sábado, 1 de julio de 2017

Renazco y Miento – Renacimiento

Las palabras son cortas. Acotadas. Siempre lo pensé, y ahora lo digo más que siempre. Agrupamos estas formas que llamamos letras para tener unos bloques más grandes que llamamos palabras, para combinar y tener así oraciones, párrafos, textos, libros. Es un árbol.

La mínima expresión de una palabra es un símbolo, la letra. Siendo un texto una playa, la palabra es el grano de arena. Si hacemos zoom en un grano de arena, encontramos que el grano, es un pedazo de algo mucho mayor, un molusco, un coral, una piedra, y el círculo cierra perfecto. Es un círculo.

Si cortamos una rama, y la plantamos en la tierra, cuasi mágicamente tenemos un pequeño árbol. Éste maravilloso patrón que aparece en casi todas las construcciones naturales, es denominado “Fractal”. La fractalidad, es una especie de capacidad natural que tiene la realidad, de multiplicarse, manteniendo en su estructura más chica, la estructura del conjunto grande. 

“La naturaleza multiplica, dividiendo”

Tal es el caso del modelo del átomo. En donde existe un núcleo central donde se concentra toda la masa, y alrededor a mucha distancia giran los electrones. ¿Alguna vez te percataste de que esto es igual que el modelo del Sol y los Planetas? Un conjunto de círculos.

Para transformar la línea en una curva, solo hay que doblar la línea, y pegar el inicio con el final, y mágicamente obtenemos un ciclo, infinito, redondo, perfecto, como la O. Es un círculo. 

Acá lo importante son las letras, los símbolos. ¿Y sí volvemos a los símbolos y encerramos universos enteros de conocimiento en ellos?

“Una imagen vale más que mil palabras” ¿Y un símbolo? ¿Cuántas imágenes podríamos encerrar en un símbolo?

¿Wikipedia dicen? Wikipedia es aburrida, a los niños de mañana les aburre leer, ¡Es muy lento! Ahora la velocidad es otra. Ahora se trata de dibujar. De las formas. ¡De pegar esto que estaba acá, y mezclarlo con eso que estaba allá! ¡Creamos más rápido!

¿Dónde están las formas? ¿Dónde están los planos? ¡Quiero volver a construir con mis manos!

¡Queremos jugar! Exclaman los niños interiores. ¡Estamos aburridos! ¡No nacimos para pasar números de unas celdas a otras, una y otra vez. Bendito Excel. 

¡Queremos dibujar! 

Las letras se pueden mezclar. Los Universos se pueden interfecundar. ¡Las abejas llevan polen de una flor a otra!

Nos damos cuenta de que nuestra cabeza está dividida, es decir que hay mucha división en ella, debido a la gran cantidad de posibilidades que están frente a nosotros, y que se nos escurren como agua entre las manos. ¡Vayamos de lleno a algo práctico! ¡Más tierra por favor!  

¿La miel se mezcla con el aceite? ¿El aceite de coco se mezcla con el de maíz? ¿Y si hacemos cerveza sin alcohol? ¿Qué pasa si hacemos vino con menos alcohol y más sabor a uva? ¿Le podemos poner al vino otros jugos de frutas? ¿Y si fermentamos otras frutas? Si el lúpulo sirve para saborizar… ¿Podemos hacer aceites de distintos sabores para maridar ensaladas más variadas?

Lo más precioso que nos dejamos en el camino, es nuestra capacidad creativa. Hoy que todos hablan de la automatización y del problema de que la gente se quede sin empleo... bien en el fondo me tiento de risa.

¿Te imaginás lo potente que podría ser que aquellos trabajos que nadie quiere hacer sean automatizados y que el ser humano se dedique exclusivamente a descubrirse a sí mismo a través de creaciones que otros pueden disfrutar? El mundo pasaría a ser un laboratorio Espiritual.

¡Multipliquemos los alquimistas! 

¿Falta de trabajo? El trabajo no puede faltar nunca. Si nosotros venimos de la naturaleza y en la naturaleza no existe ni el trabajo, ni el ocio, ni el negocio. ¡Son inventos nuestros! ¡Podemos hacer y des hacer como nos dé la gana!

¡Despertémonos de una buena vez, Che!

¡Ah, el problema del dinero! No, el dinero no es el problema, el problema es que lo acumulamos. En la naturaleza lo que se acumula… ¡Se pudre!

