lunes, 8 de abril de 2024

Todo es posible

Cada tanto me pasa. Me pasa de entrar en ese reino mental en donde todo es posible. En donde siento que la imaginación no tiene límites. Y de verdad pienso que así es. 


Sin embargo por ahora puedo estar ahí y viajar solo de a ratos. Y te voy a ser sincero, por ahora lo logro combinando algunos inputs externos. 


Creo que tal vez es el café, las pantallas gigantes que tengo en el trabajo, una super conexión a internet y el set de Nora en Pure sonando de fondo. Sumado a un importante flash que tengo dentro, que de a ratos me pide tomar aire, salir. 


De todas formas se que esos inputs externos son temporales. Son agentes externos que solo están estimulando algo que internamente, a mi forma de ver, todos los seres humanos tenemos. 


Dependiendo de nuestras vivencias, de las experiencias que tuvimos en el pasado, tal vez incluso en otras vidas. Todos estos factores y variables, de algún modo nos marcaron, a nuestro ser, a nuestra mente, a nuestras redes neuronales. 


Además, cada vez entendemos mucho más sobre la enorme, sino infinita capacidad que nuestro intelecto tiene. Tal vez el desafío en esta tierra finita, sea el de ser capaces de enraizar todas esas creaciones e ideas que tenemos. Cada vez más nos llega información de lo expansiva que es esta era, y de cómo día a día tenemos al alcance de nuestras manos de forma cada vez más rápida, información, medios y facilidades para concretar nuestros sueños. 


Es un reino hermoso, en donde no existen las limitaciones, en donde podemos imaginar de todo y crear todo lo que nuestros niños interiores anhelan.. Después de todo… ¿No estamos acá para eso??


Parecería ser que llegó el momento de despertar, de expandirnos. De confiar en esa energía superior que nos da vida. Tenemos dos manos hermosas, capaces de hacer un millón de actividades. Dos piernas fuertes capaces de resistir viajes eternos, y una espalda con la capacidad de tolerar tremendos esfuerzos, para cumplir con nuestros deseos más salvajes. 


¿Qué tal si lo empezamos a usar a nuestro favor? 


¿Que tal si empezamos a trabajar para ese orden divino que nos alimenta, y al que estamos conectados? En cierto sentido, este escrito, es parte de eso mismo. 


Hace unos días hablando con un nuevo amor en mi vida, me pregunto por mis valores. Y le conté que uno de ellos era “espíritu indómito”, que en verdad lo saque de Taekwondo. De chiquitos nuestro profe nos enseño que pase lo que pase, teníamos que saber mantener nuestro espíritu indómito, es decir, indomable. Nunca me olvide de eso, y siempre cuide y respete esa parte de mi, que entiendo, es infinitamente sabia, y entiende que es lo que mi niño, mi alma, necesita. 


Después de todo, tal vez sea ese pequeño espacio sagrado que tenemos dentro, el que entiende que todo es posible. Que nacimos en ese reino, y que a ese reino vamos a volver, aunque ahora por un rato nos toque misionar en la tierra, una parte de nosotros, bien en el fondo, sabe de dónde venimos. Y también entiende, que ahí es donde queremos volver. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario