Las mejores cosas de la vida, son
aquellas que las palabras no logran alcanzar. Lo sé, soy un necio, voy a
intentarlo una vez más.
Imaginate que estabas sumergido
en un sueño, en una vida completamente automatizada, en una vida cotidiana sin
principio ni fin, monótona tal vez, con algunos altibajos, sin embargo sentías
que te faltaba el aire.
En eso, de repente, un día como
cualquier otro, sentís que te estas ahogando, decidís sacar la cabeza fuera del
agua, y tomar una bocanada del aire más fresco que habías probado jamás, y
empezás a respirar, te gusta. Querés más.
Empezás a cambiar tus relaciones,
empezás a modificar tus elecciones, poco a poco sentís como capa tras capa, te
vas descascarando, como una madera vieja que va perdiendo su barniz.
Te das cuenta de que ya no
necesitas esas capas, y de que querés exponerte, querés dejar tu madera a la
intemperie, y te empieza a gustar, le vas agarrando el gustito a soltar.
Soltando por acá, soltando por
allá, cada vez buscas menos ese reconocimiento en los demás, y descubrís que
podés dártelo a vos mismo, que dentro tuyo hay una fuente ilimitada de
sabiduría, y de que si la escuchas, la cuidás, y te conectas, aparece un vos
tan verdadero, que asusta.
Asusta tanto, que te sirve para
ver quien realmente se ríe de tu locura, y a quien le da miedo. Asusta tanto
que te da risa, y podés usarlo no solo para sanarte a vos sino también a los
que te rodean.
Te vas rodeando de gente que se
siente familia, te vas rodeando de verdaderos maestros, de seres que están
buscando lo mismo que vos, y que a cada una de tus acciones, le devuelven una
verdad que te sirve para seguir descascarándote. Es maravilloso, lo disfrutas,
estás empezando a bailar.
Ya no estás bailando solo, estás
acompañado, y ahora cada vez más, podés respirar de ese aire que te da vida,
hablar verdad, y soltar todo eso que no sos vos.
Te empieza a pasar de todo, desde
amenazas de viejos amigos, descubrir nuevos dones. Te caes, te levantás. Cada
vez entendes más a Stallone en Rocky diciendo que lo importante es el volverte
a levantar. La vida se hace sueño, y el sueño se hace vida.
Tenés ganas de aprender como
nunca antes. Te comés los libros. El conocimiento te es natural, lo sentís, lo
explorás, lo amasas, lo unís, lo pulís.
Te das cuenta de que las
religiones, dicen todas lo mismo. Que si Buddha y Cristo hubiesen nacido en la
misma manzana, hubiesen jugado a la pelota como dos niños.
Te drogas, te lastimas, te caes,
explorás, te equivocas. Te estas permitiendo volver a nacer. Se te parte la
cabeza al medio. Empezás a entender lo que significa pensar. Además te das
cuenta de que tu cerebro es una máquina sin igual. Te dan ganas de cuidarte.
Sos único, tenes dones, tu tiempo vale oro. Madurás.
Cuánto más aprendés, más te podés
mejorar. Cuanto más sabes, más podés enriquecer a tu entorno, te reconocés como
un ser que se nutre de conocimiento, y querés compartir lo que te pasa, querés
que se multiplique. Querés que la fiesta sea para todos.
Te reís solo por la calle, bailás
en los transportes públicos. Cada oportunidad que tenés de deslumbrar la tomás.
El tiempo apremia, y sabes que “antes de expirar, que mejor que inspirar”.
El que sos ayer, no es el mismo
que sos hoy. Te estás expandiendo. Cambiás tus palabras, cambias tu forma de
ver y de hablar. Aprendés a ser paciente. Empezás a desarrollar una visión
clara, que te permite perdonar y entender que cada quien tiene su camino, y que
la maldad es una palabra tan maleable como un hierro que se dobla, como agua
que se puede limpiar.
Esto recién empieza, el barco
recién está zarpando...
¿Qué es lo que estás esperando,
para dejar de escuchar a tu mente
que se está quejando,
y empezar a bailar con los locos,
que ya no son pocos,
que hace ya un buen tiempo,
que vienen emanando desde su
propia fuente,
aumentando la vibra como un
torrente,
que tarde o temprano, de hermano
a hermano,
están poniendo en marcha una
reacción en cadena,
que va a partir la realidad al
medio,
soltando un pedazo de energía,
que va a limpiar todo aquello que
es VANO?
No hay comentarios:
Publicar un comentario