libre. Existen consecuencias de tus actos, seguro, sin embargo ya no cargas con nada, podes moverte tranquilo.

Empieza entonces la expansión. Empieza a expandirse todo, y ya no lo podés frenar. Se te abre la cabeza como una rosa en primavera, y te volvés permeable. El volumen de la mente baja, y el del sentir sube. Empezás a respirar verdad como nunca.

Le sacas las etiquetas a todo lo que te rodea, y te das cuenta de que todo puede ser todo, a la vez que todo es nada. Que la mente es una herramienta, y que lo que la mente construye son modelos. Modelos que solo sirven para organizarnos, para divertirnos, para hacer arte, para ser felices. Que la mente es algo que está a cargo de algo más. Algo que es mucho más grande. Algo que lo abarca todo.
Algo que es tan grande que no se puede explicar. Algo que tiene la clave para conectar todo con todo. Porque ni el espacio vacío, ni todos los átomos del universo, están desconectados. Todo está atravesado por un mismo hilo. Un hilo hermoso dorado que resuena bien en tu interior y te conecta con la totalidad, con la singularidad.

Cuando expandís cambia todo. Te cambia la energía, te cambia la carne. Cambia la forma en la que miras, cambia la forma en la que te paras. Cambia la forma en la que te movés, en la que respirás. Cambia tu tono de voz, cambia la forma en que hablás. Cambia la forma en que aprendés. Cambia la cantidad de información que podés manejar. Cambia la cantidad de cosas que podés manejar a la vez. Se balancean o desbalancean tu lado masculino y tu lado femenino. Es imparable.

Y estando mas parado y mas erguido. Podés hablar con otra postura. Podés opinar y expresar tu verdad sin recaudos. Y eso hace bien. A las personas nos hace bien escuchar tu verdad. Nos hace bien saber qué es lo que tenés para decir y cuál es tu visión del mundo. Porque la verdad es igual a la sumatoria de todas las verdades.


Entones expandí, y desvestite del miedo, que vas a salir mejor parado y más liviano. Vas a poder caminar más firme y abrir más el corazón, bajándole el volumen a la razón, sintiendo a cada paso la expresión, de la realidad que resuena al son, de aquello que viniste a cumplir, tu misión. 

Júpiter. Planeta de la expansión.

lunes, 12 de octubre de 2015

La bestia

La Argentina es una bestia. Una bestia que dio su primer rugido al final del siglo pasado, y después se fue a dormir.

Estuvo durmiendo medio siglo. Fue medio siglo de luchas internas, de idas y vueltas, de energía que se desparramó de un lado para el otro.

La bestia se rascaba, se daba vuelta y seguía durmiendo del otro lado. Estas cosas a ella no la molestaban. Estaba inmersa en su sueño. Soñando y soñando con un futuro que nada tenía que ver con el presente que estaban viviendo sus hermanos.

Sus hermanos estaban devorando presente, sin prestar atención al futuro. Cosechando riquezas no solo propias sino ajenas. Riquezas que solo satisfacían una gula inagotable. Tan grande era su gula que incluso tenían que comer del plato de otros de sus hermanos, los que dormían.

A ella no le importaba. Seguía soñando. En su sueño sonreía, se reía de lo que le pasaba en la superficie. Gente con hambre, suelos contaminados, corrupción, vicios, muerte, miseria, desprecio, nada de eso la afectaba, ella tenía la energía arriba, bien en el centro de su cabeza, y la proyectaba al futuro, a los próximos 500 años.

Respiraba y respiraba, siempre con una mueca de sonrisa en su cara.

Es una bestia fuerte, de pelo lacio, de tinte blanco, cuasi plateado, son canas. Sus ojos de a ratos entrecerrados a veces dejan ver una coloración azul intenso, con la profundidad de un cielo sin horizontes. Sus patas tienen garras, también tiene colmillos, se nota que es un animal de caza. Su cuerpo tiene la forma de un tigre, pero más esbelto y corto, con las patas grandes, con mucha musculatura y fibrosas. Su pelaje es largo y siempre limpio, parece una doncella. Una doncella guerrera, tal vez una especie de Juana de Arco. Ríe.

Que estará viendo me pregunto yo, la veo sonreír y me da paz. Sigue volteándose una y otra vez, pareciera que está jugando. Camino despacio y la rodeo. Ni siquiera nota mi presencia, soy insignificante a su lado, como quien rodea un parque. Su cabello es hermoso, no dejo de admirar la paz y calma que me transmite.

Mi mente se llena de preguntas. ¿Dónde está toda esa ira y esa bronca que vemos en los noticieros? ¿Qué pasa con todo ese desconsuelo, impotencia y desconcierto que siento día a día en la calle?
De repente, cae frente a mí, uno de sus pelos. Al caer no hace ruido. Es grueso, parece una soga. Me acerco a mirarlo. Me intriga su textura, me agacho, lo acaricio. Mi respiración se calma, mi mente se aclara. Todo se vuelve más lento y sereno. Nunca había percibido esta claridad. “Las apariencias engañan, lo que ves día a día esta colmado de ilusión” me oigo decir.

¡Wooooow! Pienso. ¿De dónde salió esto?

“Soy yo, vos mismo, por fin me dejas entrar, estuve durmiendo un rato largo ¿Sabes?” me dice una voz que sale de mi interior. “Vos y tus hermanos estuvieron dormidos mucho tiempo, como yo, llegó la hora de despertar y ponernos manos a la obra, acaba de empezar la nueva era”.

¿Cómo, cómo? ¿Qué es esto me pregunto? ¿Una voz en mi cabeza que nunca había escuchado?
“jaja, si Nico, soy yo, tu ser, hoy fue el día que elegimos para despertar, seguramente no lo recordás”.
Mi mente se quedó en blanco, no sabía que decir. Tenía un pelo enorme en las manos, una bestia gigante durmiendo al lado, y ahora esto. Inexplicable.

“No te preocupes, lo bueno es que ahora somos dos. Muchos más que dos, somos cientos de personas que están despertando. Vinimos a servir a la tierra, y este es el momento de desplegar las alas. Sos un gran guerrero, por eso veías a la bestia así. También la veías dormida porque ese era el reflejo de tu ser, mirala de nuevo”.

Poco a poco veía a la bestia empezar a hacer movimientos distintos. Movimientos que nunca antes le había visto. Sus músculos antes laxos ahora empezaban a tensionarse. El ritmo de su respiración también cambiaba.

“Ves, ahora todo está despertando. La vida va a tomar otra forma. El mundo va a empezar a ser más real. Es una sensación parecida a la que tenías cuando te drogabas, mas ahora mucho más intensa, porque la vas a empezar a sentir en todo tu cuerpo. En cada una de tus células. Y a partir de ahora me vas a tener a mí, para acompañarte y guiarte. Aunque mi voz no siempre va a ser tan clara como es ahora. Tenes que aprender a escuchar. Vas a aprender muchas cosas nuevas jaja.”

¡Hey, despacio! Exclamé. Todo esto es mucha información. Me agota un poco. Me está empezando a doler la cabeza, le dije a la voz.

“Tranquilo, me retiro, por ahora es suficiente. Disfruta del resto del show”. Y así como si nada, se fue.

Qué raro, pensé. ¿Todo eso salió de un pelo? ¿Qué podría llegar a pasar si la acaricio?

Me había distraído, la bestia ya había empezado a despertarse. Estaba erguida limpiándose. Lo primero que note fueron sus ojos. Nunca antes había visto algo así. Parecía un cielo azul de pleno día, sin embargo estaba lleno de estrellas por dentro. Tenía miles de texturas, en todos los tonos y matices de azul. La mejor pieza de arte que jamás hubiese visto.

La sonrisa no desaparecía en ningún momento de su cara. La paz que transmitía era desmedida. Qué manera de sonreír. Entonces pensé en agradecer. Agradecer por poder estar viéndola. Por disfrutar de su inmensidad, de todo el potencial ese que había estado dormido! Y ahora estaba despertando, y yo la estaba viendo! Que regalo.

Respire un poco más profundo, sentí mi cuerpo. Una sensación extraña me invadía. Era una sensación que no había tenido antes. Eran unas ganas de llenarme el pecho con todo el aire del mundo. Me sentí más liviano, con una especie de energía renovada.

En eso, me empecé a quedar ciego, todo se empezó a difuminar. ¿Qué está pasando me pregunte? ¿Y ahora?¿Ahora dónde estoy?¿A dónde me llevan?

Abrí los ojos en la costanera, había estado meditando desde las seis de la tarde, ya estaba anocheciendo, y me había empezado a agarrar frío. Esta primavera fue rara. El clima está cambiando. ¿Cómo llegué a todos esos pensamientos? ¿Quién fue ese ser que apareció? Y la analogía de la bestia, ¿Será real?

Cuantas preguntas. Se me hacia tarde. Junte mis cosas y me subí a la bici. Sentía el pecho mas inflado, me sentía muy en paz, más tranquilo. En eso recordé la voz…


“Recordá, ya somos muchos, soltá y cree. Llegó la hora”


lunes, 5 de octubre de 2015

La revolución

La revolución de verdad, se hace con el corazón. Dejando de lado los vicios, que obnubilan la razón.

