Buscando y buscando iba, dudando de si había salida,
Paso a paso ardían mis heridas, sin embargo yo avanzaba con rebeldía,
Probé y probé e igual de veces fallé, sin embargo la paciencia desarrollé,
Busqué y busqué y finalmente encontré, algo que me gustaba y que hacía bien.
Muy de a poco le fui ganando, a todo aquello que estaba odiando,
Lo aprendí a querer, lo logré entender, que el odio no es sino amor, que no llega a florecer.
Ahora me siento y sonrío, y recuerdo los tiempos pasados,
Donde creyendo en la pena, yo mismo escribía día a día mi condena.
Ahora me siento y sonrío, hago lo que me gusta y avanzo como un río,
Que como el agua se acomoda, y una y otra vez alimenta lo vivo.
Gracias por estar, gracias por tratar, la vida es solo un juego, del que nadie sale vivo.
Que vivan los magos.

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