Amigos, tengo una idea. ¿Qué pasa si la inflación fuese tan grande que la única forma de no perder valor, fuese que pongamos en movimiento el dinero? Alguien me puede explicar algo.... ¿Cómo puede ser que una persona tenga un patrimonio de 50 mil millones de dólares? Esto sería equivalente a que un árbol se lleve todo el Sol del bosque. Error señores. Rediseñame la matrix. 

Para vos que sos tripledoctorado de Economía… ¿Qué estás haciendo hermano? ¡El saber sin conciencia, se te escurre entre las manos!

En el planeta hay unos (simplificando un par de cositas) 75 trillones de dólares. Si lo dividimos por todos los que estamos en el planeta, esto nos da unos 9.000 dolares por persona. Ojo, esto es sin unidad de tiempo.

El dinero es como el agua, depende del caudal, es decir de ¡Cuánto circule! Si esos 9 mil los haces circular una vez por mes, eso te da un sueldo de 9 mil dólares por mes, si los haces circular por semana, tenes 36 mil dólares por mes. Esto quiere decir que la plata vale más cuanto más la hacemos circular. ¡Taraaaannn! 

El capitalismo y el comunismo se pelearon un siglo entero, o más. ¿Para qué? Por migajas. ¡Mendigos! Mendigos de la nada. ¡Naturalismo gente! Quedemósnos con lo mejor del capitalismo, y lo mejor del comunismo. “The middle way” dicen los budistas. Y si, parece ser que la verdad, la totalidad, está en medio de dos mitades, dos polos, mitad verdad. 

Me quedo con que haya un ingreso universal para todos, y me quedo con que le paguemos a las personas por generar el “valor marginal” por dar ese cachito extra. ¡Paguemos al que genera valor! ¡Paguemos más y mejor! ¡Paguemos al artista! ¡Curemos al mendigo! ¡No nos podemos dar el lujo de dejar tirado en la calle a un posible universo creativo!

Y si logramos desatar las fuerzas de la libertad y de la creatividad, incluso nos va a sobrar para mantener a los que solo se quieran dedicar a vivir, sin producir. 

¡Necesitamos más soñadores cumpliendo su sueño y un estado servidor, en vez de dictador! 

Volvamos a la simpleza, volvamos a las formas. Compartime el conocimiento, liberalo. Dale angurriento, para que queres toda la información. Google. Facebook. ¿Qué están esperando para compartirnos todo eso que saben de nosotros? Ah, cierto que venden nuestra información para hacer plata. ¡Migajas!

El conocimiento compartido se multiplica, y así como el rol de las plantas es enraizar la energía del Sol, bien podría ser que el rol del ser humano sea hacer fluir el conocimiento, o ¿Por qué no? bajarlo, hacerlo materia. 

¡No sabemos nuestro propósito como especie! Si seremos niños....

Volvamos a la forma. Volvamos a lo simple. Quiero ser un niño toda la vida, y a todo eso que me lo impida voy a seguir cortándolo, abriendo camino hacia ese lugar que sé que existe. Y aunque todavía no esté acá, sé que lo estamos construyendo.

Y voy a seguir bailando, riendo, cantando, gritando, fluyendo, porque se, y lo he visto:

“Que la gota que se derrama en el mar, es la misma que se derrite de la montaña”

Cambia de estado, cambia de composición, cambia de forma, recorre vientres, recorre universos, y sigue surfeando la forma, el ciclo, el infinito. Y en el camino se ríe. Se ríe de nosotros que andamos divididos, confundidos, con problemas y con preguntas. 





El admirable texto de Gustav Meyrinck

La llave que nos hará dueños de la naturaleza interior está oxidada desde el Diluvio.

Se llama: velar.

Velar lo es todo.

El hombre está firmemente convencido de que vela; pero en realidad, está preso en una red de sueño y de sueños que ha tejido él mismo. Cuánto más se aprieta la red, mejor impera el sueño. Los que están sujetos por sus mallas son los durmientes que caminan por la vida como rebaños de ganado llevados al matadero, indiferentes y sin pensar.

Los soñadores solo ven, a través de las mallas, un mundo enrejado, no perciben más que  aberturas engañosas, obran en consecuencia y no saben que estos cuadros son simplemente los restos insensatos de un todo enorme. Estos soñadores no son, como tal vez tú crees, los fantasiosos y los poetas: son los trabajadores, los sin-reposo del mundo, los que están roídos por la locura de obrar. Se parecen a los torpes escarabajos laboriosos que suben a lo largo de un tubo liso para hundirse en él cuanto han llegado arriba. 
Dicen que velan, pero lo que creen que es vida no es en realidad más que un sueño, determinado anticipadamente hasta en sus menores detalles y sustraído a la influencia de su voluntad.

Ha habido y hay todavía algunos hombres que sabían que soñaban, pioneros que avanzaron hasta las murallas detrás de las cuales se ocultaba el yo eternamente despierto: videntes como Descartes, Schopenhauer y Kant. Pero no poseían las armas necesarias para el asalto de la fortaleza, y su llamada a combate no despertó a los durmientes.

Velar lo es todo.

El primer paso hacia este fin es tan sencillo que un niño puede darlo. Solo el que tiene el espíritu falseado se ha olvidado como se anda y permanece paralizado sobre sus dos pies, porque no quiere prescindir de las muletas que ha heredado de sus predecesores.

Velar lo es todo.

¡Vela en todo lo que hagas! No te creas ya despierto. No, tú duermes y sueñas.

Reúne todas tus fuerzas y haz que por un instante resplandezca en todo tu cuerpo este sentimiento: ¡Ahora estoy en vela!

Si esto te da resultado, reconocerás en seguida que el estado en que te encontrabas te parece ahora un embotamiento y un sueño.

Este es el primer paso vacilante del largo, larguísimo viaje que conduce de la servidumbre al todopoder.

Avanza de esta manera, de despertar en despertar.

No existe idea atormentadora que no puedas rechazar de esta manera. Se queda atrás y ya no puede alcanzarte. Te extiendes por encima de ella, como la copa de un árbol se eleva sobre las ramas secas.

El dolor se aleja de ti como las hojas muertas cuando esta vela se apodera igualmente de tu cuerpo.

Los baños helados de los brahmanes, las noches de vigilia de los discípulos de Buda y de los ascetas cristianos, los suplicios de los faquires hindúes, no son más que ritos esculpidos que indican que allí se elevaba el templo de aquellos que se esforzaban en velar.

Lee las Escrituras santas de todos los pueblos de la Tierra. Por todas ellas se desliza, como un hilo rojo, la ciencia oculta de la vela. En la escala de Jacob, que combate toda la “noche” con el ángel del Señor, hasta que llega el “día” y obtiene la victoria.

Tienes que subir uno tras otro los peldaños del despertar, si quieres vencer a la muerte.

El escalón inferior se llama, ya, genio.



¿Cómo debemos llamar a los grados superiores? Permanecen ignorados por la muchedumbre y son tenidos por leyendas.

La historia de Troya fue tenida por leyenda, hasta que al fin un hombre tuvo el valor de excavar por sí mismo.

En este camino del despertar, el primer enemigo que encontrarás será tu propio cuerpo. Lucharás contigo mismo hasta el primer canto del gallo. Pero si percibes el día del despertar eterno que te aleja de los sonámbulos que creen ser hombres y que ignoran que son dioses dormidos, entonces el sueño de tu cuerpo también desaparecerá y dominarás el Universo.

Entonces podrás hacer milagros, si así lo quieres, y no te verás obligado a esperar, como un humilde esclavo, que un cruel dios falso tenga la amabilidad de llenarte de presentes o de cortarte la cabeza.

Naturalmente, la felicidad del perro fiel, servir a un dueño, no existirá ya para ti; pero sé franco contigo mismo: ¿Querrías incluso ahora, cambiarte con tu perro?

No te dejes asustar por el miedo de no alcanzar el fin de esta vida. El que ha encontrado este camino vuelve siempre al mundo con una madurez interior que le hace posible la continuación de su trabajo. Nace como “genio”.

El sendero que te muestro está sembrado de acontecimientos extraños: ¡muertos que has conocido se levantarán y te hablarán! ¡No son más que imágenes! Se te aparecerán siluetas luminosas que te bendecirán. No son más que imágenes, formas exaltadas por tu cuerpo, el cual, bajo la influencia de la voluntad transformada morirá de muerte magnífica y se convertirá en espíritu, como el hielo, alcanzado por el fuego, se disuelve en vapor.

Cuando te hayas desprendido del cadáver que hay en ti, sólo entonces podrás decir: ahora el sueño se ha alejado de mí para siempre.

Entonces se habrá cumplido el milagro en que los hombres no pueden creer – porque, engañados por sus sentidos, no comprenden que materia y fuerza son la misma cosa – y el milagro de que, incluso si te entierran, no habrá cadáver en tu ataúd.

Solo entonces podrás diferenciar lo que es realidad de lo que es apariencia. Sólo encontrarás a aquél que haya comprendido el camino antes que tú.

Todos los demás son sombras.

Hasta allí no sabes si eres la criatura más feliz o la más desgraciada. Pero no temas nada. Ni uno de los que han tomado el sendero de la vigilia, aunque se haya extraviado, ha sido nunca abandonado por sus guías.

Quiero darte una señal por la que podrás reconocer si una aparición es realidad o sólo imagen: si se acerca a ti, si tu conciencia se turba, si las cosas del mundo exterior son vagas o desaparecen, desconfía. ¡Mantente en guardia! La aparición no es más que una parte de ti mismo. Si no la comprendes, es solo un espectro, sin consistencia, un ladrón que consume una parte de tu vida.

Los ladrones que roban la fuerza del alma son peores que los ladrones del mundo. Te atraen como fuegos fatuos al pantano de una esperanza engañosa, para dejarte solo en las tinieblas y desaparecer para siempre.

No te dejes cegar por ningún milagro que parezca realizado en tu favor, por ningún nombre sagrado que se den, por ninguna profecía que formulen aunque ésta se cumpla; son tus enemigos mortales, arrojados del infierno de tu propio cuerpo, y con los cuales luchas por el dominio.

Sabe que las fuerzas maravillosas que poseen son las tuyas propias desviadas por ellos para mantenerte en la esclavitud. No pueden vivir fuera de tu vida, pero, si los vences, se hundirán y se convertirán en instrumentos mudos y dóciles que podrás emplear según tus necesidades.

Son innumerables las víctimas que han hecho entre los hombres. Lee la historia de los visionarios y de los sectarios y aprenderás que el sendero que sigues está sembrado de cráneos.

Inconscientemente, la humanidad ha levantado contra ellos una muralla: el materialismo. Esta muralla es una defensa infalible; es una imagen del cuerpo, pero es también un muro de prisión que te impide la vista.

Hoy andan dispersos y el fénix de la vida interior resucita de las cenizas en que ha estado largo tiempo acostado como muerto, pero los buitres de otro mundo empiezan a batir las alas. Por esto te pones en guardia. La balanza en que deposites tu conciencia te mostrará cuando pueden tener confianza en las apariciones. Cuando más despierta esté, tanto más pesará en tu favor.

Si un guía, un hermano de otro mundo espiritual, se te quiere aparecer, debe poder hacerlo sin despojar tu conciencia. Puedes acercar tu mano a su costado, como Tomás, el incrédulo.

Sería fácil evitar las apariciones y sus peligros. No tendrías más que comportarte como un hombre corriente. Pero, ¿Qué ganarías con ello? Seguirías siendo un prisionero en la cárcel de tu cuerpo hasta que el verdugo “Muerte” te llevase al patíbulo.

El deseo de los mortales de ver los seres sobrenaturales es un grito que despierta incluso a los fantasmas del infierno, porque este deseo no es puro…; porque es avidez más que deseo, porque quiere “asir” de un modo cualquiera en vez de gritar para aprender a “dar”.

Todos los que consideran la tierra como una cárcel, todas las gentes piadosas que imploran la liberación, evocan sin darse cuenta el mundo de los espectros. Hazlo tú también. Pero conscientemente.

Para los que los hacen inconscientemente ¿existe una mano invisible que pueda sacarlos del pantano que los absorbe? Yo no lo creo así.

Cuando, en el camino del despertar cruces el reino de los espectros, comprenderás poco a poco que son sencillamente ideas que puedes ver de pronto con tus ojos, porque el lenguaje de las formas es diferente del del cerebro.

Entonces llega el momento en que se cumple la transformación: los hombres que te rodean se convertirán en espectros. Los que has amado se convertirán de golpe en larvas. Incluso tu propio cuerpo.

No se puede imaginar soledad más terrible que la de peregrino en el desierto, y quien no sabe encontrar el manantial de agua viva en él, se muere de sed.

Todo lo que te digo se encuentra en los libros de los hombres piadosos de todos los pueblos: el advenimiento de un nuevo pueblo, la vigilia, la victoria sobre el cuerpo, y la soledad. Y, sin embargo un abismo infranqueable nos separa de esas gentes piadosas: creen que se acerca el día en que los buenos entrarán en el paraíso y los malos serán arrojados en el infierno. Nosotros sabemos que llegará un tiempo en que muchos se despertarán y serán separados de los durmientes, que no pueden comprender lo que significa la palabra vela. Sabemos que no existe el bueno ni el malo, sino solo el justo y el falso. Creen que velar significa mantener los sentidos lúcidos y los ojos abiertos durante la noche, de modo que el hombre pueda hacer sus oraciones. Nosotros sabemos que la vigilia es el despertar del Yo inmortal y que el insomnio del cuerpo es una consecuencia natural. Creen que el cuerpo debería ser abandonado y despreciado porque es pecador. Nosotros sabemos que no hay pecado; el cuerpo es el principio de nuestra obra, y hemos bajado a la tierra para convertirlo en espíritu. Creen que deberíamos vivir en la soledad con nuestro cuerpo para purificar el espíritu. Nosotros sabemos que nuestro espíritu debe ante todo ir a la soledad para transfigurar el cuerpo.