Queremos legalizar la marihuana, pero nos fumamos las flores en vez de cosechar y sembrar semillas.

Queremos paz y armonía, pero reclamamos y gritamos a los 4 vientos, con enojo y rebeldía.

Queremos un planeta sin contaminación, pero compramos productos de industrias que lo llevan a la destrucción.

Queremos una economía sin dinero, pero cuando podemos compartir somos avaros y lo justificamos con nuestra pobreza. La pobreza es mental. Las monedas digitales ya existen. Y los ricos e hijos de ricos, que pueden generar un paraíso, lo niegan, y se sumen en el bullicio de sus vicios.

Queremos trabajar menos, sin embargo fumamos marihuana y alimentamos la pereza. Para trabajar menos primero hay que trabajar más. El secreto de la vida está en hacer y después deshacer. Se planta para cosechar, y se cosecha para plantar.

Queremos más música, mas con celos de nuestros hermanos cercanos, al mostrarnos sus dones, los criticamos, y les decimos lo mucho que les falta, sin siquiera asistir a sus funciones. Dios danos perdones.

El verdadero revolucionario, no es un visionario, es alguien que tiene un fuego, tan pero tan potente, que entiende que todo es un juego, y sabe mantenerse fuerte, y avanzar constantemente, sin dejarse paralizar, por el falso miedo, que en el fondo, oculta un deseo, y que mal te hacen tus vicios que también te dejan ciego.



Mantener tu vista clara, no es una elección, es una decisión, que parte bien en el fondo, de tu corazón. Y cuando no hay nada más, que las ganas de avanzar, cuando las ganas son tan fuertes, que no te dejan respirar, ahí soltás todo, y te aferras a lo que vale, a una fuerza divina que nada procrastina, porque en ella yace una soltura infinita que todo, en presente, ilumina.

Inflando bien el pecho, centrando los corazones, con el centro de la panza amarillo, apuntando hacia las intenciones, el estomago en naranja, cuidando las relaciones. Y las caderas bien rojas, enraizando las misiones, con el ojo que nadie ve, aunando las visiones, alimentadas por un hilo blanco o violeta que se esparce en todas direcciones, hacemos vibrar la garganta materializando palabras que resuenan y reverberan multiplicando cual fractales, todas las sanaciones.

El poder está dentro tuyo, tu primer misión es despertarlo, ya no creo ninguna de tus excusas, espero que sepas recordarlo.

Las palabras van y vienen, son solo formas con un orden, ¡Recordá para que estas vivo! Eso… ES una orden!

Con amor. 

martes, 1 de septiembre de 2015

Uno de esos días

Y llegan esos días. Esos días en que andas cargando el pecho como si fuese una bolsa de 50 kilos. Una parte de mi sabe que no pesa tanto. Sabe que el dolor va a pasar. Sabe que detrás de todo el barullo se esconde el silencio. Un silencio transversal a todo. Que todo lo conecta y en donde las distancias no existen. Sin embargo, ahí está la pesadez.

Me mudé solo. Encima es algo propio. Eso quiere decir que no tengo alquiler. ¡Qué locura! Tremendo agradecimiento a mis padres. Tengo dos padres de esos que valen oro. De esos que dejaron todo en la cancha. No puedo estarles más agradecido.

Las cosas en el trabajo van bien, todo avanza. De salud estoy bien. Las cuentas dan justas pero dan. No tengo motivos para estar desmotivado, sin embargo, llegan esos días.

Esos días fríos y grises, en donde la tristeza se infiltra por cualquier lado. Esos días lentos y sin sentido, en donde miras y miras el facebook y nada te llama la atención. Siempre aparece lo mismo, una y otra y otra vez. Que el mundo se acaba. Que el cambio climático. Que el despertar espiritual. Que tales se pelearon con tales. Que mejor sonreí que hace bien para la salud, bla bla bla.

Esos días, en los que todo te da lo mismo. Y es eso mismo lo que te pone mal. Es una espiral descendente que no sé de donde sale ni para donde lleva. No sé lo que busca enseñarme.

Detrás de todo eso yace paz y fortaleza. Dos piezas que parecen que van a ser útiles para las cosas que se vienen.

¿Será que la expansión trae esta pesadez? Supongo que una mariposa cuando está saliendo del capullo sufre y tiene que pelear contra la crisálida para que las alas salgan fuertes y le permitan volar.

Me pasa algo raro, es como si viniese viajando a la velocidad de la luz con todo muy sólido, muy claro muy definido, y de repente llegan estos días en los que esa claridad explota en mil pedazos y todo pierde solidez, una especie de sublimación espiritual.

