martes, 7 de noviembre de 2023

Uno más

Helado con arándanos, nutella y duraznos en almíbar. ¿Quién dijo que encontrar la felicidad era difícil? 

Si, ya sé, me va a durar unos 15 minutos, pero bueno, es lo que hay. ¿Siempre queremos más, o no? 

Estamos en una complicada, tampoco te voy a mentir. Creo que nadie entiende muy bien qué es lo que está pasando. Ni hablar de responder preguntas un poco más profundas como.. ¿Para qué carajo estamos vivos? 

Si, ya sé, es incómodo hacerse preguntas. Está bien, dejémoslo ahí. 

El finde pasado fui a la iglesia. ¡Que divertido fue! Es lindo ver a un grupo de personas juntarse para pasarla bien simplemente cantando, y compartiendo conocimiento con una pasión común sin consumir más que agua. ¿Es raro también o no? 

A mi en lo personal, cantarle a Dios últimamente me está haciendo llorar. No entiendo bien porque. Pero cada tanto me pasa, y me estoy empezando a agarrar de ahí con bastante fuerza te digo. 

De chiquito siempre escuché la historia de Jesús con bastante atención. Sin lugar a dudas mi superhéroe favorito. Sus poderes no sólo eran mucho más realistas, su historia y sus parábolas las sentía cercanas. 

Y ahora estoy solo y sin anestesia. Es una combinación mortal. A eso sumale que estoy trabajando casi completamente con el cuerpo, con lo cual mi mente está cero sobrecargada. Es verdad que un poco la tengo que andar mimando porque el cuerpo se queja y ella se revela, pero tampoco es taan grave. 

Mi abuela se está despidiendo y la tengo re lejos. Me parte el alma. Aunque también sé que ya vivió muchísimos años. Un siglo de ésta humanidad no es poco para tolerar. Dios te bendiga Josefa querida. Te inmortalizo en este escrito para que quede en el éter. 

Son tantos los prejuicios que desarmé, con pesar no te miento. Con el pesar del orgulloso arrepentido, que termina teniendo que limpiar su cagada. Así de cruda es la enseñanza. 

Tantas las veces que me equivoqué. Que la verdad es que ahora trato de tener menos certezas. Es como que de a poco te das cuenta de lo poco que sabes. ¿Tal vez es más fácil encararlo por el otro lado, no te parece?

Éste año tengo el récord de más atardeceres compartidos conmigo. Estoy muy orgulloso de mi por esto. 

Y cito algo que le escribí a un amigo recién: “Hay una esencia, una simpleza, algo debajo de este drama que hace que todo valga la pena. Me encantaría invitarte a que busques ese río. Ruido hay y habrá siempre. Creo que eso nos consume. Y que la vida silenciosa y pacífica que intentamos llevar es admirable y grandiosa.” Tenemos que felicitarnos más por eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario