martes, 23 de enero de 2018

El intento

Lo sigo intentando. Todos los días lo intento una vez más. Es lo que pasa cuando te morís de ganas por cumplir tus sueños. Cuando tu imaginación es tan profunda que atraviesa y diluye los muros de esta realidad.

Es que todo es tan cuadrado. Las baldosas, las paredes, las puertas, las ventanas, las calles, los autos, las filas, las cajas, las rejas, las veredas, los cables...¡Todo es recto!

Por otro lado...en la naturaleza, todo es curvo. Tiene sinuosidad. Sube y después baja, y dobla y también se retuerce. Como la vida misma.

Tratamos de enderezar las cosas, de alinearlas y hacerlas rectas. Como si de algo fuese a servir. Las hojas, las ramas, los ríos, las olas, el viento, el fuego, todos, desde su lugar, nos van a seguir mostrando lo contrario. ¡La vida se retuerce!

Y por ahí vamos, saltando, rebotando, tratando de linealizar nuestras vidas. Con una mente que define de más, tanto que a veces le quita color a nuestros paisajes.

Del otro lado, en la esquina opuesta, encerrado, en un rincón, esta él. Nuestro animal desbocado, el retorcedor número uno. El bandido más buscado. Nuestro amado corazón. Con la capacidad de dejar sin aliento, de incendiar la razón.

Y ahí donde el fuego se enciende, la civilización tiene miedo. La policía corre a apagarlo. El fuego es peligroso, así que mejor enterrarlo.

Y el corazón se retuerce. Cada vez con más fuerza, agarrado de los barrotes. Algunos se achican y se amansan, se van dando por vencidos. Otros se hacen más fuertes y preparan sus armas. Saben que no todo está perdido. Qué más allá de la vida y de la muerte, cada quien está creando su suerte. Que cada latido va creando ondas, curvas, que se esparcen y llevan un mensaje. Cuentan el color de ese latido, el fulgor de ese fuego. Un mensaje que es sonido.

Y las almas lo escuchan. Se cuentan secretos en silencio, se cruzan mensajes conspirando, con la innegable certeza de que en el planeta tierra algo esta pasando. Algo se está despertando. Y yo, lo sigo intentando.

Que vivan los magos.

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