Y cuando todo se hace gaseoso pasas la mano y no sentís nada. Sin embargo todo está ahí, sabes que está ahí, hace un ratito nomas era sólido, bien solido, podías palparlo, sin embargo, ahora se fue. Y los pensamientos, las emociones, las fotos, los recuerdos, las ilusiones, hasta la música, todo te recorre como si nada…


Y me toca quedarme callado, sentado en el aire. Esperando a que esa nube vuelva a condesar, a llorar en una forma más sólida, que con alguna fuerza de aceleración, vuelva a fluir reconectando con su origen. 


lunes, 17 de agosto de 2015

Carta al pasado

A ustedes que están en el pasado. A ustedes que se dieron cuenta de que el cambio es posible. A ustedes que saben que la realidad no es lo que parece y que la misma se genera con todos y cada uno de nuestros pensamientos.

En el futuro las empresas son conscientes. Aquellas que no lo eran, no lograron sobrevivir. Fue una cuestión de evolución. Ante la creciente presión social y ambiental, aquellas empresas que lograron adaptar sus productos y ofrecer un beneficio social detrás de ellos, fueron las que proliferaron. Los spots de publicidad ya dejaron de ser canciones, o situaciones cotidianas con el simple fin de repetirle una y otra vez el nombre del producto a los clientes, para darle lugar a nuevos avisos que explican el impacto positivo de los productos. 

Los usuarios comenzaron a consumir estos productos que no solo son mejores para ellos, sino que además proporcionan un beneficio para la comunidad así como para el medio ambiente, siendo cada intercambio un “win win” o “ganar ganar”.

Las sociedades comenzaron a evolucionar realmente rápido, con economías locales mucho más resistentes, y monedas que empezaron a dejar de lado la cotización internacional debido a la inestabilidad y riesgo que ello representaba.  

Los bancos dejaron de ser monstruos que ganaban con cada intercambio a costa del empobrecimiento de las sociedades, sino que entendieron que ellos son quienes deben responsabilizarse por la sana distribución de los capitales, tal y como lo hacen las arterias en un organismo.

La educación floreció, cual un renacimiento. Apareció un nuevo tipo de educación, llamada “educación libre” en donde los maestros simplemente tomaron un rol pasivo guiando a los alumnos a través de su proceso de aprendizaje, incentivando la creatividad así como la curiosidad.

Esto causó que nuevas generaciones pudiesen desarrollar un entendimiento más INTEGRADO de la realidad, entendiendo que la química, la física, la matemática, la economía y la naturaleza, todas funcionan igual, con una lógica divina detrás que permite garantizar la abundancia.

Las religiones finalmente se empezaron a almalgamar, renaciendo una espiritualidad conjunta en donde nuevos valores y el entendimiento del prójimo como parte de uno mismo dieron lugar a una sanación masiva y esclarecimiento de la visión de las personas.

El medio ambiente comenzó una sanación sumamente veloz gracias a la biotecnología (confluencia de la tecnología y la sabiduría natural), que sirvió para potenciar los procesos naturales que tan eficientes son. También florecieron la permacultura y los cultivos orgánicos.

El futuro es un lugar de abundancia, de paz, de armonía, donde los seres se dedican a mejorar sus capacidades sin límite alguno. Ahora hay nuevos deportes, las artes florecen por doquier, la música disfruta de nuevo géneros y se han reinventado casi todos los procesos para que el ser humano puedo disfrutar de una muy alta calidad de vida. Hoy ya estamos viviendo 250 años ¡En promedio!

Los recursos se manejan de forma matemática, y se ha logrado garantizar comida, trabajo y casa para todos los habitantes del planeta. La mayoría de las casas son de tierra, y los pueblos se han estabilizado en una población promedio de 200.000 habitantes, que se demostró que era la cantidad más eficiente en cuanto al uso de los recursos. Los pueblos están conectados por vías férreas que transportan los productos, y la energía que se usa para su abastecimiento es 100% renovable.

Las maquinarias son todas desensamblables y sus componentes se pueden intercambiar y reciclar.

Ahora la población se ha estabilizado en 9000 millones de habitantes, y poco a poco comienza a bajar.

Vivimos en abundancia, y en plenitud, todo ello gracias a ustedes, que dejaron todo en la cancha día y noche, para poder mostrar que todo esto era posible. De corazón, les quiero agradecer todo lo que hacen, y sepan que el éxito es inevitable, ustedes, son los portadores de la nueva humanidad, arriba esos ánimos, y a jugar en equipo, que el camino es largo y la abundancia, es una condición natural.


Ámen. 




miércoles, 12 de agosto de 2015

Jengibre y Canela

Te de jengibre con canela y teclas. El té con jengibre para avivar la llama. Las teclas para darle oxígeno. Teclas que larguen sonidos, o teclas que larguen símbolos, las dos me valen.

