sábado, 19 de mayo de 2018

Muchas personas en una persona

A veces siento que soy varios en uno. Todavía recuerdo en quinto grado habiendo acordado algo con una compañera que era completamente contrapuesto con algo que le había dicho a otra. Me dije a mi mismo: "sos un falso". 

¿Soy un falso? 

Si, sos un falso, repetía una voz adentro mío. Sos un falso porque si a Paula le dijiste que estabas de acuerdo con que lo que dijo Yanina era una pavada, y a Yanina le dijiste que estabas de acuerdo con que lo que dijo Paula era una estupidez, sos un falso, no te podes quedar con las dos opiniones. 

¿No me puedo quedar con ambas opiniones? 

No porque se contradicen. O Yanina tiene razón, o Paula la tiene. 

¿Y si las dos tienen razón? ¿Y si ambas están diciendo una estupidez? 

Mi cabeza entró en crisis. Había encontrado un hueco en la lógica tradicional. Gran parte de lo que me habían enseñado era que no podías acordar con personas enemigas entre sí. Sin embargo yo con 10 años lo estaba haciendo y me empezó a gustar mi descubrimiento. 

Yanina y Paula ambas tenían razón, y no eran estúpidas por lo que decían, lo eran por hablar mal de un tercero sin que este presente. Corta. 

Yo, por otro lado, empezaba a darme cuenta de que dentro mío podía alojar / reflejar distintas caras de lo mismo. Me daba cuenta de que podía ser muy amigo del CAPO y que también me sentía a gusto pasando el rato con el BOBO. Después de todo, yo también tenía algo de CAPO y algo de BOBO. Sin querer estaba integrando distintas personas. 

Lo que en un principio había sido un gran sufrimiento, casi una daga a mi mismo, mi propia acusación de FALSO, poco a poco se transformaba en algo peligrosamente VERDADERO. Estaba empezando a palpar una enorme verdad, mi ser lo sabía, me estaba expandiendo y aunque hayan pasado 20 años, todavía lo recuerdo. 

Los polos opuestos se atraen, se tocan, son lo mismo. 

Que vivan los magos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario