jueves, 4 de junio de 2020

Baraja

Hoy no tengo mucho para decir. Solo un poco de ganas de escribir.

La rima se da sola, es lo que resuena. Me ayuda a expresarme, también me ordena.

Hoy di un taller, me sentí muy bien. Me costó un poco llegar, pero al rato descubrí que estaba en mi lugar.

Sentía que estaba exactamente dónde tenía que estar. Fue una sensación rara, aunque me empiezo a acostumbrar.

Hubo también algo de magia, de la que antes me sorprendía. De a poco cada vez más, la integro en mi día a día.

Antes alardeaba, y me creía superior. Ahora lo veo parte de un orden, y ese orden es lo superior.

Me vi de a ratos rapeando, como con la voz rimando, pero en realidad era yo mismo, que a mi mismo me lo estaba explicando.

Y conectando y conectando, en este espacio chico resonando, me pasó como aquellas mañanas, que los hierros de la estructura, terminaron resonando.

Incluso un buen rato después del taller, los seguía escuchando, me reí, y me destapé los oídos, pensé: "estas flasheando".

Cada vez se hace más fina, esa línea que divide.. lo que la mente imagina, y lo que las manos consiguen.

La mente se afloja, y la realidad se realaja, en el fondo siguen intactas, esas ganas de repartir toda la baraja.

¡Que vivan los magos!

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