Los miércoles a la noche la soledad pega fuerte. Entro al Word, y empiezo a esbozar estas palabras. El blog ya estaba lleno de polvo. No da colgarlo tanto, o tal vez sí, que importa.

El jengibre, cortado en pedazos chiquitos, muy importante para que largue el sabor rápido. La canela todavía no se cuanto poner, todavía sigo aprendiendo. Todo el tiempo, todos los días.

Tocar teclas me encanta, va mas allá de lo que podría explicar, no sé de donde viene. ¿Habrá escrito alguien de mi árbol de la lógica de los genes? No lo sé, ya se lo preguntaré a la abuela Fefa.

Hoy fui de Fefa. Fuimos a filmar una parte que no quedó clara de uno de los videos de la Red de Compostaje. De ahí fuimos a juntarnos con las agrupaciones que están gestionando la red. Es un espacio de creación hermoso. Me gusta mucho lo que está pasando.

El agua del te es clave que no hierva, Jor Salinas dice que si los alimentos (que están vivos) se calientan mucho, pierden las propiedades, se mueren y que por eso es mejor hacer las cosas a fuego lento, lo más lento que se pueda. Supongo que por eso algunos usan deshidratadores. Fa! Cuantas formas de hacer lo mismo mama mía!

Hay que tener cuidado con las partes chiquitas también, porque son como las partes grandes, difíciles de manejar, y a veces hasta peligrosas, los laboratorios se están dando cuenta, y las morgues atestadas de ex cuerpos vivientes atacados por cáncer también.

Después de la reunión de la red me fui para Haulani. Los helados son riquísimos. Además son helados saludables, helados que hacen bien. Hoy probé el de Banana. Es la definición de éxito, en serio. En el diccionario de la RAE, después de los dos puntos de éxito debería decir: “Helado de Banana Haulani”.

Volví andando en longboard. Me mojé todos los jeans. Cuando estaba por salir a la mañana sabía que ese era una riesgo, pero lo ponderé como "bajo" en mi cabeza. Y a mi pregunta de: “¿Te la bancas mojarte todo?”, la respuesta fue que "sí". Así que me la banque.

43 pesos me salió un kilo y pico de bananas y 6 huevos! Para mí que me vio cara de gil y además si a eso le sumás el longboard, ahí nomás se decidió por cagarme con el precio. ¿Cómo vive la gente con estos precios? Ah, cierto, hay 10 millones de pobres, un cuarto de la población. Ok, dejémoslo ahí.

Mientras venía en long, se me ocurrió esto: “Si cuando cruzamos la calle miramos para los dos lados, porque cuando discutimos un argumento no hacemos lo mismo”. Me pareció brillante, porque brilla, da claridad. Me di un abrazo a mí mismo. Media cuadra más tarde casi me mato. Pise un palito que por poco fue mortal.

Ya hay olor a jengibre, y a canela también! Listo, le pongo limón y miel, y a ver si la llamita se aviva y quema la soledad.



Ah hoy también fui de los abuelos Sara y Roberto, y hoy el abuelo tiró otra de esas frases que riman y son una alta posta. Ahora no me la acuerdo, seguro volverá. Eso, nada más. Por ahora.

domingo, 19 de julio de 2015

La onda

Y entonces llegó. Llegó el momento en el que empieza a cambiar todo. Llego el momento en que la luz de la consciencia se derrama sobre los seres del planeta tierra.

Como ocurre en la naturaleza, los cambios de fase ocurren justo a tiempo. Con la cantidad justa de energía, reciclando y aprovechando hasta el último retazo.  

Y los seres humanos no estamos exentos de las grandes leyes. Existen leyes que gobiernan este mundo material que nos rodea.

Una de ellas es la llamada “ley del péndulo”. Esta ley nos cuenta como al igual que en la música, en las relaciones, en las emociones, en el volumen de un lago, en el ciclo de vida de un ser vivo, en las funciones trigonométricas, y en todas las creaciones existentes, existen ciclos, que se mueven entre dos polos. Entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte, entre la luz y la oscuridad, ying y yang.  Todo tiene dos polos, y la polaridad se alterna una y otra vez como un péndulo. Al igual que en la serie de Fibonacci, en donde la razón entre un número y el anterior tiende sucesivamente hacia 1,618. La famosa razón “áurea”. El péndulo, está en todo.

Los monopolios y grandes organizaciones, quienes polarizaron la realidad, saciando bolsillos que respondían a intereses privados, pasaron a ser el cáncer del organismo humano. En la naturaleza lo que se acumula, se estanca, se pudre. Eso mismo pasa con el capital en la cuenta de los millonarios, se acumula, se estanca, y el resto de las células, se queda sin sangre, sin oxígeno, sin energía vital, aparece la pobreza, el organismo está enfermo.

