Lo que pasa, lo que nos pasa, termina siendo lo más real de todo. Puede ser un sentimiento, puede ser una sensación, a fin de cuentas lo que no llegamos a ver es la intención.
Le pegó, la mató, se rompió, se cortó. Paso y ya es pasado, inevitable y bien pesado. ¿Lo vas a seguir cargando? Puede que termines sofocado.
Y la vida es limitada, pasa rápido y a las patadas, tal vez sea mejor ser vos misma y soltar todo aquello que te tiene arrodillada.
Lo que hacés atrae, sea bueno o no tanto. Prestá atención corazón, que si no ves la intención puede que todavía creas que tenés razón.
Que vivan los magos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario