viernes, 3 de agosto de 2018

Limpiar las raíces

Hace una semana me saque dos muelas de juicio. Un horror. Le venía escapando a la cirugía hacía un año ya. De hecho llegué al consultorio de la doctora y le dije: "ya está llegué hasta acá, no quiero estar acá, quedo en tus manos a partir de ahora", fue lo más sincero que me salió. 

Es que no quería saber más nada, ya en mi adolescencia me saqué 4 dientes. No me gustó nada, y ahora dos más, esperemos que sea hasta acá.

Entonces estaba ahí, en medio de la cirugía, ya obviamente en medio del baile, habiendo recibido los 6 pinchazos de anestesia y la doctora estaba luchando por sacar la raíz de la segunda muela. Fue ahí donde empecé a reflexionar. Me puse a pensar en que importante es que cada ser limpie sus raíces. Y creanme que al menos en mi caso, hay mucho por hacer. 

¿A que me refiero con raíces? Me refiero a nuestros ancestros y a todos esos patrones que heredamos ya que nosotros somos la desembocadura de las vertientes de nuestros ancestros, y como muchos de ustedes se imaginarán, en el árbol familiar hay de todo, lo bueno y lo no tan bueno. 

En mi caso hubieron borrachos, infieles, vendedores, músicos, artesanos, enfermeras, educadores/as, entre otros. Y me crean o no, hoy todavía los veo en mi y encuentro también en mí algunas de sus facultades. ¿No es increíble? 

Por más raro que parezca, creo que es muy importante que nos limpiemos de aquellos patrones hereditarios que ya no nos sirven, y que poco a poco pasemos a reemplazarlos por buenos hábitos que nos hacen bien. Paciencia, constancia y disciplina. 

Que vivan los magos.

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