Tampoco hay que culparlos, la confusión es una enfermedad común que nos afecta a todos, nublando nuestro juicio y visión. Afectando nuestra capacidad para distinguir aquello que nos beneficia a todos enalteciendo la abundancia.

Como todo organismo enfermo, existe una cura, existe el otro extremo del péndulo, que con una lógica divina, se activa naturalmente, para balancear el desequilibrio, llamando a la luz de la creatividad, a aquellos que como linfocitos se activan, se multiplican, se encienden, y esparcen con vehemencia, sanando todo lo que tocan, recuperando la energía vital, haciéndola fluir nuevamente hacia las células, quienes con un nuevo impulso revitalizador crean más linfocitos que pasan a convertirse en una ola de radiación positiva que todo lo atraviesa.

Es una aurora boreal de consciencia, un espectáculo digno de observar desde el espacio. Son nuevas organizaciones, nuevas formas de administrar los recursos. Información por doquier. Miles de singularidades que conectan nuevos conceptos que parecían años luz distantes.

Las estructuras se rompen. Todas. No hay barreras para la consciencia. Esta se mueve a través del éter que todo lo atraviesa, simbolizado por el dodecaedro para Platón, es esparce un nuevo renacimiento. Un renacimiento liderado por fractales de Da Vinci. Mentes enceguecidas por un amor desenfrenado por la ciencia, el arte y la voluntad de evolucionar colectivamente hacia un horizonte utópico solo real en las escrituras enterradas en eras pasadas.

Son los sueños enterrados de decenas de generaciones que sufrieron para dar lugar a un ser humano evolucionado. Un ser capaz de manejar la información y dimensionar la realidad para el beneficio de todos. En la naturaleza nada se desperdicia, todo se transforma, todo se recicla. Transmutación.

Mucho sufrimiento, mucha sangre derramada, espadas desgastadas, metales moldeados en armaduras luego quebradas, historias de amores condenados a la locura a causa de guerras que solo alimentaron grandes egos para establecer una división solo útil para entender la unidad. Músculos desgarrados, glándulas pineales calcificadas, resistencias, esfuerzos, pérdidas de energía. Baladas de música, violines llorando, tambores ordenando un pulso de avance hacia revoluciones apasionadas.

Jóvenes soñadores, crucificados como traidores. Grupos revolucionarios, estrellas fugaces que libraron naciones, mas tarde atrapadas por la misma lógica liberadora que las enalteció fugazmente. Imperios construidos sobre valores fútiles.

Hoy. Todo se agrieta. Todo se raja. Las fisuras se agrandan. La represa de la represión que apresaba la pasión, ya no aguanta el fuego descontrolado de la sanación.

Y la consciencia avanza. No discrimina. Asesinos, mafiosos, maestros, niños, trabajadores, predicadores, estudiosos, filósofos, políticos, sindicalistas, artistas, atletas, seres, TODOS; Atravesados por un despertar masivo que ya no tiene vuelta atrás.

El péndulo se va acelerando. Las estadísticas se disparan. Contaminación, invenciones, soluciones, problemas, amor, odio, felicidad, infelicidad, consumo de drogas, terapias alternativas, descubrimientos, música, arte, matemática, todo pasa a un nuevo nivel. Se agrega una dimensión a la matriz.

Y nosotros acá, sentados en el agua, viendo como se acerca el tsunami. Nos miramos a los ojos. Veo los de Fede, los del Colo, los de Mante, los de Nico, los de Rafa, los de Laura, los de Gaby, los del Coco, los de Estefi, los de Xime, los de los MartineS,  Mateo, Guiso, LucaS, Tamara, Eric, Bruno, GuidoS, FedeS, Hernan, Cinthia, Natalia, Carolina, Jessica, Agus, Paloma, Cone, Juan, todos cristales reflejando la misma luz de un ser mayor, un espíritu superior.


Estamos nerviosos, los corazones laten con fuerza, sabemos que se viene algo grande, la circulación aumenta, el pulso también. Cada quien con su tabla, cada quien con su equilibrio, nos venimos ayudando mucho, siempre dando el máximo posible. El cielo está nublado, las ciudades ya están inundadas, el viento es fuerte, la ola es enorme. Estamos tensos. Es ahora, arrancamos a remar, todos reman lo más que pueden, la ola es enorme. Nos miramos, sonreímos. Es ahora


jueves, 16 de julio de 2015

Todos tiran

Todos están tirando. Para un lado, para el otro. Todos tiran. ¿Podés parar?