Tú debes elegir el camino a tomar: el nuestro o el suyo. Debes obrar según tu propia voluntad.

No tengo derecho a aconsejarte. Es más saludable coger por propia decisión el fruto amargo de un árbol que ver colgado un fruto dulce aconsejado por otro.

Pero no hagas como muchos que saben que está escrito: examinarlo todo y conservar solo lo mejor. Hay que andar, no examinar nada y retener lo primero que viene.


Gustav Meyrinck

Vestimos, revestimos y de a ratos nos reímos

Vestimos, revestimos, y de a ratos nos reímos. Nos creamos paisajes mentales, sumamente reales, pero que a la larga, nos hacen presos de nuestros ideales.

¿Para qué soñamos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Somos conscientes de los pasos que damos?

¿Dónde quedó la magia que reinaba en nosotros cuando niños? ¿Será que nos la habremos dejado guardada en los juguetes que habitábamos?

Vestimos, revestimos, y de a ratos nos reímos. Siempre nos decimos, nos repetimos, como mantras, que vienen sonando hace siglos, que en algún momento va a llegar ese futuro soñado que tanto nos prometimos.

¿Será que cada vez falta menos? ¿Será que cada vez falta más?

¿Dónde está la diferencia entre lo que das y lo que tomas?

Y al lado nuestro desfilan como zombies, miles de personas, con sueños atragantados,

Otras miles que del hambre tienen sus sueños asfixiados.

Y lo loco, lo triste, lo raro, lo excepcional, es que pareciera, que bien en el fondo, todos estamos buscando lo mismo, sin embargo ya sea por ceguera o por necedad, una y otra vez caemos en el abismo.

¿Y para donde está el norte? ¿Y por qué parece estar tan lejos?



Tal vez hagan falta algunas caídas más, algunos tropiezos, para darnos cuenta de que no solo es cuestión de rezos, sino de entender que tan solo somos reflejos. 

Time to wake up


So, this is my new blog. I keep on writing on and on, and nobody seems to care… but well… I do. And I decided to keep on trying and do my best till the very end of all of this.

I think that in this crazy shallow unveiled world we live in, it´s quite important that those of you who know, who feel that there is something that´s not going right, start to call for action.

The world is upside down people, let’s face it. You are going to find lots of different explanations of how we got here. We could say that humankind has fallen asleep, we could say that we have lost our connection to mother earth, we could say that we got to greedy, we could say that we have become to egoistic… but really… who cares? That´s just phase 1 of all of this.

Every one of us can explain all of this anyway he or she wants, but what really matters, is that once we have identified the problem, we start doing something about it, right?

What´s the purpose of all of these things we do, all of these things we live for, if we cannot guarantee a safe environment for future generations?

We are not even reaching as a species the evolutionary level of a plant, which guarantees seeds and abundance for future generations. We are very bright and smart when it comes to explaining how things work, we have invented all kinds of branches of knowledge, we have agreed on “tags” or words for almost every single thing you can come across with, but… for what?

Which is the freaking purpose of all of this? What are we living for? Have you ever wondered what or why are you doing all that you do?

Some people may reach this point of my text and just argue: “ok, why so many questions? Life and reality is as it is, and that´s it. Face it Susten”.

I do my friends. And let me tell you that´s not entirely true. Reality is quite a tricky thing. It depends on who´s watching. Some may say that the world is going on just fine. But, on the other hand, others (I include myself) are burning inside for a new way of living. A new way of doing things, which is even easier that the actual way!

How come we keep on moving forward without even having dreams in our heads? Without even picturing or imagining what we want for ourselves. Why do we keep on watching all this nonsense on tv?

Are we to afraid of what´s going on inside ourselves? Are we going to keep on choosing to be victims of reality? Are we still going to look downwards and keep on denying our true potential, keeping our faith, hopes and dreams just for… “Later on”?

I think this life we are living right now is one of the biggest opportunities we have, as a species to come together, embrace diversity, use our true potential, use technology, and show all of those who are too afraid of change, or too blind to see a brighter future, that we really care, that our voices are alive, and that we can make a change around us to leave a footprint. A positive one, for those who are arriving earth. For those future seedlings of our own species.




Time to wake up.