viernes, 16 de marzo de 2018

Soy Brujo 4

Escribir este título es casi un ejercicio de autoayuda. Lo tendrían que hacer todos. Creo que no tenemos ni idea del poder que yace dentro de nosotros. 

Estábamos en Jesús. Va mi síntesis del tema. A mi forma de verlo, es posible que hayan pisado este planeta, seres con un entendimiento muy acabado del funcionamiento de las cosas. Seres que entendieron muy bien las reglas del juego y supieron vivir una vida impecable. Una vida donde cada pensamiento, cada palabra y cada acto daban en el blanco una y otra vez. 

Se los llamó Santos, así como se los podría haber llamado capos, o cracks, o plenos, lo que se te ocurra. 

Estos seres, con misiones o propósitos desorbitantes, es tanto el conocimiento y el entendimiento que manejan que inevitablemente, al nacer en épocas en donde no abundaban la comprensión, marcaron eras. Se desarrolló una tremenda burbuja en base a sus predicaciones y actos. Algunos de los escritos o transmisiones de estas predicaciones fueron más claras, como en el caso del Budismo, y algunas no tanto, caso del cristianismo. 

Jesús hizo un trabajo brillante sobre el planeta y acá viene la imagen física del tema. Si imaginamos al maestro como una lámpara, carga positiva, amor, en física estudiamos que normalmente esta carga genera una atracción de cargas negativas, bichos, haters. Jesús no solo logró encender miles de otras luces, sino que se rodeó de todos sus haters y los dejó que lo odien, maltraten y hasta mataran. De esa forma lo que hizo fue "llevarse" una porción de mal del planeta y encima, como si eso fuera poco, pidió y dijo "señor, perdónalos, no saben lo que hacen".

El tipo vino, enseñó, aparecieron los haters, los dejó ser y hacer, perdonó todo y se fue. Gol de Messi al ángulo, final del mundo.

Que vivan los magos.

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