Algunos dicen: “¡Es por acá, vamos a conquistar! Vamos a adueñarnos de su cuerpo. Disfrutemos del tacto, de poseer, de seducir. Además podemos meternos debajo de su piel, encadenar su corazón, mostrarle quien domina, esclavizarlo a nuestros anhelos”.

Otros dicen: “¡Son las drogas! A través de ellas podes acceder a una nueva realidad, a un mundo desconocido. En este mundo nada importa realmente, solo vas a descubrir un amor infinito y una tolerancia hasta a tu propia soledad. En este mundo no existen barreras, vas a entender la totalidad, tampoco hay límites, tendrás en tus manos la verdad!”

Otros tiran para el sabor, ¡La comida! Un vasto mundo de sensaciones gustativas en donde la mezcla de sensaciones y esencias se entrelaza en un torbellino incesante de regocijos y combinaciones tan variadas como los colores de un horizonte. Manejar la escala de texturas y sabores, un arte divino.

Hay quienes eligen tirar para el lado de la forma de sus cuerpos. Depositan su energía vital en su belleza, la tonificación y el desarrollo de cada una de sus fibras. De esta forma se pueden ver invadidos por las miradas aceptadoras, y cual una llave mágica, esta abrirá todas y cada una de las puertas de la admiración hacia el reino de la felicidad.

“NO, ¡Ya lo sé!” “¡Mejor disponer de ese bien que todo lo puede tener!” “Generemos riqueza capital” “Con ella podemos adquirir bienes lujosos y luciéndolos ante el resto de los seres, podremos disfrutar y saborear esas miradas envidiosas que nos engrandecerán y enaltecerán”

Todos tiran… Siguen tirando… la cuerda se va desgarrando, y ya casi no aguanta más.

¡Pero momento! También hay otros. Los llaman locos, de verdad deben de estarlo.

Otros que dicen, por ahí por lo bajo, a veces hasta susurran…

“En vez de tanto tirar, tal vez…. hay que aflojar, hay que soltar…”




jueves, 9 de julio de 2015

Sueño

Sueño con un mundo simple, sencillo. Un mundo en donde cualquiera pueda comer y estudiar. Un mundo en donde la violencia sea pasado.

Un mundo en donde reinen el arte y la música.

Un mundo en donde no nos estemos entorpeciendo los unos con los otros. Un mundo de abundancia.

¿Tan difícil es?

Los científicos están chocando partículas atómicas, adentro de un reactor que tiene decenas de kilómetros de diámetro, pero todavía no le podemos dar de comer a toda la población.

¿Es en serio?

¿Donde están los héroes? ¿Donde están esos hombres que usan todas sus habilidades para lograr cosas increíbles? ¿Será que habremos dejado de creer?

Si, de creer. No, no en superhéroes, yo tampoco creo en ellos. De creer en nosotros mismos. De creer en nuestras propias habilidades. De creer en que la unión hace a la fuerza.

Sueño con un mundo en donde la naturaleza recupere el lugar que se merece. Una inteligencia infinita que después de evolucionar durante MILES de MILLONES de AÑOS (vaya a saber uno cuanto es eso, gracias que se lo que son 28), tiene en su ADN todas y cada una de las respuestas necesarias para que el ser humano viva en plenitud. Solo hay que investigarlas y replicarlas.  

¿Tan difícil es?

Sueño con un ser humano que finalmente se da cuenta de que todas las religiones dicen lo mismo, y de que eso no es casualidad, de que es porque existe una lógica casi divina detrás del funcionamiento de la realidad. Una realidad cuasi matemática, en donde la física cuántica y la espiritualidad hablan exactamente el mismo lenguaje, el de la música, el de la Vibración, gracias Tesla.

Sueño con aire limpio, agua potable, y comida sin químicos. ¿Es mucho pedir?

Sueño con que mis amigos son mis hermanos, que se despiertan de un largo sueño, en donde se dan cuenta de que estos son los mejores años de nuestra vida y de que vale la pena arriesgarse y dejar la comodidad de un trabajo bien pago, una cerveza de mala calidad, y una discoteca de malos ritmos, aires tóxicos y vibras bajas, por bailar al rayo del sol, tomando cerveza artesanal y vino orgánico, compartiendo la libertad de crear nuestra propia realidad a cada instante, con cada pensamiento, proactivo, positivo.

Sueño con envejecer contándole a mis nietos, a los nietos de mis amigos historias de lo valientes que fuimos, de lo increíble que fue cortar con las cadenas de las viejas ideas y crear un mundo nuevo que les permite bailar a plena luz del día sonriendo con gratitud por el placer que irradia del regalo que es estar vivos.

Sueños y más Sueños. Desde que leí el libro “atrapa tu sueño” de Herman y Calendaria Zapp no paro de soñar. Creo que ya nunca voy a parar.


Creo que el día que pare de soñar, me voy a despertar y probablemente, me dé cuenta de que ya estoy muerto, o de que tal vez, fue todo un sueño.


viernes, 3 de julio de 2015

Y = X

Estaba ahí, frente a nuestros ojos. Nunca lo vimos. “Si hubiese sido un perro te mordía” dice la frase. Todo el tiempo estuvo ahí, frente a nuestros ojos. Y = X.

Alguna vez estudiando análisis matemático I o análisis matemático II, me lo pregunté. ¿Por qué eligieron justo estas dos letras? La respuesta que me di fue que eran las últimas del abecedario, que seguramente debía ser una cuestión de practicidad. Ahora me doy cuenta del gran problema que es respondernos mentiras, tal vez a veces es mejor dejar la pregunta sin responder y seguir con otro pensamiento.

Mientras bajo esta data, aprovecho y voy cerrando el blog anterior. Ya es el segundo o el tercero que cierro, ni idea, perdí la cuenta. Me la paso haciendo eso. Nunca tienen éxito, fracasan todos. Es que me da vagancia publicar lo que escribo por todos lados. De alguna extraña manera mi necedad me convence una y otra vez de que la gente ya va a llegar, y va a leer lo que escribo. Como si fuese un genio, o un gran escritor. Ay Dios, estos delirios de grandeza, donde me van a llevar, solo el vacío lo sabe.

Listo, ya lo cerré. Volví a abrir otro, obvio. Algo muere, algo nace. Ahora me falta borrar los videos de youtube que había hecho. ¡Qué malos que eran! ¡Las cosas están yendo muy rápido! Cada vez más. Cada vez que escribo algo, o hago un video, vuelvo al rato y me doy cuenta de lo mucho mejor que lo podía hacer. Y ni hablar del ego que veo en mi pasado… Una locura. Cuanta data, cuanto cambio. Tenete paciencia Martín, me digo. Sin prisa y sin pausa, como te enseñó Fede.

Volviendo a la raíz. Y = X. Qué locura. Ahí está, siempre estuvo, en frente nuestro. ¡Dos ejes de coordenadas, la forma que se le ocurrió a Renee Descartes de ubicar un punto en el espacio! Brillante, que manera sencilla de acoplar el Álgebra y la Geometría. ¡Genios si los hay!

Hace unos meses (y tal vez mas), me percaté de lo terrible que es nuestra forma, no solo de hablar, sino de pensar. Es bastante limitada. Usamos constantemente la “o”, y no tanto la “y”. Es como si de alguna forma tuviésemos todo el tiempo que estar eligiendo, o “separando”. ¿Acaso no hace eso la letra “o”? ¿Que queres tomar, agua “o” jugo? ¿Vas a hacer fútbol “o” natación? División.

Entonces…. ¿Cuál es la operación matemática contraria? Bueno, la multiplicación respondería cualquiera. EXACTO. ¿Qué pasa entonces si (que divino que es proponer hipótesis): en vez de usar tanto la “o”, pasamos a usar más la “y”? Ahora las preguntas serían más algo como: ¿Quer Me corrijo, la “y”, queda mejor aplicada como respuesta, no como pregunta. Podríamos responder a las preguntas anteriores de la siguiente manera: ¡Quiero agua “y” jugo! ¡Quiero hacer fútbol “y” natación!

De alguna forma, parecería que estamos todo el tiempo limitando nuestras opciones, en vez de buscar la “conjunción” de las mismas.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Y=X? Bueno, justamente.

La “y” es equivalente, a multiplicar. Y es igual a X (por).

Parecería ser, que cuanto más buscamos la unión de las cosas, paradójicamente, mas se multiplican las opciones. ¡Lindo trabamentes!

Y = X, es en la unión de conceptos, donde aparecen conceptos nuevos, donde aparecen, mundos ocultos, que antes no habíamos visto.

Y = X. En nuestro lenguaje, utilizamos frecuentemente la palabra “pero”, siendo su equivalente la palabra “mas”. El “pero” funciona más bien como una “o”, mientras que el “mas”, junta las oraciones, ¡Cómo una “y”! En vez de decir “Juan se fue de viaje pero su auto se detuvo” podemos tranquilamente decir “Juan se fue de viaje mas su auto se detuvo”. El “pero” le agrega una connotación que parecería ser negativa, cuando el hecho de que el auto se haya detenido, puede ser totalmente ¡positivo!

Y = X. Unir (“y”) es (=) multiplicar (“x”). La unión hace a la fuerza. Recordémoslo.